A una semana de los sismos de magnitud 7.5 y 7.2 que sacudieron la costa central de Venezuela, UNICEF reforzó su respuesta humanitaria para atender a 234 mil niñas y niños, como parte de una estrategia que busca beneficiar a unas 650 mil personas afectadas, según Aristegui Noticias.
Desde La Guaira, una de las entidades más golpeadas por el desastre, el director regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Roberto Benes, informó que la prioridad es garantizar espacios seguros para la infancia, además de brindar apoyo psicosocial y acceso a servicios esenciales.
El organismo ha instalado centros de atención donde los menores reciben acompañamiento emocional mediante actividades recreativas, artísticas y terapéuticas para ayudarles a enfrentar el impacto del desastre. Los casos que requieren atención especializada son canalizados con profesionales de la salud mental.
Como parte de la respuesta inmediata, UNICEF también movilizó 48 toneladas de insumos médicos y materiales de agua y saneamiento para atender las necesidades más urgentes de la población.
Benes advirtió que las secuelas psicológicas de los terremotos pueden prolongarse durante meses, por lo que la atención emocional será uno de los pilares de la intervención. La organización prevé habilitar 15 espacios seguros para la infancia y estima que cerca de 680 mil niñas y niños necesitarán algún tipo de asistencia humanitaria, mientras continúan las evaluaciones sobre los daños provocados por los sismos.






