David Toscana ganó el Premio Alfaguara de Novela 2026, uno de los galardones de mayor prestigio de la narrativa escrita en español. Con este reconocimiento se consolida como uno de los escritores centrales de la literatura Hispanoamericana actual donde su obra ocupa ya una posición singular e influyente. El premio, también, reconoce a la literatura mexicana en el panorama editorial internacional.
Mario Vargas Llosa afirmó que Toscana es un escritor a la altura de los lectores más sofisticados y exigentes de la literatura en lengua castellana. Debe ser así, pues sus obras se caracterizan por la pulcritud y el cuidado del discurso literario sin el descuido de la historia por la forma, equilibrio, solo conseguido por los mejores escritores de la literatura universal.
De un total de mil 14 manuscritos enviados bajo seudónimo, el jurado seleccionó la novela, El ejército ciego, por ser, señala, “una gran épica para los vencidos” a través de un relato donde se mezcla la leyenda con un tono poético. Otra de las razones expuestas para justificar la elección de esta obra como ganadora del certamen es que en ella Toscana ha creado una fábula oscura y poderosa que construye una metáfora sobre el poder, la guerra y la resistencia humana, una obra de fuerza simbólica y originalidad narrativa cuya voz destaca por moverse entre el absurdo, la ironía y la memoria.
Lo que inspiró a Toscana a escribir esta trama fue un pasaje de una crónica bizantina que refiere un suceso histórico ocurrido hace mil doce años, cuando el emperador Basilio II cegó a 15 mil soldados búlgaros derrotados en la batalla de Klyauch. Sin embargo, aun cuando este suceso registrado es lo que motiva la trama, el autor no se propuso escribir una novela histórica, por el contrario, son la imaginación, la sensibilidad para percibir el drama de estos hechos y el trabajo del discurso lo que van a permitir desplegar este universo narrativo poderoso donde el escriba invidente, Kozaro, se encargará de narrar la vida de los personajes mutilados. Trascender el acontecimiento histórico y convertir el relato en una metáfora universal fue una de las virtudes que el jurado consideró en la ponderación de esta historia.
En la conferencia de prensa realizada en la ceremonia de premiación, Toscana contó que cuando se dio cuenta que nadie antes había novelado sobre este asunto del ejército ciego, se dijo “Bueno, pues que venga un mexicano a hacerlo. Y como mexicano tengo derecho a meterme en mundos pasados, incluso a relatar en español algo que ocurrió en otra lengua. Y entonces yo lo tengo que imaginar en español. Pero el novelista tiene derecho a la imaginación que no tiene el historiador”.
Quien ha leído a Toscana sabe que esta idea ha sido el pilar de su poética, pues su escritura se aleja del realismo inmediato: no hay en sus novelas y cuentos una representación mimética de la realidad. Como creador, desde la publicación de Las bicicletas, en 1992, hasta esta reciente galardonada novela, David Toscana ha apostado por la creación de mundos narrativos donde la imaginación es una herramienta que cuestiona la realidad y que permite recrearla desde lo simbólico. Y es justamente esta propuesta estética lo que lo ha convertido en uno de los escritores más originales contemporáneos, uno que se resiste a las modas narrativas y a las exigencias del mercado editorial. En ese sentido Toscana no es un autor dócil, con todo, ha recibido los acreditados premios Antonin Artaud, Fuentes Mares, Xavier Villaurrutia y el de la V Bienal de Novela, Mario Vargas Llosa.
Otras de las características de su obra elogiada por la crítica y sus lectores es la utilización de recursos como la ironía, la parodia, el humor negro y el absurdo para desmitificar la realidad y reflexionar acerca de la existencia, la condición humana, la violencia, la derrota y el fracaso. Sus personajes, además, frecuentemente actúan fuera de la lógica, son personajes marginales, solitarios, quijotescos, a veces con vidas miserables, pero profundamente humanos que logran liberarse del peso de la cotidianidad y la rutina a través de la imaginación y la literatura.
Con la creación de once novelas, más dos libros de cuentos — Lontananza (1997) y Brindis por un fracaso (2006)— escritas en un lapso de más de tres décadas, David Toscana ha renovado la narrativa mexicana contemporánea. Su obra, además ha sido traducida a varios idiomas, lo que lo hace uno de los escritores mexicanos con mayor proyección internacional.
Al revisar la trayectoria de David Toscana, la posición que ha conseguido mediante un trabajo persistente y una coherencia estética cada vez más refinada, puedo afirmar que en esta ocasión la elección de la novela de Toscana dignifica a un premio que ha sido cuestionado como un galardón que a veces responde más a intereses comerciales que a la calidad literaria.
Artículo publicado el 15 de febrero de 2026 en la edición número 21 del suplemento cultural Barco de Papel del semanario Ríodoce.



