“Mi madre es muy creyente. Los rezos y las imágenes de santos me acompañan desde niño, más tarde cayeron en mis manos los libros de Rius.”. Edgar Clement
La fundación de Culiacán se llevó a cabo el 29 de septiembre de 1531, día en que la Iglesia católica celebra a San Miguel, según algunos, por ser esa la fecha en la cual se consagró a los arcángeles la basílica de la Vía Salaria en la antigua Roma.
Si no fuéramos creyentes e ignoráramos quién es, la iconografía del arcángel Miguel no deja dudas sobre su identidad. Las alas indican su naturaleza angélica, la vestimenta, peto y sandalias lo ubican como guerrero, la túnica nos dice que es dignatario, mientras que la espada da cuenta de su poder. Atributos que refuerzan su rol como líder de la milicia celestial y adversario de Lucifer.
¿Y si no fuera así? ¿Tal vez el personaje y su carga simbólica pudieran ser imaginados de manera diferente? ¿Qué tal que el arcángel Miguel fuera recreado? Esto es precisamente lo que hizo Edgar Clement (1967) en su legendaria novela gráfica Operación Bolívar, en la cual nos presenta un México que amalgama lo sobrenatural, el crimen, la tecnología, la política y el comercio transnacional.
Leonel es un cazador de ángeles que vive de traficar con los elementos que obtiene de los cuerpos de estos seres. Cuando acompaña a su amigo Román, que es policía judicial, a un operativo, se encuentran cara a cara con el arcángel Miguel y se desata el caos.
Operación Bolívar apareció por entregas en el Gallito Cómics entre 1993 y 1994. Un año después fue impresa en dos volúmenes por Editorial Planeta. Ediciones del Castor, junto al Taller del Perro, refundió la obra en un solo tomo en 1999. Caligrama Editores publicó una edición de menor tamaño en 2006. Finalmente, en 2022, Pura Pinche Fortaleza Cómics presentó la edición definitiva de esta obra maestra de la historieta mexicana.
Artículo publicado el 18 de agosto de 2024 en la edición 03 del suplemento cultural Barco de Papel.






