Un equipo especial de la Fiscalía surcoreana solicitó este martes la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol por su intento fallido de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.
El equipo de fiscales acusó a Yoon de declarar la ley marcial “con el propósito de permanecer en el poder durante mucho tiempo mediante el control del poder judicial y legislativo”, y destacó la gravedad de sus actos por movilizar recursos que deberían destinarse al bien público, detalló la agencia surcoreana.
Yoon enfrenta cargos como dirigir una insurrección, abuso de poder, obstrucción de justicia, ayudar a un enemigo y perjurio en relación con la ley marcial que el mandatario justificó como una manera de proteger a la nación de “fuerzas antiestatales“.
En total, 24 personas han sido acusadas en el caso relacionado con la imposición del estado de excepción, entre ellas el entonces primer ministro, Han Duck-soo, que será el primero en recibir sentencia a finales de enero, así como el exdirector del Servicio Nacional de Inteligencia y el exministro de Defensa.
Yoon decretó la ley marcial el 3 de diciembre de 2024, una medida revocada horas después por el Parlamento.
Fue destituido en abril de 2025, tras lo cual se celebraron elecciones presidenciales en junio. La ley marcial fue decretada por primera vez en Corea del Sur desde 1981 con el objetivo de proteger el “orden constitucional” ante actividades “antiestatales” de las que el mandatario acusa al principal bloque de la oposición, el Partido Democrático (PD), al que tildó de “fuerzas pronorcoreanas” en su declaración.
Suk-Yeol, se comprometió a levantar la ley marcial que impuso durante las primeras horas del 4 de diciembre en el país.



