Cementerio clandestino en Guasave

Cementerio clandestino en Guasave

En la sindicatura de Casa Blanca, se han recuperado 40 cuerpos desde 2019, aseguran las rastreadoras

 

 

“¿Cuántos cuerpos habrá en este lugar?”, es lo que se preguntan las integrantes del colectivo Rastreadoras de Guasave cada vez que clavan la pala en el suelo polvoriento del Dren Burrión, ubicado en la sindicatura de Casa Blanca, zona que ha sido clasificada por el grupo como un cementerio clandestino, pues aunque las notas periodísticas registran la localización de 28 restos humanos, las rastreadoras aseguran que desde el 2019 han recuperado 40 cuerpos.

El 18 de enero de este 2026, emprendieron una nueva campaña para identificar más osamentas en el área, donde a lo largo de cinco jornadas lograron exhumar los restos óseos de cinco personas.

Aunque en el lugar se ha presentado una alta incidencia de fosas irregulares, de acuerdo con Juana Quiroz, integrante del colectivo Rastreadoras de Guasave, las labores de búsqueda en el Dren Burrión se han complicado, ya que se ha registrado trabajo de maquinaria pesada para compactar el terreno y ha sido tomado como basurero.

“Ahora ese lugar está muy trabajado, está muy compactado, han entrado máquinas para hacer ese trabajo, y a nosotros se nos ha dificultado”, señaló.

 

Buscar entre advertencias

Juan Carlos Saavedra Ortega, el primer comisionado de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Sinaloa, advirtió al grupo que el Dren Burrión era un lugar peligroso para realizar búsquedas, por lo que se tenía que solicitar seguridad de los tres órdenes de gobierno.

“Juan Carlos nos dijo que él tenía conocimiento de que ese era un lugar peligroso, que se tendría que pedir la seguridad de los tres órdenes de gobierno. Cada vez que se hacen jornadas ahí, todo el tiempo se sacan cuerpos”, relató Quiroz.

Este aviso llegó a las rastreadoras luego de su primera inmersión en Casa Blanca, debido a que hombres armados llegaron al lugar y levantaron a quien las estaba guiando, Mirna Medina, fundadora de las Rastreadoras de El Fuerte, como medida de presión para que se retiraran.

El error, según reconoció Juana, fue transmitir en tiempo real por redes sociales la jornada, lo que atrajo la atención de las personas armadas.

“Nosotros ni policía ni nada llevamos, nosotras estábamos verdes y se llevaron a la señora Mirna y le dijeron inmediatamente que se salieran de ahí”, indicó.

Pese a la amenaza recibida, las mujeres que integran el colectivo, a excepción de Mirna Medina, retomaron la búsqueda al día siguiente, pero al llegar a la zona pudieron percibir que el lugar de excavación había sido alterado. Las rastreadoras tuvieron que dejar pasar un lapso de cuatro años para poder regresar al Dren Burrión; no obstante, en el 2023 retomaron sus actividades en compañía de elementos de seguridad.

 

“Todavía estaban frescos”

Si bien, en las últimas jornadas de búsqueda, han encontrado cuerpos reducidos a huesos, Juana Quiroz recordó que en la primera exploración del cementerio clandestino, encontraron cadáveres que no contaban con mucho tiempo de sepultura, por lo que se podían apreciar rasgos característicos.

“La primera vez, todavía estaban frescos algunos cuerpos (…), en mayo del 2019, cuando sacamos los 13 cuerpos, el terreno estaba virgen en apariencia, había un montón de ramas y abajo de las ramas, así, casi a flor de tierra, estaban los cuerpos, fueron saliendo como palomitas”, indicó.

La buscadora también describió como vil el estado en el que se han desenterrado los cuerpos, ya que muchos de ellos se encontraban amarrados con cinchos, cadenas, esposas y mecates.

“Te da alegría que cuando abres la tierra, sale positivo, porque para nosotros es un tesoro más que regresa a casa. Pero también nos da mucha tristeza ver en lo que se ha convertido también la humanidad, ¿cómo es posible que un ser humano sea capaz de quitarle la vida a otro y dejarlos atados?, se me hacía a mí muy vil”, manifestó.

De acuerdo con un informe emitido por las rastreadoras, los hallazgos más recientes pertenecen a una mujer y a dos hombres, así como dos estructuras óseas más que debido a su estado de conservación, no fue posible identificar el género.

Uno de los esqueletos vestía un pantalón tipo maya con resorte, de color negro, una playera de resaque blanca, así como una argolla de oro y un pedazo de cadena; junto a los otros esqueletos también se localizó una camisa vaquera manga corta, tenis blancos, y un pantalón 501 de hombre.

En la osamenta restante se encontraban unos tenis blancos del número cuatro, y una prenda tipo chaleco.

Aun cuando la cifra de sepulturas ilegales en Casa Blanca es equivalente a cuatro decenas de personas, la integrante del colectivo afirmó que ninguna de las víctimas comparte consanguineidad con alguna de las 40 familias que forman parte de las rastreadoras del municipio.

 

El problema en Guasave es más grande de lo que creemos: CEDH

El presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Óscar Loza Ochoa, declaró que el municipio de Guasave no había sido contemplado como punto donde el problema de la desaparición forzada fuera significativo, pero que los hechos recientes cambian la perspectiva.

“Hay zonas que habíamos considerado que no eran puntos donde era muy significativo el tema de la desaparición, pues de repente la realidad nos dice que sí hay más, Guasave lo está probando”, sentenció.

Añadió que la sociedad debería experimentar una profunda preocupación hacía el fenómeno, ya que en México no existe una política de Estado orientada a detener la práctica de la desaparición forzada.

Artículo publicado el 25 de enero de 2026 en la edición 1200 del semanario Ríodoce.

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