RUBÉN ROCHA. Programa en aprietos en Sinaloa.
El programa federal se atora en Sinaloa ante la falta de terrenos para construir los inmuebles
Ni el municipio ni el estado cuentan con reserva territorial para darle cauce al programa federal Viviendas del Bienestar, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para disminuir el déficit de casas en Sinaloa.
Ante la falta de terrenos propios para construir viviendas, el gobernador Rubén Rocha Moya pidió el auxilio de empresarios, quienes donarán 80 hectáreas para la construcción de casas accesibles a trabajadores que ganen menos de dos salarios mínimos.
El programa que debió haber arrancado en mayo en Culiacán con la construcción de las primeras casas de un paquete de 6 mil viviendas, se ha retrasado por la falta de terrenos propios.
El cuerpo de regidores de Culiacán revocó a finales de abril la modificación de uso de suelo que se aprobó el 7 de abril, con el que se pretendía despojar de las áreas verdes a los fraccionamientos Lomas de San Isidro, Prados de Occidente, Jardines del Pedregal y Enrique Félix Castro para la construcción de la Viviendas del Bienestar.
Donación obligatoria
De estar excluida la participación de la iniciativa privada en el programa federal Viviendas del Bienestar, ante la falta de reserva territorial por parte del estado y del municipio, ahora sí se pretende su inclusión con la “donación” de terrenos para el programa de la presidenta.
“Ya están los terrenos conseguidos. Tenemos 80 hectáreas con particulares que deberán donarlos para poder que las casas salgan baratas, y puedan acceder todas las personas pobres que tienen poquito salario. (Los de) uno y dos salarios mínimos son los que se beneficiarán”, expresó el mandatario el 21 de mayo en El Salado.
El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, ese mismo día, indicó que ya se encontraban en la gestión de terrenos con la iniciativa privada para la construcción de, por lo menos, 15 mil viviendas para el municipio.
“Tenemos algunos polígonos ya definidos, pero estamos en la gestión, en el vínculo entre la iniciativa privada, constructores y desarrolladores inmobiliarios que tienen reserva territorial, vinculándolos con el Infonavit para que por lo menos 80 hectáreas que cuenten con todas las características para que sean viviendas dignas y tengan los servicios y que estén dentro del polígono urbano de Culiacán”, manifestó.
Vivienda del Bienestar
El programa federal Vivienda del Bienestar pretende disminuir la falta de vivienda adecuada entre grupos en situación de vulnerabilidad, como familias con ingresos inferiores a dos salarios mínimos, mujeres jefas de familia, personas indígenas y afromexicanas, adultos mayores y personas con discapacidad.
En Sinaloa se busca construir 29 mil viviendas a través de la Conavi y del Infonavit, cuyos costos oscilarían entre los 550 y 650 mil pesos financiados a 20 años.
De acuerdo con Antonio Castañeda, titular de la Comisión de Vivienda del Estado (Cvive), en Sinaloa se tiene un déficit de 65 mil viviendas.
Mientras que Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, dio a conocer que en el municipio hay un universo de por lo menos 100 mil personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos, que son candidatos a acceder a este tipo de viviendas.
La polémica
Con la reforma a la Ley del Infonavit en enero se le da “luz verde” al Instituto para construir vivienda social y rentarla a través de una filial para que el trabajador pueda acceder a este beneficio.
Pero expertos vislumbran riesgos de corrupción en este segundo intento del Infonavit de meterse a constructor de viviendas.
De acuerdo con una publicación de El Financiero del 27 de enero, el consultor de Integralia Carlos Ramírez señala que con este nuevo esquema se corren riesgos de corrupción.
“¿Por qué Infonavit regresa a construir y quién garantizará que no existan conflictos de interés, considerando que el instituto será juez y parte al actuar como hipotecaria y constructora?”, cuestiona.
Ahora, antes de poner en marcha el programa federal de Viviendas del Bienestar, se dio a conocer que tanto la Cámara Nacional de Vivienda (Canadevi) como la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) de Culiacán, estarían participando en el programa, aunque sus dirigentes se han negado a dar entrevistas para conocer bajo qué condiciones lo estarían haciendo, cuando en 2024 la Canadevi aseguró que el Infonavit no era constructor puesto que la primera ocasión que lo intentó fracasó.
El arranque
Después de la protesta de vecinos de seis fraccionamientos a los que el Ayuntamiento de Culiacán intentó despojar de las áreas verdes para la construcción de Viviendas del Bienestar, al aprobar el cambio de uso de suelo de dichos predios, el 29 de mayo el alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil dio a conocer el inicio del programa federal en un polígono en la colonia Loma de Rodriguera, con 2 hectáreas para la Conavi y dos más para el Infonavit, con una planeación de 500 viviendas por hectárea.
Conavi será la encargada de la construcción de las Viviendas del Bienestar con financiamiento federal, mientras que el Infonavit construirá vivienda social para acreditados que no alcancen el puntaje requerido para una vivienda financiada por el instituto.
Artículo publicado el 01 de junio de 2025 en la edición 1166 del semanario Ríodoce.







