El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), es una condición que ataca el sistema inmunológico destruyendo los linfocitos CD4, células encargadas de combatir las infecciones. Esto incrementa el riesgo de comorbilidades y, si no se trata a tiempo puede progresar a su fase avanzada, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), elevando la predisposición a desarrollar neoplasias malignas, explica el médico infectólogo Paul Osua Eseberre.
Pese a las campañas preventivas y los avances científicos, el VIH sigue siendo estigmatizado, “ya no estamos en los años 80 ni 90; hoy los pacientes llegan a ser viejitos, tienen hijos y una vida común y corriente”, afirma el médico internista.
En el mundo persiste una epidemia por el virus y Sinaloa no es la excepción, en 2025 se han diagnosticado 305 nuevos casos, alcanzando los 3 mil 745 pacientes, de los cuales mayoritariamente son hombres con 85.55 por ciento de los casos frente a 14.45 por ciento de mujeres, con una incidencia predominante entre los 15 y 39 años de edad, según datos del Censida.
Pese a que la cifra anual de 2025 es menor a la de 2024, la tendencia fue al alza desde el año 2020, cuando los nuevos casos pasaron de 181 a 507 el año pasado. Este aumento, explica el especialista, se debe a que durante la pandemia por COVID-19 los servicios de salud se enfocaron en la emergencia sanitaria, dejando de lado las enfermedades existentes. “Se hicieron menos pruebas diagnósticas y muchos pacientes que se debieron haber diagnosticado en esos años de la pandemia no se diagnosticaron”, lamenta, lo que se vio reflejado en años posteriores.
El jefe en medicina interna del Hospital Ángeles de Culiacán, detalla que las principales vías de trasmisión son las relaciones sexuales sin protección, el uso de drogas intravenosas y los piquetes accidentales. Asimismo aclara que “los besos, compartir vasos, el uso de baño público y las transfusiones sanguíneas”, no transmiten el virus.
Al ser una enfermedad “silenciosa”, el médico señala que el VIH no presenta síntomas en etapas tempranas, sin embargo, llama a estar alerta ante señales como fiebre arriba de 38 grados que se prolongue por más de una semana.
Actualmente, resalta Osua Eseberre, la ciencia permite que los pacientes tengan una calidad de vida plena; resaltando el concepto de indetectable=intransmisible (I=I): “cuando una persona toma su tratamiento correctamente y su carga viral es indetectable, el virus no se transmite”; permitiendo a mujeres que viven con VIH y desean ser madres logren concebir.

DR. PAUL OSUA ESEBERRE.
“Si la carga viral está suprimida, pueden concebir de manera natural, tener a sus bebés por parto y los hijos nacen sanos”, explica.
En este contexto, el médico internista invita a vivir la sexualidad plena “con precaución y cuidado, que la disfruten como la conlleven”, puntualiza.
En cuanto a la prevención, explica, existen herramientas como la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) para personas en riesgo constante, y la Profilaxis Post-Exposición (PEP), diseñada para quienes han estado expuestos al virus o han sido víctimas de violencia sexual, con un margen de 72 horas para evitar la infección.
En este sentido, el Dr. Osua lamenta que en Sinaloa aún exista desconocimiento de los protocolos de emergencia, tanto en la población como en el personal de salud.
“Ven a un paciente que llega a urgencias caminando y, como no está sangrando, no lo atienden con la rapidez que requiere”, lo que deriva en diagnósticos que pudieron evitarse.
En México, a pesar de que existe la NOM-010-SSA-2023, que obliga a las instituciones de salud públicas, a proporcionar diagnóstico, tratamiento gratuito y seguimiento sin discriminación, el especialista señala que aún queda mucho por hacer, iniciando por educación al personal médico y administrativo.
Gracias a los nuevos tratamientos, menos del 10 por ciento de los pacientes llegan a etapas avanzadas.
“Tuve un paciente con cáncer avanzado que casi no tenía músculos; hoy es prácticamente fisicoculturista”, celebra.
La recomendación del especialista es clara: la prueba de VIH debe ser parte del chequeo anual, junto con la glucosa y el colesterol, mediante pruebas de 4ta generación, que detectan el virus entre 3 y 4 semanas después del riesgo y, PCR que pueden identificarlo incluso después de una semana.
Finalmente, Osua Eseberre, recuerda a los pacientes con un diagnóstico positivo que, “no se sientan solos. En Sinaloa existimos muchas personas bien preparadas para atenderlos”. Para quienes no cuentan con seguridad social, recordó que instituciones como Capasits e IMSS-Bienestar garantizan el tratamiento gratuito por ley.
Artículo publicado el 28 de diciembre de 2025 en la edición 95 del suplemento Gula.






