Las facciones de los Mayos y los Chapos mantienen una disputa también en redes sociales, con videos, imágenes y mensajes que buscan difundir ataques y advertencias
Mientras en las calles uno y otro bando de los Chapos y Mayos se enfrentan en busca del control de los territorios, en redes sociales mantienen una guerra informativa con videos, imágenes y mensajes de ataques y de advertencias contra sus opositores.
Desde hace más de cuatro meses que inició el conflicto en Culiacán, luego de la captura de Ismael Zambada García, a la modalidad de enviar mensajes a sus adversarios a través de lonas, cartulinas o volantes, como se acostumbraba, se sumaron las redes sociales, en las que se han creado cuentas específicamente para difundir lo que a cada facción le interesa.
Las principales redes utilizadas son X, TikTok, Instagram y Telegram, y en menor medida Facebook, debido a las restricciones que existen, además de canales de WhatsApp.
Ahí, se han creado más de una docena de cuentas, algunas con distintivos de alguno de los bandos, como una rebanada de pizza o un sombrero o las iniciales de líderes criminales o jefes de células. Algunas de las cuentas han sido “tumbadas” debido a denuncias, pero en cuanto desaparece una aparece otra.
En ellas se ha normalizado la difusión principalmente de videos y fotos de ataques a viviendas, negocios, capturas de integrantes del bando contrario, cadáveres e interrogatorios de integrantes de células contrarias y personajes, calificados como youtubers o influencers, que luego han aparecido asesinados.
En los testimonios grabados bajo cautiverio y en donde las víctimas se observan evidentemente torturadas, estas leen mensajes de sus captores o acusan a algunos de los líderes criminales de no cumplir con pagos o acuerdos, o develan presuntos nexos con alguna facción de políticos y empresarios.
Generalmente en las grabaciones se escucha la voz de un hombre, quien hace las preguntas, las cuales va respondiendo una a una la víctima. Otros videos muestran los asesinatos que le siguen a los interrogatorios, como una advertencia a los rivales.
Dichos post, pese al nivel de violencia que contienen, en muchos de los casos no son censurados, y tienen miles de vistas. Un youtuber conocido como el Pinky, el expolicía ministerial Luis Alberto Payán Martín, quien fue asesinado frente al Congreso del Estado el pasado jueves 16 de enero, son algunos de los personajes que han aparecido en interrogatorios.
En los post también se detallan presuntas redes criminales, se dan ubicaciones de propiedades de presuntos integrantes de una u otra facción, y se ofrecen recompensas para quien de información sobre ellos.
Como parte de la guerra informativa, los agresores graban el momento de los ataques a viviendas y negocios, que luego se comparten en dichas páginas o a través de grupos de WhatsApp.
Convoyes de hombres portando armas de grueso calibre y utilizando equipo táctico, circulando por caminos rurales o en la ciudad, también han sido compartidos, para anunciar la llegada o control de ciertas plazas.
Audios de grabaciones de radios de frecuencia, en los que se escuchan instrucciones de líderes de células o en los que se hacen acusaciones de rivales, también se comparten.
El fin es transmitir los mensajes, exhibir a los rivales, sembrar el temor, sin importar si lo que se afirma es cierto o no.
Además de la amplia difusión que logran en redes sociales, los videos e imágenes de los grupos criminales se reenvían cientos de veces en grupos de WhatsApp, logrando llegar a un mayor número de personas.
A la par de la estrategia informativa digital, los Mayos y los Chapos han utilizado drones y avionetas para arrojar volantes en los que se denuncian supuestas redes de corrupción o de nexos de políticos con algún grupo criminal.
Desde el 9 de septiembre, los mensajes en lonas o mantas colocadas en puentes de vialidades importantes o escritos en cartulinas, que luego se dejan junto a cadáveres, también han estado presentes como parte de la estrategia para amedrentar en la pugna interna del Cártel de Sinaloa, principalmente en Culiacán, aun cuando también han aparecido en otros municipios del sur del estado.
Así, las redes sociales han sido incorporadas como una estrategia más de comunicación en la pugna que sostienen desde hace cuatro meses los hijos de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán Loera, que a cuatro meses de haber iniciado ha dejado más de 700 asesinatos y más de 600 desapariciones, aunque colectivos y asociaciones civiles señalan que las cifras son mayores.
Artículo publicado el 19 de enero de 2025 en la edición 1147 del semanario Ríodoce.







