Julio César, de 31 años, empleado e hijo del dueño de una taquería ubicada frente al Aeropuerto Internacional de Culiacán, fue asesinado a balazos la tarde de este sábado.
De acuerdo con la información recabada, el joven acababa de terminar su turno cuando fue interceptado por un hombre armado que descendió de un vehículo. Sin mediar palabra, le disparó en repetidas ocasiones hasta privarlo de la vida.
El ataque ocurrió alrededor de las 13:30 horas, cuando el negocio ya había cerrado y los empleados se despedían. La agresión fue presenciada por trabajadores del lugar y por el propio padre de la víctima, propietario del establecimiento.
Julio César intentó escapar, pero cayó a unos metros del local. En el sitio quedó un paquete de tacos que llevaba en la mano.
En la escena del crimen, peritos localizaron al menos 14 casquillos de arma de fuego. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas.






