Desde que inició la pugna al interior del Cártel de Sinaloa, niños, mujeres y hombres, han quedado en medio del fuego
La muerte de los niños Gael Antonio y Alexander, de 12 y 9 años, y de su papá Antonio de Jesús, son apenas las últimas de una estela de víctimas inocentes del conflicto que desde hace más de cuatro meses mantienen las facciones de los Mayos y Chapos, por el control de los territorios.
En Culiacán, donde se han concentrado el mayor número de hechos violentos derivados de la pugna, que inició el pasado 9 de septiembre, han fallecido o resultado heridos durante despojos de autos, enfrentamientos o ataques niños, jóvenes, mujeres y hombres, sin que hasta el momento se conozca la detención de alguno de los responsables.
Feliciano Castro Meléndrez, secretario de gobierno, dijo durante la conferencia de la vocería el pasado lunes, que tres niños menores de 3 años han muerto y 20 menores de 18 años han ingresado a hospitales, luego de haber estado “en los procesos o situaciones de enfrentamientos violentos”.
Y estos “enfrentamientos violentos” o ataques dirigidos se presentan en el día o en la noche, mientras se anuncia la llegada de militares, de policías federales, de grupos especiales del ejército y hasta de marinos.
Incluso la misma tarde del lunes 20, un fuerte enfrentamiento se registró en el fraccionamiento Villa Bonita. Un video grabado por una cámara de un negocio de comida, permite observar a las personas corriendo para protegerse de la lluvia de balas. Carlos, de 25 años, quien transitaba en un auto por la zona, fue alcanzado por una de las balas e ingresó a un hospital. Cuando llegaron al lugar las fuerzas de seguridad encontraron dos vehículos abandonados, uno de ellos incendiado y el otro con armamento, así como cientos de casquillos percutidos.
Horas antes, un ataque a balazos contra una vivienda en la colonia Villa Satélite, al suroriente de la ciudad, dejó también a un joven de 24 años herido por esquirlas de balas en la cabeza y un hombro.
El 28 de diciembre, una joven de 18 años resultó herida por una bala perdida cuando se encontraba laborando en una taquería en la calle Francisco Zarco de la colonia Antonio Rosales.
“Lo único que sabemos es que estaba laborando en una taquería y de repente sintió el impacto, pero no hubo en sus inmediaciones alguna persona que la haya querido herir voluntariamente”, dijo al día siguiente el entonces subsecretario de seguridad, Leoncio Pedro García Alatorre.
El viernes 13 de diciembre, un motociclista fue asesinado a balazos en la avenida Revolución y Plan de Ayala en la colonia Emiliano Zapata. Un hombre que se encontraba laborando en un expendio de cerveza falleció por una bala perdida.
El jueves 12 de diciembre, poco antes de las 6:00 de la tarde un grupo armado disparó y asesinó a un hombre que circulaba por el bulevar Agricultores, en la esquina de la avenida De los Amelos y Altramuz, en la colonia Laureles Pinos, sector 21 de Marzo. Dos mujeres, una que se encontraba laborando en la taquería, frente a donde ocurrió la agresión, identificada como María y otra mujer que se encontraba afuera de una vivienda, murieron durante la lluvia de balas.

Una familia que circulaba en un vehículo por el lugar en esos momentos quedó en medio del fuego. Dos de los integrantes resultaron heridos por las balas: Juan, de 18 años y Ángel Gael, de 10.
Un día antes, el 11 de diciembre, Alexis Arnulfo, de 17 años de edad, resultó herido de bala cuando se encontraba a bordo de un camión de la ruta San Miguel por el bulevar Agricultores en la colonia Amistad.
El joven dijo que escuchó disparos y sintió un dolor en el brazo, debido a que una bala lo alcanzó. El proyectil que lo hirió habría provenido de un ataque a balazos ocurrido a unas calles de distancia, donde dos personas fueron asesinadas.
El 24 de octubre, Jason Rodríguez Zavala y Yukhie Adaly Lee Espinoza, el primero estudiante de Medicina y ella de Diseño, murieron luego que hombres armados los persiguieran para despojarlos del vehículo en el que viajaban en la calzada Heroico Colegio Militar, frente a una tienda de autoservicio.
Jason falleció en el lugar a causa de las heridas, mientras que Yukhie, murió horas después en el hospital. Un hombre que salía del súper recibió un balazo, mientras que una mujer que esperaba el transporte público fue alcanzada en una pierna.
Las últimas víctimas inocentes de la pugna interna del Cártel de Sinaloa, que no han podido detener las fuerzas de seguridad, son Gael Antonio, su hermano Alexander y su papá Antonio de Jesús, quienes fueron atacados a balazos en un intento de despojo del vehículo en el que viajaban en el fraccionamiento Los Ángeles.
El secretario de Seguridad Pública en Sinaloa, Óscar Rentería Schazarino, dijo durante su comparecencia ante el Congreso la semana anterior, que hechos como ese, no deben volver a ocurrir.
“Somos más los buenos que los malos, eso qué ni qué. Esto que pasó con esta familia no puede volver a pasar. Hay que sumar esfuerzos y va a haber más resultados”, aseguró.
Artículo publicado el 26 de enero de 2025 en la edición 1148 del semanario Ríodoce.






