Especialistas señalan la necesidad de monitorear la zona para evitar futuros daños en la obra
A ocho años de que la modernización del malecón de Mazatlán fuera entregada al municipio, la alcaldesa Minerva Osuna Zavala, informó que se revisará si procede una auditoría o peritaje sobre los procesos constructivos de la obra ejecutada entre 2017 y 2018.
“Tendríamos que revisar el tiempo y la ley, cómo se puede aplicar para eso”, respondió la alcaldesa al ser cuestionada sobre si el Ayuntamiento exigiría una auditoría física a las empresas responsables del proyecto original, luego de que se detectara la ausencia de pilotes a lo largo de la franja.
Maribel Chollet: aquí nada puede ser inauditable
La regidora Maribel Chollet cuestionó que ninguna autoridad ni empresa constructora se haya deslindado de responsabilidades por el estado actual de la obra del malecón, hoy sujeta a una nueva rehabilitación cuyo costo ha sido motivo de disputa pública.
“Costó varios millones de pesos, hasta ahorita nadie se ha hecho responsable y nadie ha dicho si se amerita un peritaje, una auditoría para ver quién no hizo bien su trabajo”, señaló la edil.
Recordó que las constructoras que intervinieron en la obra son empresas mazatlecas que continúan operando en el municipio y el estado, varias de ellas afiliadas a la CMIC, con expedientes técnicos resguardados tanto por la Secretaría de Obras Públicas del estado como por la dependencia municipal correspondiente.
Chollet calificó como irresponsable que se manejen cifras públicas sin sustento técnico, en referencia a la estimación de 5 millones de pesos, difundida por la alcaldesa provisional, y remarcó que la obra original de 2004, ejecutada sin manifiesto de impacto ambiental hasta que Profepa clausuró los trabajos, no puede seguir usándose como respaldo para intervenciones posteriores.
“Un estudio de impacto ambiental no puede tener vigencia permanente”, advirtió, al señalar que la remodelación impulsada entre 2017 y 2018 se sostuvo únicamente en un aviso preventivo avalado por la Semarnat, pese a que incorporó elementos como volados y escalinatas, ausentes en el proyecto original, y que el oleaje ha modificado las condiciones que sustentaron aquellas autorizaciones.
Criticó al Órgano Interno de Control y a la síndica procuradora por tener una función meramente decorativa frente a la fiscalización que correspondería ejercer sobre el gasto público invertido en la obra.
Respecto a si la inversión hecha durante la administración de Ordaz Coppel resulta inauditable, Chollet dijo que no.
“No, de ninguna manera, aquí nada puede ser inauditable”, y confirmó que evalúa presentar el tema formalmente ante Cabildo.
Colegio de Ingenieros y Facultad de Ingeniería de la UAS ofrecen monitoreo preventivo
El presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Mazatlán A.C., Antonio Espinoza Sanabria, se reunió con el director de Obras Públicas municipal para conocer el avance de los estudios en curso y ofrecer su colaboración técnica de cara a las decisiones sobre el tipo de estructura que se utilizará en la reparación del tramo colapsado del malecón.
Espinoza Sanabria adelantó que, junto con la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la UAS, están preparando una propuesta de monitoreo permanente para prevenir situaciones similares en otros puntos de la obra.
Édgar Omar Burgueño Sánchez, director de la Facultad de Ingeniería y Tecnología, detalló que la propuesta consiste en establecer un monitoreo constante durante las distintas temporadas del año, registrando niveles del mar, comportamiento del oleaje y arrastre de sedimento, para identificar de manera anticipada las zonas con mayor riesgo a lo largo del malecón.
Explicó que la facultad presentará formalmente este esquema al Ayuntamiento para su valoración, dejando abierta la posibilidad de que la UAS colabore directamente en su ejecución junto con el personal municipal.
El ingeniero Guillermo Trewartha Domínguez subrayó que el trabajo de monitoreo se estima que requerirá de entre cuatro y cinco años para establecer criterios confiables, pero representa la vía más sólida para anticiparse al desgaste que el oleaje ejerce de forma constante sobre la estructura.
Espinoza Sanabria insistió en que, mientras se conocen los resultados de los estudios técnicos ya en marcha, el compromiso del Colegio y de la Facultad es sumar capacidad de análisis y acompañamiento a las autoridades, con un enfoque preventivo que permita detectar a tiempo cualquier otra zona vulnerable del malecón.
Especialista: colapso del malecón evidencia falta de estudios de dinámica costera
Joel Bojórquez, investigador de la Facimar-UAS y especialista en Gestión de Zonas Costeras, sostuvo que el colapso de los 60 metros del malecón no puede explicarse únicamente por el oleaje o el cambio climático, sino por la ausencia de estudios que anticiparan cómo cambiarían las condiciones del litoral con el tiempo.
“Aunque tenga el manifiesto de impacto ambiental, lo que está reportando son impactos puntuales, puntuales geográficamente en el espacio y puntuales en el tiempo también”, explicó y comparó el instrumento con tomar una fotografía de un sistema que en realidad es dinámico.
Para el especialista, el malecón “hubiera tenido que adaptarse a todos los procesos costeros, a toda la dinámica del litoral y no solamente a lo que está en un espacio reducido y en un tiempo único”, lo que habría exigido años midiendo oleaje, mar de fondo y movimiento de sedimentos antes de definir el proyecto ejecutivo.
Bojórquez reconoció que el oleaje ya puede modelarse con tecnología y bases de datos a escalas de décadas, pero el comportamiento de la arena y los sedimentos de playa sigue siendo mucho más difíciles de predecir por falta de información histórica, lo que deja a la obra sin saber “cómo se va a comportar el sistema natural y va a proteger tu obra del deterioro, como en el caso del malecón”.
Artículo publicado el 12 de julio de 2026 en la edición 1224 del semanario Ríodoce.






