Personal del Ejército Mexicano, en coordinación con los diferentes grupos de seguridad del gobierno llevó a cabo la destrucción de 11 artefactos explosivos improvisados (AEI) localizados en la zona rural del municipio de Mazatlán.
Los 11 artefactos eran explosivos improvisados de lanzamiento aéreo por medio de dron, elaborados con tubo de acero galvanizado y empenaje metálico.
En apego a los protocolos establecidos, los elementos militares que integran la Célula Contra Artefactos Explosivos desactivaron los artefactos explosivos improvisados que habían sido asegurados durante trabajos de seguridad realizados previamente en el poblado de El Habal.







