Jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) bloquearon el bulevar Pedro Infante la mañana de este martes, luego de permanecer por más de una hora bajo el sol frente al Congreso del Estado sin que se les permitiera el acceso al recinto legislativo, pese a que habían notificado previamente su manifestación.
El cierre de la vialidad provocó un caos vehicular en una de las principales arterias de Culiacán y fue la presión la que finalmente obligó a que se abrieran las puertas del Congreso, luego de que los manifestantes golpearan con piedras los barrotes del acceso para exigir ser atendidos.
Los jubilados, en su mayoría personas de la tercera edad, protestan por adeudos en el pago de una parte de su prima vacacional y por el inicio de descuentos derivados del fideicomiso aprobado tras la reingeniería institucional avalada en noviembre pasado, un conflicto que han sostenido durante meses sin una respuesta definitiva.
Florina García, presidenta de la Asociación de Jubilados de la UAS A.C., explicó que el bloqueo fue una medida extrema ante la negativa de acceso.
“Desafortunadamente tuvimos que tomar esa medida porque nos cerraron las puertas. No nos abrieron y la gente optó por bloquear la calle. Los propios conductores nos empezaron a apoyar con el claxon para que nos abrieran”, relató.
Casi al mismo tiempo, en conferencia de prensa, la diputada Teresa Guerra, coordinadora de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), aseguró que no existía una instrucción para impedir el acceso de los jubilados y atribuyó la situación a un tema de seguridad interna.
“En realidad se les ha recibido en diferentes momentos. Si algo no pueden argumentar es que no haya habido apertura. Van a pasar, seguramente van llegando, pero van a acceder y hay la intención de atenderles”, dijo.
Al ser cuestionada directamente sobre si hubo una orden de cerrar los accesos, respondió que en la Junta de Coordinación Política se analizó el tema de la seguridad.
“Lo que les puedo decir es que concluimos que se deben tomar medidas porque, a diferencia de otros estados, es un espacio muy vulnerable. Tratamos de evitar una confrontación de cualquier tipo. No es algo contra los jubilados, pero hemos estado analizando que es muy sencillo para cualquier grupo, incluso hasta una sola persona, paralizar una sesión”, explicó.

La diputada insistió en que existe disposición para dialogar, aunque señaló que el tema no corresponde directamente al Congreso.
“Hay agenda legislativa y no es un tema que pertenezca acá. Está la Universidad, está el edificio de Rectoría”, añadió, al tiempo que dijo que revisaría personalmente lo ocurrido en los accesos.
En contraparte, el diputado de Morena Pedro Lobo reconoció que la situación fue un error y llamó a revisar el trato hacia la ciudadanía.
“Está mal que el Congreso le cierre la puerta a la ciudadanía. Este es un espacio público. No sé por qué se dan estas situaciones cuando se debe privilegiar el diálogo, hablar antes de cerrar las puertas y tener a la gente mayor en el calor. Se tiene que reflexionar sobre esto”, expresó.
Tras el bloqueo y la presión, los jubilados finalmente fueron recibidos. Sin embargo, Florina García criticó que la diputada María Teresa Guerra, presidente de la Junta de Coordinación Política y máxima autoridad en el Congreso del Estado, desconociera que les habían cerrado la puerta en la cara.
“¿Cómo que no va a saber que están cerradas las puertas? Ella debe saber todo lo que pasa en esa caseta. Además, ya tenía el documento donde se le avisaba que íbamos a estar aquí a las 10. Se la vamos a dejar de tarea: que nos atienda”, reclamó.










