Los efectos negativos de la guerra en el Medio Oriente iniciada el 28 de febrero, ya empiezan a sentirse en varias regiones del planeta.
El precio de la gasolina está subiendo en EU, y en España la preocupación de sus agricultores ya se manifiesta, saben que la inflación llegará, y el precio de los insumos para producir alimentos empezarán a subir.
En México nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, se reunió con empresarios gasolineros y firmaron un pacto, poniéndole un tope al precio de la gasolina regular de 24 pesos por litro. Este acuerdo abarca el 96 por ciento de las estaciones de servicio. El acuerdo excluye al diésel y a la gasolina premium. Además de lo anterior, el gobierno federal evalúa aplicar un subsidio a las gasolinas vía un menor cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Mientras la guerra continúe, la cual ya tiene dos semanas, el precio de la gasolina seguirá subiendo. El petróleo del Medio Oriente que antes cruzaba el Estrecho de Ormuz, hoy no lo puede hacer, la guerra lo impide. Alrededor de 20 millones de barriles de petróleo y productos derivados transitaban diariamente por el Estrecho de Ormuz, los cuales son el 20 por ciento del consumo mundial. Los países más afectados son India y China, y en menor medida Europa.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE), el organismo que coordina las reservas estratégicas de petróleo de 32 países industrializados, decidió el miércoles pasado liberar 400 millones de barriles para evitar una crisis energética mayor. El bloqueo en el estrecho de Ormuz ha provocado una subida en el precio del barril a nivel global. Urge una fuerte presión social para detener la guerra.
Con gran acierto se le dio un viraje a la política energética que los gobiernos del PRIAN venían desarrollando en el país, que no era otra cosa que la entrega de nuestros energéticos a EU. Es correcta la actual política energética de la 4T, el haberle dado mantenimiento a las seis refinerías que se construyeron durante los gobiernos del PRI, la compra de la refinería Deer Park, en Texas, y la construcción de la refinería Dos Bocas, en Tabasco. En forma sorprendente el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la construcción de una nueva refinería en Texas.
Qué mal le hubiera ido a México si los candidatos presidenciales expertos en energéticos, Ricardo Anaya, del PAN, en el 2018, y Xóchitl Gálvez, del PRIAN, en el 2024, hubieran ganado la presidencia de la república. Ambos se pronunciaron en sus campañas en contra del uso del petróleo y de la construcción de la refinería Dos Bocas, la última. El petróleo ya es cosa del pasado, repetían y repetían. La ignorancia no tiene límites.
Hay países que por su abundancia de petróleo y de gas, y por su situación geográfica se han visto favorecidos en esta crisis energética, me refiero a Rusia. Rusia gana en forma adicional alrededor de 160 millones de dólares al día. Le sobran países que quieren comprarle su petróleo y/o su gas.
Este pacto entre el gobierno federal y los empresarios gasolineros para ponerle un tope a la gasolina regular (magna) de 24 pesos, debiera de ampliarse e incluir el diésel, que mucha falta hace a nuestros productores agrícolas.
Artículo publicado el 15 de marzo de 2026 en la edición 1207 del semanario Ríodoce.






