La pasión por la poesía no está en duda para Óscar Restrepo (Ubeimar Rios). Con algunos libros, es medianamente reconocido en su ciudad: alguna vez fue la joven promesa de la poesía en Medellín. Ahora, con mucha más edad, sin empleo, perdido en el alcohol, viviendo con la madre (Margarita Soto), separado de su pareja y de su hija adolescente (Allison Correa), está muy lejos del éxito soñado. Sin embargo, la esperanza resurge cuando comienza a impartir clases en una secundaria: Yurlady (Rebeca Andrade), una de sus alumnas, tiene un talento desbordante para escribir poemas, por lo que el entusiasmado profesor intenta promoverla en un círculo de poetas comandado por Efraín (Guillermo Cardona), para que entre a un concurso, pero ella no está muy convencida: prefiere dedicarse a poner uñas.
Desde que se ve el poster de Un poeta (Colombia/2025), se puede tener seguridad de que la cinta dirigida y escrita por Simón Mesa Soto no es cualquiera. La postura del cuerpo, el semblante y la ropa desaliñada de Restrepo invitan a adentrarse a la historia que se antoja para, mínimamente, ser entretenida, pero no. El segundo largometraje del realizador es más que eso: tanto en lo discursivo, como en lo cinematográfico, se trata de un ejercicio tragicómico que lo mismo se mete con los poetas, los círculos literarios, las instituciones culturales y educativas, que, con la familia, y acierta en buena parte de los aspectos que emplea para describirlos.
Con una estructura narrativa de un ritmo exacto, la película disponible en HBO Max destaca por lo realista de su producción, que, por momentos, se asemeja al documental, a lo cual contribuye bastante el color y el manejo de la cámara de 16mm: en mano, en movimiento; y los encuadres desde ángulos que parecieran improvisados; y por lo bruscos acercamientos con zoom, que la hacen lucir inexperta. Está rodada en locaciones que, evidentemente, si tuvieron una modificación para el rodaje, fue mínima, pertenecientes a barrios auténticos que muestran la esencia de Medellín; es notorio que la mayoría del elenco no tiene experiencia en la actuación, pero su naturalidad al interpretar le otorga verosimilitud a los personajes, que se perciben precisos.
Si bien, pudieran mencionarse muchas pruebas del excelente trabajo de todos los intérpretes (mamá, hermana e hija de Óscar; la alumna destacada del poeta y toda su familia; los representantes de la cultura y directivos de la escuela), Un poeta es Ubeimar Ríos o este es un auténtico poeta que lleva el filme a otro nivel. En la vida real es profesor de filosofía en un bachillerato, musico de una banda de metal y sí, un amante de la poesía, pero para nada actor profesional. Sin embargo, en su primera aparición en la pantalla grande deja claro su enorme talento para dar vida a un poeta alcohólico, fracasado, mediocre, aunque también, noble, honesto y buena persona —está claro que no todos los poetas son así, pero sí unos cuantos.
Con distinciones y nominaciones en diferentes festivales, la cinta destaca, además, al poner en la mesa temáticas en las cuales nunca está demás discutir, debatir y reflexionar: el consumo exagerado del alcohol, no encontrar el éxito en la profesión, defender la verdadera vocación, las distintas configuraciones familiares y un largo etcétera. Véala… bajo su propia responsabilidad, como siempre.






