A menos de 24 horas de que la alcaldesa Estrella Palacios reiterara su disposición al diálogo con el sindicato, trabajadores municipales salieron a las calles este 1 de mayo no sólo para conmemorar, sino para exigir.
Denuncian carencias, retrasos en servicios médicos, falta de medicamentos, y piden la destitución del director del Hospital Municipal.
Lo que comenzó como una conmemoración del Día del Trabajo terminó convertido en un escaparate de inconformidades.
Bajo el sol de la mañana y entre consignas, integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Mazatlán (STASAM) volvieron a tomar las calles para visibilizar reclamos que, aseguran, siguen sin resolverse.

Apenas un día antes, la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez había difundido en redes sociales que “continuamos el diálogo con las y los trabajadores… el trabajo en equipo fortalece a Mazatlán”. Sin embargo, en los hechos, la narrativa fue otra.
Por segundo año consecutivo, el sindicato encabezado por Laura Elena Tirado Aguilar utilizó el desfile para señalar la falta de herramientas, condiciones laborales deficientes y problemas en los servicios médicos municipales.
Minutos antes de iniciar la marcha, la dirigente sindical matizó el tono de la movilización.
“No es un reclamo, es nada más la expresión que sentimos… como sindicato y como lo que hemos trabajado por muchos años”, declaró, aunque el contenido de las demandas apuntaba en otra dirección.
*Carencias que se repiten*
Durante el recorrido, los trabajadores describieron un panorama de escasez en distintas áreas operativas del Ayuntamiento:/, desde falta de escobas, bolsas y equipo básico en servicios públicos, hasta herramientas para mantenimiento en parques y jardines.
A ello se suman condiciones precarias en espacios laborales, particularmente en sanitarios.
La líder sindical expuso casos concretos: baños sin techo, sin lavabo o completamente inservibles en zonas como el área de barrido humano, mercados, talleres municipales y campamentos de obras públicas.
“Lo que pedimos es nada más que las mujeres tengan dónde hacer sus necesidades”, expresó.
*Hospital Municipal, el foco del conflicto*
El punto más álgido del reclamo se centró en el Hospital Municipal “Margarita Maza de Juárez”, donde el sindicato exige la salida de su director, Carlos Virgilio Mestianek.
De acuerdo con Tirado Aguilar, las decisiones administrativas han generado retrasos en la atención médica, particularmente en la aplicación de medicamentos y procedimientos quirúrgicos.
“Tenemos un director que ha sido muy omiso… ha dejado correr mucho tiempo para cualquier procedimiento quirúrgico”, acusó.
Ya en la Plazuela República, frente al Ayuntamiento, el tono subió.
Entre gritos de “¡Fuera! ¡Fuera!”, trabajadores denunciaron que pacientes no reciben medicamentos a tiempo y que las condiciones del hospital son insuficientes.
“No es posible que el paciente a las 8:00 de la mañana se le tenga que aplicar un medicamento y se le aplique hasta las 12 del día… por las carencias que se han permitido”, reclamaron.
*Menos personal, más inconformidad*
A diferencia de otros años, la participación fue menor.
La propia dirigente reconoció que no todos los sindicatos acudieron y que la asistencia no alcanzó las cifras del año pasado, cuando se concentraron alrededor de mil 100 trabajadores.
El desfile avanzó entre mantas, consignas y un ambiente que mezclaba la tradición con el desencanto.
*Respuesta institucional*
En representación del gobierno municipal, el secretario del Ayuntamiento, Moisés Ríos dijo que “no somos entes enemigos… nos toca escuchar todas las manifestaciones”.
Reconoció que existen carencias, aunque subrayó limitaciones presupuestales.
“Sabemos que no hay costales de dinero, pero tenemos que ponernos de acuerdo para que dejen de existir”, expuso.
El funcionario reiteró que se dará seguimiento a los planteamientos, incluido el tema del sistema de salud municipal.
El desfile no dejó de lado el carácter simbólico del 1 de mayo.
Durante el acto, se recordó el origen del movimiento obrero en 1886, en Chicago, como parte de la lucha por la jornada laboral de ocho horas.
Pero en Mazatlán, más de un siglo después, la jornada volvió a estar marcada por otra exigencia: condiciones dignas para trabajar.
Y esta vez, sin cartulinas dirigidas directamente a la alcaldesa como en 2025, cuando apareció el “¿Estrellita, dónde estás?”, el mensaje fue distinto en forma, pero no en fondo, pues el reclamo sigue ahí, esperando respuesta., mientras la consigna
“¡Presidente escucha, STASAM está en la lucha!”, no cesa.






