A más de una semana que el Congreso local desistiera del recurso de revisión y propusiera una mesa de diálogo con las autoridades de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), la respuesta a la invitación de los diputados no ha llegado.
Feliciano Castro Meléndrez, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), y Ricardo Madrid Pérez, presidente de la Mesa Directiva, declararon que hasta el momento no existe una réplica para dialogar sobre la reforma a la Ley Orgánica de la UAS.
“Hemos planteado la voluntad para instalar una mesa de diálogo, categóricamente les digo no hay respuesta de la autoridad (universitaria). De nuestra parte no hay ninguna duda vamos a continuar la ruta, reunimos la voluntad política para hacerlo”, dijo Castro Meléndrez.
El diputado morenista declaró que darle celeridad a la reforma a la Ley Orgánica con la lectura de 36 iniciativas “no es un asunto de prisas” y es para acatar las disposiciones de la Ley General de Educación Superior.
Dijo que dicha ley dispone a los congresos locales reformar las leyes orgánicas de las universidades dentro de un plazo de 180 días; sin embargo, ya han pasado casi tres años desde su aprobación, la ley de la UAS no ha sido reformada y los diputados han entrado en un desacato.
“Para quienes opinan que ¿cuál es la prisa? No, no es la prisa. Es una obligación que deriva de la Ley General de Educación Superior.”
Esto en respuesta a las declaraciones de la diputada pasista, Alba Virgen Montes Álvarez, quien reiteró que si existía la determinación de hacer una reforma a la ley orgánica de la UAS, esta tenía que venir de los universitarios y no de los diputados.
“De allá debería de venir, para qué tanto apuro de este poder. Tenemos una comunidad universitaria que va a salir y va proponer…ha sido la piedrita en el zapato del diputado presidente de la JUCOPO, que no ha sacado la ley como ha querido y esta terco”.
Montes Álvarez comentó que el desistimiento al recurso de revisión no fue por buena política, sino porque el Congreso no podía ganarlo en el terreno legal y tuvo que abrirse al diálogo.
Ricardo Madrid Pérez, presidente de la Mesa Directiva, mencionó que el Congreso seguía con la disposición de la mesa de diálogo a pesar de la ausencia de respuesta.
“Seguimos llamando al diálogo, pero si ese diálogo no quiere existir, de aquí para allá, ya está puesta la cancha, de allá para acá ya no existe, tampoco podemos obligarlos, salvo que ellos tengan alguna otra determinación…tendremos que llegar al tema de la consulta y tendrá que ser como el estado de derecho y la reglamentación lo posibilitan. Aspiramos a que exista un diálogo, a que nos pongamos de acuerdo”.
Sin embargo, Madrid Pérez dejó en claro que la mesa de diálogo es para tratar temas de la ley orgánica que le corresponden al Congreso.
“Los diálogos no pueden ser mesas de negociación para elementos que no formen parte de lo que hoy tenemos de responsabilidad”, concluyó.



