Las aportaciones serán progresivas y podrán llegar hasta el 20 por ciento, como parte de un fondo que permita sostener el sistema a largo plazo
La Universidad Autónoma de Sinaloa sostuvo que la reforma a su esquema de la jubilación dinámica responde a una exigencia federal para garantizar la viabilidad financiera de la institución y ratificó que desde que inició 2026, los descuentos ya se aplican sin excepción, aunque se respetará el derecho de quienes decidan acudir a tribunales.
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El abogado general de la UAS, Alfonso Carlos Ontiveros Salas, explicó que el origen del conflicto radica en la llamada jubilación dinámica, una prestación que calificó como extra legal, creada en el contrato colectivo de trabajo en la década de los 70, que hoy resulta insostenible ante el déficit financiero de la Universidad.
Detalló que en junio del año pasado la Secretaría de Educación Pública notificó a la UAS que la Federación no rescatará a instituciones con problemas deficitarios, lo que obligó a establecer condiciones de reforma para acceder a recursos federales.
“La Federación nos dejó claro que no es posible que el beneficiario de esta prestación no aporte para el sostenimiento de su propia jubilación”, señaló.
La reingeniería financiera y normativa
La administración universitaria planteó la reforma como parte de un proceso institucional que incluyó consulta, votación y aprobación formal por los órganos de gobierno de la Universidad.
En medio de controversias, el rector Jesús Madueña Molina sometió la propuesta a una consulta universitaria en la que participaron más de 15 mil universitarios, entre trabajadores activos, jubilados, docentes y estudiantes, con un resultado mayoritario a favor del “sí”.
Madueña sostuvo que la consulta tuvo carácter legal y vinculante, al haberse realizado conforme a los estatutos universitarios y con aval del Consejo Universitario, lo que permitió avanzar hacia la Reforma Normativa Integral que da sustento jurídico a la reingeniería financiera, incluida la modificación al esquema de jubilación dinámica.
Ontiveros Salas subrayó que contempla aportaciones progresivas que pueden llegar hasta el 20 por ciento, únicamente en los casos de trabajadores con ingresos superiores a los 30 mil pesos mensuales, como parte de un fondo que permita sostener el sistema a largo plazo.
El abogado aclaró que uno de los principales argumentos de los inconformes —el llamado “derecho adquirido”— protege a quienes ya reciben la prestación frente a afectaciones retroactivas, pero no impide modificaciones hacia adelante, sobre todo cuando se trata de beneficios que no están contemplados en la ley.
“La jubilación dinámica no deriva de la Ley Federal del Trabajo, sino del contrato colectivo. Es una prestación extra legal, creada entre particulares”, explicó.
Subrayó que la Universidad no actúa como autoridad, sino como patrón, sujeta al apartado A del artículo 123 constitucional y a la Ley Federal del Trabajo, lo que faculta a las partes del contrato colectivo a modificar o incluso extinguir prestaciones.
Rechazan señalamientos de corrupción
Ante las acusaciones de corrupción planteadas por jubilados inconformes y los señalamientos públicos realizados en el pasado por el gobernador del estado, Ontiveros aseguró que la Universidad ya fue revisada a fondo por las instancias federales y que no existen irregularidades en el manejo de sus recursos.
“Nosotros tenemos un documento que nos ampara: ahí están los dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación. Ya estamos calificados por una auditoría forense muy estricta, que es lo que los jubilados están pidiendo. Ya se aplicó y la Universidad está bien, está en orden”, sostuvo.
Sobre los señalamientos públicos desde Gobierno del Estado, Ontiveros afirmó que se trata de un asunto que quedó atrás.
Cuestionado de manera directa sobre si el gobernador mintió al acusar públicamente un desvío de recursos en la Universidad, el abogado evitó confrontarse y se limitó a señalar que es un asunto ya resuelto y documentado.
Descuentos sí, represalias no
El abogado confirmó que los descuentos se aplicarán a partir de 2026, conforme a lo aprobado en la Reforma Normativa Integral, y que el proceso ya está en marcha.
“Quien tenga interés en recurrir a los tribunales será respetado y se le seguirá pagando. No se va a violentar el derecho de nadie”, aseguró.
Sostuvo que la reforma debe aplicarse de manera general, sin distinciones por año de ingreso, ya que hacer excepciones implicaría un trato discriminatorio.
La voz de los jubilados: “Serán miles las demandas”
Desde la Asociación Estatal de Jubilados de la UAS, Florina García, rechazó los argumentos de la Universidad y aseguró que el derecho a la jubilación dinámica está claramente plasmado en el contrato colectivo de trabajo.
“Está establecido en el contrato colectivo desde hace muchísimos años, el representante legal de la UAS puede decir lo que quiera, y citar todos los artículos que quiera, pero es un derecho plasmado en nuestro contrato colectivo de trabajo”, afirmó García, quienes se manifestaron en el Congreso del Estado el pasado martes.
La dirigente explicó que los descuentos ya comenzaron y anticipó un proceso legal masivo:
“Ya empezaron a descontar, estamos esperando que nos llegue el talón de cheque con el descuento para iniciar el proceso de demandas, van a ser muchas y en todo el estado. No van a ser cinco o 10, serán miles”.
Respecto a la garantía de la Universidad de que no habrá represalias contra quienes demanden, García se mostró escéptica:
“Ni me sorprende, porque ellos saben bien que no pueden quitarle el sustento a los trabajadores nada más por demandar. Siempre ha habido demandas en la Universidad y nunca se ha dejado de pagar, no nos hace un favor por seguirnos pagando. El propio Licenciado Ontiveros Salas ha demandado a la universidad, y luego fue recontratado y ahí está, eso sí que es una vergüenza”, concluyó.
Artículo publicado el 18 de enero de 2026 en la edición 1199 del semanario Ríodoce.







