La Secretaría de Hacienda, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), informó que emprendió acciones de análisis financiero, fiscal y corporativo contra una red de casinos en Nuevo Laredo, Tamaulipas, presuntamente vinculada al Cártel del Noreste.
Como parte de estas labores, la UIF detectó una estructura empresarial común en la operación de establecimientos de apuestas, así como transferencias internacionales hacia diversas jurisdicciones consideradas de riesgo.
También identificó discrepancias entre los ingresos declarados y los montos realmente operados, además de movimientos significativos de efectivo sin sustento en la actividad económica reportada. De acuerdo con la autoridad, estos patrones son consistentes con posibles esquemas de evasión fiscal y lavado de dinero.
Derivado de estos hallazgos, la dependencia presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República por la probable comisión de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos fiscales. Asimismo, compartió la información con la Secretaría de Gobernación para la revisión y eventual suspensión de los establecimientos señalados.
En paralelo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a seis sujetos, tres personas físicas y tres morales, relacionados con el sector de juegos y apuestas en la misma zona fronteriza.
De acuerdo con la autoridad estadounidense, los señalados formarían parte de una red empresarial utilizada para operaciones financieras ilícitas entre México y Estados Unidos, presuntamente vinculada al Cártel del Noreste.
Las autoridades de ambos países señalaron que estas acciones buscan frenar el flujo financiero del crimen organizado, limitar el uso del sistema financiero y debilitar sus estructuras económicas en la región fronteriza.







