Escuelas regresan a clases presenciales en Culiacán en medio de la pugna interna del Cártel de Sinaloa, y sin garantías para estudiantes y maestros
A pesar del llamado de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) para el regreso a clases presenciales, la mayoría de las escuelas en Culiacán siguen vacías, y un posible retorno a las aulas se avizora sin tener protocolos de seguridad actualizados, ni operativos que garanticen la integridad de los estudiantes.
Lea: La rebelión de las vocales: gobierno llama a clases, pero escuelas siguen vacías
Jesús Nolberto López, director de la escuela Secundaria General número uno, prefiere poner el ejemplo con hechos: las aulas están vacías y un cartel hecho por padres de familia, colgado afuera de la institución señala que no existen las condiciones para regresar a clases presenciales. “Los padres, ya viste el cartelón, no quieren enviar a los chamacos, ya no es cosa de nosotros, es de los padres”, dice.
Es miércoles 2 de octubre y a la escuela solo asistieron tres alumnos, dos de tercer año y uno de primero, de un plantel de 490. Las clases se hacen remotas para la mayoría. Los profesores mandan los trabajos por Whatsapp entre semana, y el viernes se dedican a revisarlos. Sin embargo, el director reconoce que existen alumnos que tienen dificultades para conectarse a internet o tener acceso a un celular, por eso estima que alrededor del 90 por ciento del alumno está al corriente de las asignaturas.
“Ahorita estamos peor que la pandemia. Cuando estuvo la pandemia fue diferente porque sabíamos que estaba y estábamos trabajando igual y hasta mejor, y ahorita esto nos agarró de imprevisto”.

La secundaria tenía contemplado regresar a clases presenciales el lunes 23 de septiembre, sin embargo, los enfrentamientos entre civiles armados y fuerzas de seguridad en Tres Ríos, la tarde del sábado 21 de septiembre, y que se extendió hasta las inmediaciones de la colonia Tierra Blanca, cerca del plantel educativo, truncó sus planes.
El director declara que no existen protocolos de seguridad definidos para un hecho de violencia o enfrentamientos, como los que ocurrieron aquel día. “No, pues lo único es que si los alumnos están aquí es que se tiren al suelo, pero un protocolo bien definido no hay, por eso los padres ya no quieren (que vengan los alumnos)”.
Suena el timbre de las 10:00 en la secundaria Judith Gaxiola de Valdés, ninguna alumna transita sobre el pasillo principal, solo profesores. Al igual que otros planteles, tiene un cartel colgado en la entrada, dirigido a las autoridades estatales; en él, los padres de familia advierten que no se regresará a las aulas hasta que exista paz y tranquilidad. El mensaje no fue en vano, desde las dos últimas semanas han tenido en promedio una asistencia de 40 a 60 alumnas de alrededor de 300 que tiene el plantel.
El subdirector de la secundaria comenta que el único protocolo de seguridad que tienen data de tiempo atrás y nunca han tenido una capacitación al respecto. Por ello, estaban realizando su propio protocolo basándose en otras instituciones educativas; “porque en sí, te digo, no tenemos un protocolo de seguridad”.
El subdirector de la secundaria Profesora Emilia Obeso López, Joel Rojo, muestra el último manual de seguridad que tienen disponible y en el que se basan, data de años atrás y se encuentra bajo la dirección de Juan Alfonso Mejía López, secretario de Educación Pública durante la administración de Quirino Ordaz Coppel.
Comenta que el manual de seguridad se debe de actualizar para tratar las situaciones de violencia que actualmente atraviesa el estado y, al igual que la secundaria Judith Gaxiola de Valdés, ellos también decidieron hacer su propio protocolo de seguridad.
La directora de la Secundaria Federal número dos dice que sí existen los protocolos en caso de siniestros, pero son del 2018 y se abordan en términos generales. Por ello, pidieron una capacitación a Protección Civil y Secretaría de Seguridad Pública para saber cómo actuar en caso de detonaciones de armas de fuego. La respuesta que recibieron fue que las autoridades irían la próxima semana.
El 17 de septiembre, gobierno del estado inició con el operativo de proximidad escolar para resguardar más de mil 300 planteles en Culiacán y zonas rurales.

El operativo desplegó a 370 efectivos de la Guardia Nacional, Policía Estatal, Policía y Tránsito Municipal. Sin embargo, directivos de las secundarias comentan que las fuerzas de seguridad solo asistieron los primeros días y después ya no volvieron.
El subdirector de la secundaria Profesora Emilia Obeso recuerda que los policías estatales se presentaron los primeros días, pero después ya no dieron ninguna referencia sobre los operativos.
El subdirector de la Secundaria Judith Gaxiola dice que agentes estatales y municipales, llegaban y preguntaban sobre la cantidad de alumnos en el plantel, pero, después del operativo de revisión a policías municipales, los agentes “se perdieron”. En la primaria Ramón F. Iturbe de la colonia 21 de Marzo, que reanudó clases presenciales la semana pasada, y a donde han asistido pocos alumnos, padres de familia señalaron que las autoridades del plantel están implementando medidas de seguridad propias como mantener a los niños en los espacios centrales e impedir que jueguen en otras áreas. Además, se acordó que de ocurrir un hecho violento los estudiantes permanecerán dentro del plantel.
Artículo publicado el 06 de octubre de 2024 en la edición 1132 del semanario Ríodoce.







