Un grupo de al menos 8 activistas pertenecientes a la organización Greenpeace y organizaciones locales se manifestaron en las obras que se realizan para la construcción del tramo 5 del Tren Maya que va de Cancún a Tulum, Quintana Roo.
Los activistas se “amarraron” a las maquinas que realizan trabajos del Tren Maya y “detuvieron” simbólicamente las obras.
Además colocaron una manta amarilla que decía “Protejamos la selva maya”, la cual fue fotografiada desde el aire.
La organización advirtió de “la profunda devastación en la zona, que se extiende al día de hoy en por lo menos 30 kilómetros de selva con 60 metros de ancho”.
¡Seguimos en acción por la #SelvaMaya!
— Greenpeace México (@greenpeacemx) March 28, 2022
Si el tramo 5 continúa como está planeado, sin considerar los impactos en el medio ambiente, perderemos la riqueza natural que ha puesto a México como uno de los países más hermosos.
¡Firma por la biodiversidad! ✍ https://t.co/Pb1afYnd25 pic.twitter.com/FUdRzv2V6K
Aleira Lara, directora de campañas de Greenpeace México, llamó al presidente Andrés Manuel López Obrador a suspender las operaciones en el tramo 5; que pretende abarcar 121 kilómetros de doble vía, con 5 estaciones y 3 paraderos y que irá del aeropuerto de Cancún hasta el libramiento a Tulum2; y a fortalecer el marco jurídico en lugar de debilitarlo aún más.
Hacemos un llamado al presidente @lopezobrador_ a suspender inmediatamente las operaciones del tramo 5.
— Greenpeace México (@greenpeacemx) March 28, 2022
Nos preocupa que no exista una Manifestación de Impacto Ambiental lo cual, además de incurrir en un acto ilegal, dañará de forma irreversible la Selva Maya.#SelvaMeDelTren pic.twitter.com/gpN8ZJytcD
Por su parte, Tania Ramírez, de Siempre Unidas, colectivo de mujeres del municipio de Solidaridad, enfatizó “este es un proyecto que se nos ha impuesto y que no pedimos, ya que la consulta pública no cumplió con el proceso de consulta indígena mandatado por leyes internacionales”
Varias organizaciones han mostrado su preocupación por “los impactos negativos que tendrá la construcción de este tramo ya que, en el último de los cuatro cambios de su trazo, la ruta se adentra cada vez más en la selva, contraviniendo la promesa de conservar un trazo sobre el derecho de vía existente, además de no existir Manifestación de Impacto Ambiental (MIA)1, violando lo dispuesto en los Artículos 170 a 174 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) que establece la clausura temporal, parcial o total de un proyecto a instancias de la Profepa en caso de ausencia o de la no aprobación del estudio de impacto ambiental que debe ser presentado a Semarnat como requisito para llevar a cabo cualquier obra”.
Expertos y activistas de Siempre Unidas, Jaguar Wildlife Center, Centinelas del Agua, Red de Formadores Socioambientales y MOCE Yax Cuxtal AC también se han manifestado en contra del proyecto.
(Con información de La Jornada y Reporte Indigo)







