Facturas en comida y cheques de préstamos que no fueron entregados son algunas de las anomalías detectadas
Tras la salida de Julio Duarte como dirigente del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), el secretario general electo, Olmes Homar Salas Gastélum, antes de ser asesinado en abril del 2026, contrató a una empresa privada para que se encargara de la revisión del proceso de entrega-recepción, este convenio fue retomado por Cecilia Carrillo, quien tomó el lugar de Salas Gastélum, e informó que, hasta el momento, se detectaron presuntas irregularidades financieras y legales, entre ellas una deuda superior a 300 mil pesos por consumo en restaurantes.
“Se contrató a una empresa privada desde el día cero para que nos apoyara con la entrega recepción, desde una silla hasta una cuenta bancaria, hasta un expediente legal. Habrá que esperar a que la empresa nos diga o nos entregue el dictamen de qué es lo que se encontró, sea bueno o sea malo… Tengo entendido que Omar ya tenía el trato con ellos, no nos han dado ningún recibo, pero nos han comentado que no pasa de 30 a 40 mil pesos”, indicó.
¿Qué se encontró?
Carrillo detalló que en los reportes que, desde el 18 de mayo, el despacho externo les entrega cada 15 días, se les ha hecho saber de la existencia de una deuda de 300 mil pesos por gastos de representación, correspondiente a facturas pendientes de pago en distintos establecimientos comerciales del giro alimenticio, originadas durante los seis años del periodo de Julio Duarte.
“Nos dejaron una deuda todavía de 300 mil pesos, dejaron facturas del Panamá, facturas de Aispuro pollos, facturas de Pizzetta”, mencionó.
Dentro de las principales observaciones realizadas también se encuentra la existencia de cheques de préstamos elaborados desde 2023 y hasta 2026 que nunca fueron entregados a los trabajadores, pese a que en algunos casos ya se realizaban descuentos vía nómina.
“Había mucho cheque ya impreso y a los compañeros ya se les estaba descontando el préstamo. Es decir, estaba el cheque impreso, con fechas 2023, 2024, 2025 y 2026, y no se habían entregado. Había otros cheques del 2026 que ya estaban descontándose”, explicó.
La dirigente del STASAC precisó que esta situación provocó que el saldo disponible en las cuentas del sindicato no reflejara realmente los recursos con los que contaban, ya que parte del dinero estaba comprometido para cubrir esos cheques pendientes de entrega.
Agregó que también existen 290 mil pesos que permanecieron etiquetados durante 18 años para un proyecto en la sindicatura de Costa Rica; sin embargo, este recurso será redirigido para invertirlo en la casa del jubilado y en la infraestructura del STASAC.
La líder sindical añadió que la empresa revisora también ha encontrado pólizas contables sin la documentación que respalde los movimientos financieros.
“Cada 15 días nos están entregando avances porque están revisando póliza por póliza, el soporte de cada póliza. Hay muchas cosas que no están soportadas contablemente y en eso es en lo que están ellos trabajando”, apuntó.
La secretaria general del STASAC precisó que, hasta el momento, 80 trabajadores han resultado afectados por estas situaciones, aunque estimó que la cifra podría aumentar conforme avance el proceso de detección de irregularidades.
“No es una venganza política”
Cecilia Carrillo señaló que será el dictamen final el que determine si existen responsabilidades legales, administrativas o financieras.
Adelantó que los trabajos de esta empresa serán temporales, por lo que no se renovará su contrato una vez que finalicen las inspecciones en la primera quincena de agosto, y posteriormente será la secretaria de finanzas del STASAC la que realice las revisiones.
“Aquí no vamos a pagar un despacho contable como lo hacía Julio. Nosotros vamos a asumir la responsabilidad al 100 por ciento y la contabilidad la va a llevar la secretaria de finanzas, tiene su maestría en finanzas. Entonces, son gente bien preparada, no ocupamos nosotros estar pagando mensualmente un despacho contable”, expresó.
Carrillo insistió en que la revisión no responde a un conflicto político con la anterior dirigencia, sino que se trata de la misma responsabilidad que le corresponde como secretaria.
“No es una venganza política, no es una persecución personal, es hacer las cosas con responsabilidad. Esto no es un circo, esto es un sindicato y de este sindicato vivimos más de 4 mil 200 familias”, expresó.
Duarte se deslinda
Aunque Julio Duarte se negó a una entrevista, en un video dirigido a la base sindicalizada, rechazó haber incurrido en faltas durante su administración y aseguró que varios de los temas expuestos por la actual dirigencia fueron aclarados durante la entrega-recepción.
“Esa deuda se había quedado registrada, más no la íbamos a cobrar. Fue un error mío que en su momento preferí pagar a los proveedores y todos esos adeudos que había que pagar”, afirmó al referirse al presunto adeudo por gastos de representación.
Sobre los cheques pendientes y la situación financiera del sindicato, sostuvo que los recursos ya estaban comprometidos y negó haber dejado las cajas sin liquidez.
Respecto a las bases heredadas, aseguró que los procesos legales aún podían continuar, y criticó la decisión de reasignar recursos que permanecían etiquetados para la sindicatura de Costa Rica.
“Ese dinero es de los trabajadores de Costa Rica, si alguien hubiera tenido que determinar qué se va a hacer con ese dinero, tenían que ser los trabajadores de Costa Rica”, denunció.
Pese a esto, miembros del sindicato aseguran que durante la gestión de Duarte se efectuaron acciones que resultaron perjudiciales para los derechos que les correspondían como sindicalizados, y se dicen esperanzados en la dirigencia de Carrillo.
“La administración quitó muchos beneficios que teníamos, que se fueron quitando del contrato y demás. Entonces, lo estamos otra vez aquí con la secretaria Cecilia reponiendo, estamos muy a gusto de que nos están escuchando la propuesta, es un cambio para bien”, manifestó Ana, miembro del STASAC.
Artículo publicado el 12 de julio de 2026 en la edición 1224 del semanario Ríodoce.





