Pedro Inzunza Noriega, alias “Sagitario” o el “Señor de la Silla”, ya no tenía el poder que se le atribuye como líder de una fracción del Cártel de Sinaloa, ahora confrontado entre sus miembros.
Este se ganó territorio después de haber sido escolta de Arturo Beltrán Leyva, el “Barbas”; cuando defendiendo a su jefe recibió un balazo en la espalda. Eso lo dejó parapléjico.
El “Sagitario” vivió durante tiempos recientes en Los Mochis, de donde fue desplazado a raíz de la conducta de sus hijos.
En diciembre del 2024, su nombre, junto al de su hijo Pedro Inzunza Coronel, el “Pichón”, recobró notoriedad tras el decomiso de 1.5 toneladas de fentanilo en una serie de cateos a casas de seguridad.
Tras este, se desplegaron operativos que lo forzaron a ocultarse en el Real Blanco, Choix, una zona que esa fracción controlaba, muriendo en una incursión a tiros de la marina.
Dos de los subalternos de sus hijos se ocultaron en el monte y se entregaron a la ofensiva terrestre.
El “Sagitario”, desde entonces, se ocultó.




