La actividad económica en los negocios de Culiacán regresó, empujada por la necesidad y el temor de que nuevos hechos de violencia, ocurridos desde el 9 de septiembre, recrudezcan la situación y obligue a los comerciantes a bajar las cortinas.
Reabrir los negocios, pese al miedo que todavía persiste, ya que las cuentas siguen, las deudas se acumulan y no hay otra opción más que normalizar la situación, comentó Óscar Sánchez Bernal, presidente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán.
“Tenemos que salir y, a pesar de que nos enfrentemos a algunos hechos de inseguridad, vamos a seguir empujando este tema hasta lograr la reapertura del 100 por ciento de todas las actividades y se normalice la situación…”.
La mañana del martes 17 de septiembre, la mayoría de los negocios del primer cuadro del centro de la ciudad volvieron a abrir después de una semana azotada por la violencia. La reapertura comercial se dio entre las bajas expectativas por las pocas ventas y un miedo latente ante un nuevo hecho de inseguridad.
“Esto no quiere decir que nos sintamos con seguridad, no. Ni que no tengamos miedo, lo tenemos, pero es una decisión que tomó el sector comercial y empresarial para reactivar la economía”, declaró el presidente de los locatarios.
La inseguridad no distingue ramo ni tamaño de negocio. Todos se vieron obligados a cerrar la semana pasada tras los hechos de violencia derivados de la disputa entre grupos delincuenciales antagónicos. El ausentismo de personal, la deserción laboral y la ausencia de gente en las calles hizo insostenible cualquier comercio en la capital sinaloense.
María Guadalupe Zavala Yamaguchi, presidenta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO SERVYTUR) en Culiacán, pronosticó que la recuperación de la pérdida económica, que estimó en alrededor de 500 millones de pesos diarios, será lenta e irá a la par de reestablecer la confianza ciudadana.
“Ayer (martes 17 de septiembre) muy contentos porque hubo una gran respuesta… sin embargo, las ventas no son lo que quisiéramos porque donde se ven más que nada es en los supermercados, en los mercados, pero ya en lo que son otras tiendas reportan un 30 por ciento de venta, es mínima la venta”.
Reconoció que todavía no existen las garantías de seguridad suficientes para los trabajadores, sin embargo, la actividad económica tiene que seguir, las nóminas se tienen que cubrir y los impuestos que pagar.
Focalizó el problema en las pequeñas y medianas empresas (MyPIMES), pequeños comerciantes, vendedores ambulantes y tianguistas, quienes en su mayoría viven al día, dependen de abrir sus negocios cada mañana y, un resguardo prolongado, los obligaría a cerrar de manera permanente.
Laura Guzmán Torróntegui, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (CANIRAC), anotó en esa lista de comercios en riesgos al sector restaurantero. Lo que parecía un fin de semana de 15 de septiembre con altas retribuciones económicas, terminó en la desilusión.
Aparte de la cancelación de los festejos del grito de Independencia, baja afluencia de comensales y renuncia de personal, el sector restaurantero presentó el riesgo de descomposición de productos perecederos y escasez en proveeduría de alimentos como el pollo, huevo y vegetales.
COPARMEX vs Rocha
Enfrentar a un gobierno estatal que invalida todo, encontrar alternativas a los comunicados oficiales que no retratan la realidad de los hechos y buscar soluciones para reactivar la economía, son las tareas que la COPARMEX tuvo que afrontar para normalizar la situación de inseguridad que atraviesa el estado y reactivar la economía en Culiacán, aseguró su dirigente en Sinaloa, Martha Reyes Zazueta.
La presidenta de los agremiados fue enfática, los comunicados oficiales de Gobierno del estado y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) son insensibles, fuera de lugar, e insuficientes para fines de planificar las estrategias comerciales que se deben implementar para recuperar las pérdidas económicas que suman entre mil 300 y mil 500 millones de pesos.
“Ahorita llevamos mil 300 o mil 500 millones (de pesos en pérdidas), facilito, y te estoy hablando de las características que se sacan de acuerdo a la cuestión de INEGI del año pasado, si tú te acercas a otras cámaras van a apoyar lo que nosotros te estamos diciendo y probablemente ellos tengan números más finos, como el sector restaurantero que fue uno de los más golpeados”, dijo.
“Y tienes que luchar con un gobierno que invalida todo, pero aparte la comunicación basura que hay, en la que tienes que buscar lo que sí es verdad, lo que es mentira, lo que ya pasó, lo que está pasando, discernir y decir esto es lo real”.
Comentó que el gremio empresarial tuvo que negociar con la Alianza de Camiones para que el servicio volviera funcionar y las personas pudieran trasladarse a sus trabajos porque gobierno del estado no lo hizo.
La tarde del martes la Secretaría de Economía del estado invitó a grupos empresariales a una reunión con el fin de planificar las acciones de apoyo, sin embargo, COPARMEX se ausentó; su dirigente dijo que era pérdida de tiempo para escuchar la retórica del “no pasa nada” del gobernador.
Los acuerdos fueron que el Instituto Mexicano del Seguro Social otorgue descuentos del 90 por ciento en multas, y facilidades en convenios de pago; descuentos del 85 por ciento en Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles; exoneración del cobro de pisos en mercados y estacionamientos en septiembre, octubre y noviembre; crear un programa, entre gobierno del estado y el ayuntamiento de Culiacán, para ofrecer créditos de hasta 25 mil pesos con una tasa anual de 9 por ciento; y destinar 100 millones de pesos a créditos de Impulso Nafin.
Entre los otros compromisos se encuentran garantizar la continuidad de servicios públicos; la instalación de una isla para el pago de impuestos y servicios, aplazamiento de sanciones de COEPRISS y Protección Civil.
Artículo publicado el 22 de septiembre de 2024 en la edición 1130 del semanario Ríodoce.







