El colectivo ¡Aquí No! que se opone a la construcción de una planta de amoniaco en la bahía de Ohuira-Topolobampo, confirmó hoy la existencia de una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en contra del gobierno mexicano, alemán y suizo por la instalación de industria petroquímica peligrosa para la sobrevivencia de los pueblos indígenas y del medio ambiente.
Y denunciaron que el banco alemán KFW-IPEX-Bank, que financia a la empresa mexicana Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), que construye la planta de amoniaco en un terreno cuya propiedad es confusa, minimizó al pueblo mayo-yoreme denegándoles un derecho de audiencia en territorio mexicano.
El encuentro, que fue suspendido abruptamente, se realizaría este miércoles en un salón de un hotel céntrico de Los Mochis.
Tras la suspensión del encuentro con alemanes, se reactivaron los ataques en redes sociales en contra de líderes y lideresas del ¡Aquí No! y se agitaron las relaciones comunitarias en Ohuira, Paredones y Lázaro Cárdenas.
Felipe Montaño Valenzuela, cobanaro de Ohuira, responsabilizó a los gobiernos federal, estatal y municipal de cualquier ataque a la integridad de los dirigentes y miembros del colectivo, pues la violencia verbal está en aumento.
Además, dijo que la lucha en contra de la industria y sus financiadores se mantendrá hasta las últimas consecuencias.
“Nosotros iremos hasta donde está el banco”. Melina Sandoval, una de las lideresas mayormente atacada hasta por la planta docente de la Universidad Autónoma Indígena de México, dijo que el dinero alemán está maldito, pues desde que llegó a la región, el tejido social de las comunidades originarias se ha fracturado.



