Asignación irregular de dos plazas a colaboradoras cercanas a Rodrigo Zavala, es la acusación
La asignación irregular de dos plazas a colaboradoras cercanas al subsecretario de Educación, Rodrigo López Zavala, ha provocado una creciente inconformidad entre los docentes de la Escuela Normal de Sinaloa que participaron en un Concurso de Oposición para cubrir plazas vacantes, convocado por la SEPyC.
La convocatoria fue expedida en julio de 2024 y firmada por la entonces titular de la SEPyC, Graciela Domínguez Nava, dirigida a personal académico con plaza de base de educación superior, adscrita a la Normal de Sinaloa.
La inconformidad de los docentes surgió cuando se enteraron que dos plazas fueron asignadas a funcionarias de la SEPyC, en la categoría de profesor de enseñanza superior titular B de medio tiempo, a Mar de Jesús Heiras Palazuelos, actual jefa del Departamento de Educación Superior y Títulos Profesionales; y a Yahaira Berenice Sainz Rosales, jefa de Formación y Actualización.
Ambas colaboradoras del subsecretario López Zavala no formaban parte del cuerpo docente de la Escuela Normal, ni tenían una base laboral en esta institución.
Antes del nombramiento recibido, ni después, las beneficiadas han realizado alguna actividad docente en la Escuela Normal. De hecho, un mes después del nombramiento recibieron un cambio de adscripción a la SEPyC, situación que los docentes consideran también una irregularidad.
Los docentes de base que participaron en el citado concurso todavía no reciben su recategorización en los talones de nómina, como tampoco se ha reflejado un incremento en sus ingresos salariales, como sí en las colaboradoras del subsecretario de Educación.
La normatividad para la promoción del personal docente en la Escuela Normal de Sinaloa está basada en el acuerdo por el que se establecen las normas para el ingreso, promoción y otorgamiento de estímulos del personal académico en las Escuelas Normales y demás para la formación de maestros de educación básica del estado de Sinaloa.
El citado acuerdo, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Sinaloa el 11 de mayo de 2018, señala que la autoridad educativa local emitirá la convocatoria y quienes estén interesados en participar deberán solicitar su evaluación con el fin de ser promovidos, debiendo acreditar como primer requisito, tener al menos dos años como personal docente en la educación normal.
En el artículo 9 del referido acuerdo, el ingreso del personal académico de las Escuelas Normales deberá llevarse mediante concursos públicos de oposición que garanticen la transparencia e imparcialidad.
En el caso del concurso de julio de 2024 se trató de una modalidad cerrada dirigida al personal adscrito a la Escuela Normal de Sinaloa. Tampoco existió un concurso en fechas recientes o similares para personal docente de nuevo ingreso a esa institución, por lo que se considera ilegal la otorgación de las plazas a dos funcionarias de SEPyC que nunca han trabajado en la Normal de Sinaloa.
Entre el personal docente de la Normal de Sinaloa prevalece la inconformidad porque las personas beneficiadas son colaboradoras directas del subsecretario de Educación, por lo que señalan es un evidente conflicto de interés y pone en duda la imparcialidad del proceso.
La denuncia que viene
En la opinión de los docentes de la Normal de Sinaloa, las funcionarias de SEPyC que fueron beneficiadas con los nombramientos, en perjuicio del personal de base en la institución, no cumplen con los requisitos mínimos, como presentar un portafolio de evidencias que demuestre su contribución docente, ni cuenta con cinco años de experiencia de los cuales al menos dos deben ser en instituciones formadoras de docentes.
El personal de la Escuela Normal que se siente afectado buscará presentar la denuncia ante diversas instancias, entre ellas el Tribunal de Justicia Administrativa y la Auditoría Superior del Estado para exigir una revisión exhaustiva del proceso, la anulación de las asignaciones irregulares y el reconocimiento al personal interno que legítimamente aspiraba a dichas plazas.
La convocatoria del citado concurso señaló que habría una comisión que llevaría un proceso de evaluación de los expedientes presentados por los aspirantes a fin de revisar que reúnen los requisitos establecidos. Tras el ejercicio de análisis se obtendría un listado para asignar las plazas vacantes a los mejores puntajes obtenidos por los participantes, quienes deberían demostrar formación y actualización, el desempeño docente frente a grupos, la elaboración de material didáctico, el diseño de prácticas innovadoras para el aprendizaje, tutorías y asesorías a estudiantes, participación en proyectos de investigación, entre muchos otros.
Aunque la convocatoria fue expedida en julio de 2024, los resultados fueron conocidos hasta abril de 2025. En el caso de los docentes de la Escuela Normal que resultaron beneficiados con un cambio de categoría todavía no lo han visto reflejado en el pago de sus nóminas.
El movimiento disidente Somos Más que 53 del SNTE denunció mediante un desplegado que circula en redes sociales su malestar porque señalan que mientras a los maestros de la Escuela Normal les piden “hasta la fe de bautismo para poder participar en un proceso de promoción” fueron regaladas dos plazas de medio tiempo a personas que no han visto trabajar un solo día en la institución.
“Mientras que a nosotros nos informan que no hay dinero para pagarnos lo que ya ganamos con años de trabajo, preparación”, señala el comunicado que agrega más adelante. “¿Qué creen? Resulta que sí hay plazas, resulta que sí hay dinero, resulta que sí hay excepciones. ¡Solo que no para todos!”.
Artículo publicado el 02 de noviembre de 2025 en la edición 1188 del semanario Ríodoce.







