El pasado 24 de febrero se presentó un libro coordinado por su servidora en el que participan 45 autores con muy diversas experiencias profesionales, quienes tuvieron la valentía de proponer estrategias para impulsar el crecimiento de Sinaloa, por lo que en este espacio me detengo a reflexionar sobre el contenido.
La construcción social de lo económico
La vida económica de una sociedad está influida por diversos actores, los cuales no siempre conversan entre sí, y mucho menos están de acuerdo. A saber, el gobierno, los partidos políticos, las universidades y centros educativos, las empresas, los productores y la sociedad civil. Todos ellos de alguna forma buscan bienestar, pero el cómo no siempre está tan claro, no obstante, cada uno de estos grupos lleva un rol importante en el crecimiento. Si bien, las empresas son el centro de la vida económica, la generación de conocimiento permite los avances tecnológicos y la educación forma al capital humano que habrá de abonar al crecimiento. Al mismo tiempo, los gobiernos están encargados (o deberían) de proveer bienes públicos básicos como la paz, seguridad y la infraestructura física que facilite las transacciones económicas, coadyuve el crecimiento y mejore la calidad de vida de los ciudadanos.
Por su parte, las empresas generan riqueza, pagan impuestos, y dan empleo, mientras que la sociedad civil se reúne para dirimir temas de la vida pública, pero desde una trinchera distinta que muchas veces logra reunir la participación plural, que no existe en otros medios.
Muchos han analizado la participación de estos actores como un elemento fundamental en el crecimiento, como Robert Barro en el modelo de crecimiento endógeno. La planeación estratégica lleva en este espíritu colaborativo, sin embargo, muchos actores con ideas no tienen la voz e influencia necesaria para incidir en la vida pública y es aquí en donde cobran relevancia los organismos de la sociedad civil organizando foros participativos como el que fue la base del libro Oportunidades para el Crecimiento de Sinaloa.
Dicho libro está hecho para tener una lectura sencilla y rápida de temas de interés, pero especialmente para conocer propuestas específicas para actividades primarias como la agricultura, ganadería y la acuicultura. Así como en otras como la industria, la logística y la infraestructura.
Este libro aglutina ideas sobre lo que Sinaloa deberá impulsar para generar empleos que lleven a su población a quedarse y elegir Sinaloa como el espacio de desarrollo personal y profesional.
Reconocer el crecimiento cero
Quienes presentaron propuestas y han estado interesados en conocer el contenido del libro, reconocen el día a día del deterioro de la economía sinaloense, que viene de años, pero que se intensificó con el crecimiento de cero durante 2023 y 2024, aunque en el 2024 aún hay datos por conocer, y la violencia. Estos conocedores de la realidad buscan desesperadamente opciones alternas al discurso que insiste en decirnos que Sinaloa crece más que la media nacional. Por ejemplo según el índice Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE) de enero a septiembre 2024 Sinaloa creció más que la media nacional, con respecto al trimestre anterior, lo que es estacional, pero creció al CERO por ciento con respecto al año 2023. Creo que, para encontrar las oportunidades para el estado, primero habrá que leer los datos desde la realidad, no desde lo que queremos leer.
Artículo publicado el 02 de marzo de 2025 en la edición 1153 del semanario Ríodoce.







