Bombardeos a embarcaciones, el nuevo flanco de EU en su lucha contra el narcoterrorismo

Bombardeos a embarcaciones, el nuevo flanco de EU en su lucha contra el narcoterrorismo

Hasta el momento 61 personas ha perdido la vida en 14 ataques a lanchas en aguas internacionales; en Sinaloa pescadores señalan la extraña desaparición de dos botes que transportaban droga

 

 

Estados Unidos está dispuesto a bombardear toda embarcación que trafique drogas y se encuentre navegando por aguas internacionales, lo cual incluiría lanchas que zarpen de costas sinaloenses y transiten por el Océano Pacífico o Mar de Cortés, declaró el gobierno de ese país.

“Si vemos lanchas cargadas con cualquier tipo de droga, las vamos a destruir”, dijo recientemente el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia en la Casa Blanca.

Hasta el cierre de esta edición se habían registrado 14 ataques contra embarcaciones que fueron destruidas con misiles estadounidenses, nueve de ellas en el Mar Caribe, y cinco más en el Pacífico, las cuales cobraron la vida de al menos 61 presuntos narcotraficantes que traficaban droga por aguas internacionales, y aparentemente se dirigían a tierras estadounidenses.

“Una cosa así da miedo, porque ya no sabe uno cuando le puede tocar”, dijo un pescador que mueve droga en lanchas rápidas de Sinaloa hasta San Felipe, y que habita en un campo pesquero cercano a Navolato.

Los ataques han causado una serie de reacciones por grupos defensores de derechos humanos, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ha solicitado a la administración de Trump que ponga fin a la destrucción de embarcaciones en aguas internacionales por considerarlas “una violación al derecho internacional”.

“Estos ataques, y su creciente coste humano, son inaceptables, y Estados Unidos debe poner un fin a ello”, resaltó el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, durante una entrevista con el medio estadounidense CNN.

El gobierno de los Estados Unidos por su parte, ha argumentado que la destrucción de embarcaciones que trafican droga, no sólo tiene que ver con un ataque frontal hacia los cárteles y contra la guerra contra las drogas, sino contra el terrorismo mismo, aunque según analistas de seguridad, esto es más que una simple operación contra los cárteles de las drogas, designados desde febrero pasado como grupos terroristas, sino que el contexto tiene más tintes políticos que cualquier otra cosa.

 

DONALD TRUMP. ‘Tenemos autoridad legal’ para bombardeos.

 

Christopher Hernández-Roy, subdirector del programa para las Américas, Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), opinó que para ser un operativo antidrogas, Trump está desplegando una gran cantidad de recursos, y sobre todo, un gran despliegue militar en aguas internacionales.

“Yo lo que veo es que esto es mucho más grande de lo que jamás haya visto, en cuanto a la guerra contra las drogas, por la cantidad de armamento que está desplegando, y porque ya no está deteniendo a los narcotraficantes, sino que los está destruyendo”, dijo Hernández-Roy.

Según trascendió, Trump autorizó meses antes una operación encubierta de la CIA contra Venezuela, y que su meta era bombardear embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, alegando “una guerra contra el narcotráfico”, aunque Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, afirma que su homólogo estadounidense trata de tomar el control de la nación, por tener una gran riqueza en petróleo.

Trump, a su vez, acusa a Maduro de “narcoterrorista”, y ese habría sido el principal argumento para desplegar los recursos militares en el Caribe, además de que señala que Venezuela está siendo operada por un cártel de la droga, y que su presidente está al frente de este cártel, particularmente del grupo conocido como el Tren de Aragua, incluso, está ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares a quien le entregue información que le permita atrapar al líder venezolano.

Aunque al menos 40 pescadores de origen venezolano han muerto durante esos ataques, Venezuela es el único país que no ha levantado la voz por la muerte de sus nacionales, como lo han hecho los presidentes de Colombia, Ecuador y Trinidad y Tobago, que han condenado los ataques de Estados Unidos en aguas internacionales.

“Lo más extraño es que elementos del Comando de Operaciones Estratégicas de Venezuela quieren ocultar lo que pasa, pues van con la familia de los ciudadanos venezolanos que han muerto durante esos ataques para amenazarlos de que no digan nada”,  mencionó una periodista venezolana, que solicitó que no se revelara su identidad por temor a alguna represalia.

