El crítico literario Evodio Escalante considera que el autor mantuvo la luz a través de su discurso de izquierda
José Revueltas tendría que ser esa figura en la historia de México, a quien se recurra cuando se busque aliento y esperanza. También cuando el cielo se ponga negro y tenebroso, porque él siempre mantuvo la luz a través de un discurso combativo, rebelde y crítico.
Así lo dijo Evodio Escalante, lector y estudioso de la obra del autor mexicano que atacó el dogmatismo anidado en las filas de la izquierda.
“Revueltas siempre tuvo claro que el proceso emancipatorio empezaba con el pensamiento de Ricardo Flores Magón y su hermano Enrique, ambos iniciadores del anarco comunismo en el país, hay que decirlo, realmente fue un crítico anti institucional”, detalló.
“Estamos ante uno de los pocos revolucionarios críticos sistemático del régimen establecido, que tuvo una opinión acerca del mundo que lo rodeaba. Se mantuvo siempre en plan de lucha”.
Se trata de un personaje que incluso mantuvo el sentido del humor y que en un poema de Enrique González Rojo describe el momento en el que brindó un discurso a los perros reunidos, en el Parque Hundido de Ciudad de México.
“En ese poema se cuenta cómo Revueltas da un discurso a sus camaradas perros, pero con eso a su vez, se ilustra la desesperanza. Ya que los hombres no escuchan, los perros tal vez sí lo hagan. Esto siempre me ha razonado como un mensaje de humor, en el que nunca se rindió a pesar de la desesperanza”, recordó.
Valorar su obra
Al igual que la obra de Juan Rulfo y Rosario Castellanos, José Revueltas es un autor clásico de la literatura mexicana a quien siempre se debe volver.
“Hay que estar leyendo sus cuentos, novelas, en las que también habla de El luto humano, de Los días terrenales, pero quizás su lección más firme, desde el punto de vista político está en el Ensayo de un proletariado sin cabeza”, apuntó.
“Este texto es una propuesta crítica a la falta del buen funcionamiento del Partido Comunista en México, decía que, si bien había un partido, no era la cabeza que el proletariado necesitaba para avanzar”.

Escalante añadió que en la actualidad hace falta un intelectual como él, que tenga una correcta lectura de lo que se vive políticamente en el país.
“No solo hace falta su voz, sino que surjan nuevos líderes de opinión, porque fuera de Morena, como quiera que sea, no veo oposición ni líderes que tengan una voz como la de Revueltas, que pueda resonar en el país y que se escuchen”, aseguró.
“Puedo decir que al final su voz plasmada en sus libros sirve para mostrar un camino de luz, que nos hace falta de una manera angustiosa”.
El autor del libro de ensayos: José Revueltas. Una literatura del lado moridor, indicó que el escritor conocía perfectamente la historia de México y que en su momento fue muy criticado. Nunca respondió, como marxista, sabía que el individuo no significa nada ante las masas.
Escribir desde la prisión
Cuando Revueltas estuvo preso en Lecumberri escribió El apando, un libro que, a consideración de Escalante, es su obra maestra.
En esta novela utiliza una palabra de la jerga carcelaria empleada para señalar una celda de castigo de aislamiento. En ella los presos pasaban horas bajo la oscuridad encontrando la luz del exterior a través de un pequeño postigo que se ubicaba en el centro de la puerta de hierro. El apandado que se colocaba en esa entrada era quien podía apandar el alimento, la luz del exterior y la vista de la libertad.
“Esta novela tiene qué ver con el hecho de la enajenación. En la actualidad vivimos en un mundo así, no sabemos que estamos en una cárcel. Es una historia que fue llevada al cine y que es magistral”.
“Transcurre en Lecumberri, fue el símbolo de la prisión, desde la época de Porfirio Díaz hasta entrados los regímenes revolucionarios. Es el testamento al que debíamos recurrir”.
Desde que murió Revueltas, explicó que no ha dejado de estudiarse su obra. Existen trabajos magníficos, como los del poeta José Ángel Leyva y del académico Manuel Mateos.
Esto ayuda a mantener viva su obra y la realidad de un México que no dista mucho del que él interpretaba.
El propio Escalante se ha dedicado a preservar el pensamiento de Revueltas. Lo sigue leyendo y estudiando.
El libro Una literatura del lado moridor es una obra de referencia obligada, en el que hace un análisis estético-ideológico de la vocación por los derrotados en sus cuentos y novelas.
‘Lo sigo leyendo y estudiando, claro. Su obra no deja de ser vigente y necesaria’, explicó.
Artículo publicado el 17 de noviembre de 2024 en el suplemento cultural Barco de Papel del semanario Ríodoce.






