El presidente Donald Trump anunció este 13 de junio de 2026 la nominación de James M. McDonald para encabezar la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), en sustitución de Jay Clayton, quien fue nombrado recientemente director de Inteligencia Nacional.
De acuerdo con información publicada por el semanario Zeta de Tijuana, este movimiento en el gabinete estadounidense tiene implicaciones críticas para México, particularmente en el caso contra el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios estatales más, acusados por sus presuntos vínculos con la facción de los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
McDonald, quien actualmente integra el equipo legal de Trump en la apelación de su condena en Manhattan, cuenta con experiencia previa como fiscal federal adjunto en el mismo distrito.
Su designación llega en un momento de alta relevancia procesal, ya que el SDNY mantiene abierto el expediente S9 23 Cr. 180, el cual vincula a los funcionarios sinaloenses con la importación de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos y apoyo electoral.
La salida de Clayton de la fiscalía traslada a una figura clave a la cúpula de la inteligencia estadounidense.
Clayton, quien supervisó la desclasificación de los cargos contra Rocha Moya en abril pasado, ahora coordinará el trabajo de las 18 agencias de inteligencia de Estados Unidos. Este ascenso amplifica el alcance de la crisis sinaloense, elevándola de un litigio judicial a una prioridad en el ámbito de la inteligencia nacional estadounidense.
Mientras el Senado de estadounidense confirma a McDonald, el caso sinaloense —junto con otros procesos de alto perfil, como los casos de Nicolás Maduro y Jeffrey Epstein— permanecerá bajo gestión interina.
En paralelo, la tensión diplomática persiste; el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha solicitado formalmente a Washington, desde mayo pasado, las pruebas que sustenten las acusaciones bajo los términos del Tratado de Extradición bilateral, argumentando que la documentación actual es insuficiente conforme a los estándares mexicanos.
El caso no fue incluido en la reciente agenda de seguridad bilateral celebrada este viernes en la Ciudad de México.
Con información de Zeta de Tijuana