Los ataques han ocurrido no sólo frente a las costas de Colombia y Venezuela, sino también en aguas internacionales del Pacífico, cerca del puerto de Acapulco, en Guerrero, luego que tres embarcaciones fueran bombardeadas en las últimas semanas, incluyendo una acontecida el 28 de octubre pasado, donde un traficante sobrevivió e intentó ser rescatado por la Marina mexicana, hasta que el viernes pasado se suspendió la búsqueda.

Este sería el ataque más mortífero registrado cerca de territorio nacional mexicano, y aumentó el rumor entre pescadores en Sinaloa, quienes creen que los ataques no sólo han ocurrido en el Caribe y al sur de México, sino que traficantes sinaloenses ya han sido víctimas de ataques con misiles, sin que nadie hasta el momento, los haya reportado.

 

Pescadores en Sinaloa, ante el temor de los bombardeos

Durante un recorrido hecho por este semanario en diferentes campos pesqueros cercanos a Navolato, pescadores aseguraron que al menos un par de embarcaciones que aparentemente llevaban droga, partieron sin que se volviera a saber nada de ellas.

“Nosotros somos pescadores, y uno sabe que se mueve droga en lanchas rápidas, y hay dos pescadores que hace una semana se fueron a San Felipe y no llegaron, y el GPS que llevaba la embarcación perdió toda señal, en una lancha que no se hunde a menos que la destruyan”, mencionó el pescador, que se identificó con el nombre ficticio de Óscar.

Nadie en el gobierno de Estados Unidos ni del estado de Sinaloa pudo responder si había reportes de ataques en la zona costera del estado o embarcaciones perdidas en altamar, aunque según los pescadores, al tratarse de lanchas rápidas que mueven droga como metanfetaminas y fentanilo, las posibilidades de que exista un registro de ellas son nulas, y las familias no quieren hablar hasta que haya más claridad.

“Las familias no hablan, porque no quieren meterse en problemas, aunque tarde o temprano van a tener que reportar a sus familiares desaparecidos” dijo Óscar.

Derivado de los ataques estadounidenses y del incremento de las acciones contra el tráfico de drogas, narcotraficantes ligados al Cártel de Sinaloa con nexos con líderes colombianos dijeron que estos últimos detuvieron todos los cargamentos de cocaína que vienen por mar y tierra a México, lo que aumentará los precios de la droga porque habrá desabasto.

Mientras tanto, legisladores demócratas en Estados Unidos han externado preocupación de que los ataques a embarcaciones cumplan con el marco legal internacional, y han exigido que se presenten pruebas de que las naves atacadas realmente trasladaban droga.

El Pentágono, sin embargo, admitió que no realiza esfuerzos para identificar a las personas a bordo de las embarcaciones que ha atacado y a las que acusa de traficar con drogas desde el Caribe y el Océano Pacífico hacia territorio estadounidense, de acuerdo con un relato de una representante demócrata.

 

BOMBARDEOS. Catorce embarcaciones destruidas.

 

“Se me dijo que ellos no necesitan identificar positivamente a las personas que iban a bordo de las embarcaciones para realizar los ataques, explicó la congresista demócrata Sara Jacobs.

La única certeza hasta el momento es que los ataques son cada vez más recientes, pues el primero se registró el 2 de septiembre; el 15 de octubre se registró el segundo, y el 19 de septiembre el tercero.

Del 21 al 29 de octubre se registraron siete ataques más, es decir, casi uno por día, lo cual ha incrementado el número de muertos. La Casa Blanca ha señalado que estos “son legales”.

“El presidente Trump determinó que Estados Unidos se encuentra en un conflicto armado formal con los cárteles de la droga y que las tripulaciones de las embarcaciones de narcotraficantes son combatientes”, dijo la Casa Blanca, citando una notificación enviada al Congreso de los Estados Unidos.

El último discurso de la administración de Trump es que los ataques continuarán, pero hasta el momento se desconoce si la Casa Blanca mantendrá esos ataques sólo en aguas internacionales, o si eventualmente los podría extender a zonas que son operadas por los cárteles de la droga.

Artículo publicado el 02 de noviembre de 2025 en la edición 1188 del semanario Ríodoce.

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