Policía municipal de Culiacán, ¡otra vez!, bajo sospecha

Policía municipal de Culiacán, ¡otra vez!, bajo sospecha

La confrontación entre agentes estatales y municipales y la detención de siete de estos últimos, de nuevo genera dudas de posibles nexos con la delincuencia organizada

La policía municipal de Culiacán está bajo sospecha por segunda ocasión desde que empezó el pleito entre Chapos y Mayos.

En las primeras semanas de la pugna, en septiembre del año pasado, los agentes fueron desarmados y sacados de las calles por el Ejército durante un mes, y la semana pasada siete elementos fueron detenidos, además, renunció el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.

Los motivos de la detención y posterior liberación de los policías no han quedado claros, tanto el gobierno estatal como las corporaciones han mantenido el caso en hermetismo.

Los elementos, según la versión oficial, es que fueron detenidos por impedir que agentes de la Policía Estatal Preventiva entraran a la clínica Médica de la Ciudad, donde habían reportado el ingreso de dos hombres baleados.

Información extraoficial indica que, además de no dejar entrar a los estatales, los municipales traían armas que no eran las de cargo.

De acuerdo con los datos extraoficiales los policías detenidos habían estado momentos antes en un enfrentamiento en la zona de El Ranchito.

El tiroteo entre civiles ocurrió minutos antes de las 19:00 horas del lunes. En el sitio quedaron dos hombres muertos y un automóvil Nissan Sentra y un Toyota Corolla tiroteados.

Al lugar llegaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal y luego se retiraron, y presuntamente se dirigieron hacia la clínica Médica de la Ciudad, ubicada en la avenida Álvaro Obregón, en la colonia Gabriel Leyva Solano.

De acuerdo con la vocera de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Verona Hernández Valenzuela, durante la noche, al número 089 reportaron que a la clínica ingresaron dos hombres baleados por lo que elementos de la Policía Estatal Preventiva acudieron al sitio y los agentes municipales los agredieron.

La funcionaria señaló que los policías municipales no permitieron el ingreso de los estatales a la clínica.

Información extraoficial señala que los elementos municipales resguardaban a los dos hombres baleados, quienes presuntamente resultaron heridos en el enfrentamiento en El Ranchito.

A los agentes de la SSPyTM detenidos, seis hombres y una mujer, presuntamente les encontraron armas que no son las de cargo y fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República.

Tras la confrontación, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional se hicieron cargo del resguardo de la clínica.

Al día siguiente, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, dio a conocer que el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Sergio Antonio Leyva López, había renunciado.

El presidente municipal aseguró que la renuncia no estaba relacionada con la detención de los policías, pues Leyva López dejó el cargo antes de que detuvieran a los agentes.

El secretario de Seguridad, indicó, presentó su renuncia por escrito al mediodía, argumentando motivos personales.

Tras su renuncia, Sergio Antonio se puso a disposición de la Policía Estatal Preventiva, corporación a la que pertenece.

Gámez Mendívil dijo que solicitó a la Novena Zona Militar propusiera a un militar en activo para ocupar la titularidad de la SSPyTM.

“Solicitamos de manera escrita aquí en la región militar, una propuesta para ocupar esta vacante, para un compañero, una compañera que venga de la Secretaría de la Defensa Nacional en activo para seguir mejorando y coordinándonos con este tema”, indicó.

Los policías fueron puestos en libertad durante la tarde del jueves, sin que les imputaran algún delito.

El secretario General de Gobierno, Feliciano Castro Meléndrez, dijo que la liberación fue derivada de la investigación del caso, pero no tenía detalles.

“El presidente municipal, el arquitecto Juan de Dios Gámez Mendívil, me reporta que fueron liberados, no se les imputaron cargos resultado del proceso que se siguió derivado de la situación”, mencionó.

Los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal estuvieron bajo sospecha en septiembre del año pasado, cuando inició el pleito entre Chapos y Mayos.

El 25 de septiembre, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional desarmó a todos los elementos, por una presunta revisión de rutina de la Licencia Colectiva de Armas; y, de manera inusual, fueron enviados a exámenes de control y confianza en las instalaciones de la Guardia Nacional en la Ciudad de México.

El 28 de octubre los agentes de la SSPyTM volvieron a las calles después de permanecer un mes desarmados y sin realizar sus labores.

El coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Miguel Calderón Quevedo, señaló que la confrontación entre agentes estatales y municipales y la detención de estos últimos, genera dudas sobre la posible participación con la delincuencia organizada.

“Es lamentablemente un reflejo de, quizás, la duda de que hay una participación en favor de la delincuencia de alguno de los dos lados, estas dudas se tienen que aclarar”, expresó.

Mencionó que además refleja la falta de coordinación que hay entre las corporaciones policiales.

“Es lamentable que dos instituciones que deben brindarnos garantías de seguridad se vean enfrentadas en una situación de tensión y confrontación y es un reflejo de una coordinación que no llega”, indicó.

Manifestó que con este tipo de hechos refuerzas la percepción ciudadana de desconfianza en las autoridades.

Cuando existe este nivel de descoordinación, no podemos hablar de avances; al contrario, estamos perdiendo terreno frente a la inseguridad, expresó.

Artículo publicado el 08 de junio de 2025 en la edición 1167 del semanario Ríodoce.

 

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