… pero “ningunea” el reclamo de pago de los campesinos de la presa Picachos
Feliciano Castro Meléndrez, secretario general de gobierno, presume ser un “campesino” disfrazado en el puerto de Mazatlán, mientras los comuneros afectados por la construcción de la presa Picachos, piden que les pague y cumpla sus compromisos hechos con la Comunidad Agraria de San Marcos.
El miércoles 14 de mayo el Secretario General de Gobierno presentó en la Casa del Marino, su libro Pablo Neruda en Sinaloa, donde la alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez, brilló por su ausencia, y en su lugar envió a su secretario del Ayuntamiento, Moisés Ríos Pérez.
“Aquí está Moisés que va apoyar el Festival Indoiberoamericano de Poesía y Canto Pablo Neruda”, adelantó Castro Meléndrez.
El autor de la obra, asegura que hicieron el libro para promover la perspectiva humanista, esa visión amorosa que Pablo Neruda tiene del mundo.
“Y qué mejor que esa bella prosa de Pablo Neruda que conocer los trozos de su obra, por decirlo así al referirse a Sinaloa, al hablar de Topolobampo, al hablar de Mazatlán, invariablemente vamos a encontrar en Neruda algo muy significativo, él anduvo en el mundo”, enfatizó.
Al parecer, Feliciano Castro Meléndrez, quien se define como “un campesino disfrazado en la ciudad” no ha sido informado por Rodolfo Jiménez López, subsecretario de gobierno, que los comuneros protagonistas del libro Picachos: Los Caminos del Desarraigo y la Resistencia, lo buscan para que ponga en práctica la “perspectiva humanista y esa visión amorosa” de Neruda.
Perspectiva humanista incumplida
Desde principios de abril del año en curso, los campesinos reclamaron al gobierno del estado, el finiquito pendiente de las tierras de uso común, tierras parceladas y los bienes distintos a la tierra.
“Prácticamente a finales de abril se va a cumplir un año que suspendieron los pagos a los comuneros por la superficie de mil 869 hectáreas, otrora propiedad de la Comunidad de San Marcos, Municipio de Mazatlán”, lamentaron.
En 2009, en su libro sobre la Picachos, cuando Castro Meléndrez militaba en la oposición política y despotricaba contra el entonces gobernador del estado, Jesús Aguilar Padilla, el hoy “campesino disfrazado en la ciudad” tenía conocimiento de que Copales, Placer, Iguanas, Casas Viejas, Puerta de San Marcos, San Marcos y Palmillas son pueblos que reclaman justicia.
“Gente que demanda resarcir los daños a su patrimonio despojado, las indemnizaciones por el patrimonio despojado no se han cubierto en su totalidad, sólo se han cumplido con una parte y a cuentagotas”, escribió.

PABLO NERUDA EN SINALOA.
En junio de 2009, el actual Secretario General de Gobierno, inspirado en la poesía de Pablo Neruda, escribió que la gente estaba triste y deambulaba por los caminos del desarraigo impuesto que causaba hemorragia en el alma.
“Por eso ‘creo que el desarraigo de los seres humanos –dice Pablo Neruda– es una frustración que de alguna manera u otra entorpece la claridad del alma… Yo no puedo vivir sino en mi propia tierra; yo no puedo vivir sin poner los pies, las manos y el oído en ella, sin sentir la circulación de sus aguas y de sus sombras, sin sentir cómo mis raíces buscan en su légamo las substancias maternas’”, argumentaba el bardo campesino.
La frustración de los campesinos
Los campesinos de los pueblos afectados por la construcción de la presa Picachos no están buscando a Castro Meléndrez para leer Canto General de Pablo Neruda, sino para que practique la empatía y la congruencia del poeta chileno, pagando las tierras de uso común que les deben desde 2007.
Los compromisos suscritos por el gobierno del estado con la comunidad agraria de San Marcos, con motivo de la afectación de una superficie de 1869-35-29 hectáreas, para la construcción de la presa Picachos y obras complementarias, constan de cinco puntos de acuerdo entre las partes.
“El gobierno del estado de Sinaloa, reconocerá la calidad de la tierra como de temporal y por lo tanto se reconocerá que las tierras de uso común con la misma calidad de temporal, se sujetarán al valor que establece para dicha calidad en el avalúo del Instituto de Administración de Avalúos y Bienes Nacionales (INDABIN) del 20 de junio de 2023 y al reconocimiento de bienes distintos a la tierra”, reza el primer acuerdo.
Con base en lo anterior, el gobierno de la 4T reconoce las tierras de uso común con calidad de temporal y se pagarán conforme al avalúo del INDABIN.
También el gobierno se compromete a pavimentar las dos calles centrales en el poblado San Marcos, y la rehabilitación de caminos saca-cosechas. Así mismo prometió construir tres aulas para el Colegio de Bachilleres de Sinaloa, a través del Instituto Sinaloense de Infraestructura Física Educativa.
Con ese reclamo de los campesinos flotando en el aire, Castro Meléndrez sostuvo que lo que él busca con la publicación del libro Pablo Neruda en Sinaloa es promover la perspectiva humanista de abordar y ver el mundo.
“Y convocar a partir de esto a conocer la obra de Neruda, y hacer de la poesía y hacer de su prosa la posibilidad no sólo, porque nuestro deber, nuestra necesidad no sólo es alimentar el estómago, la dimensión superior del ser humano es alimentar el alma, cultivar la espiritualidad y en la medida que lo hagamos vamos a estar propiciando condiciones para generar la felicidad”, afirmó el funcionario estatal.
Ante “la perspectiva humanista” oficial, Basilio Carvajal Moreno, asesor de los campesinos de la presa Picachos, respondió “Nosotros pedimos a través de Rodolfo Jiménez una cita con el secretario general de gobierno para ver el tema de los pagos, ahorita yo calculo que nos deben 60 millones de pesos, pero hasta ahora nos han ignorado y no vemos hasta cuándo van a pagar”.






