Justicia a paso de tortuga en crimen del segundo culiacanazo contra una agente de la Guardia Nacional de 21 años
Dos años nueve meses después de que la agente de la Guardia Nacional, Sandra Paola, fue asesinada en una emboscada en la que le dispararon desde un cerro durante el segundo culiacanazo, un tribunal ratificó el auto de vinculación a proceso contra tres detenidos, uno de ellos elemento del Ejército que andaba con los sicarios.
El 5 de enero de 2023 Culiacán vivió el segundo jueves negro después de que miembros del Cártel de Sinaloa bloquearon calles, quemaron vehículos y sostuvieron enfrentamientos por la captura de Ovidio Guzmán López, el Ratón, en la sindicatura de Jesús María.
El saldo fue de 19 miembros del crimen organizado y 10 elementos de las fuerzas federales muertos, entre ellos Sandra Paola, una joven de 21 años, originaria de Durango.
Por el asesinato de Sandra y el intento de homicidio de otros tres agentes que quedaron lesionados, detuvieron en flagrancia a José Manuel, Roberto y a José Antonio, este último con registro de soldado de infantería en el 33 Batallón de Infantería, con sede en Coahuila; y más de dos años después el proceso penal no ha avanzado debido a diversos amparos y apenas el 30 de septiembre un tribunal ratificó el auto de vinculación a proceso.
De acuerdo con la versión de la Fiscalía General de la República, ese día elementos de la Guardia Nacional que se encontraban destacamentados en la base militar El Sauz, en Costa Rica, fueron informados que se activó el Plan Púrpura, diseñado para contrarrestar bloqueos masivos, y fueron enviados a reforzar la vigilancia en la central hidroeléctrica de la presa Adolfo López Mateos, el Varejonal.
En convoy de tres patrullas con siete elementos cada una, se dirigieron hacia la salida norte de Culiacán y al circular frente al fraccionamiento Espacios Barcelona sufrieron una agresión con armas de fuego, pero no alcanzaron a ver de dónde provenían los disparos, ya que solo escucharon los balazos y observaron que la carretera se encontraba bloqueada por camiones y carros comerciales y alguno de ellos se estaban incendiando.
Los elementos continuaron la marcha y llegaron al crucero de la carretera Internacional México 15 con la carretera que conduce a Badiraguato y ahí se encontraron otros grupos de la GN que habían tenido una agresión en ese punto.
Los agentes siguieron por la carretera rumbo a Badiraguato y aproximadamente a las 9:10 horas, al pasar el poblado La Majada de Arriba, fueron emboscados por sicarios que se encontraban en un cerro y la unidad que encabezaba el convoy recibió los disparos iniciales.
Las patrullas detuvieron la marcha y los agentes se posicionaron para repeler la agresión.
Los elementos narraron que observaron que personas armadas se encontraban en un cerro, otras subían y entre la maleza, se encontraban dos hombres. Uno de ellos vestía playera polo negra, pantalón de mezclilla y botas tácticas color arena y portaba un arma larga; y el segundo vestía playera negra con un chaleco balístico verde pixelado con la leyenda Ejército Mexicano y pants deportivo y también traía un arma larga.
Por medio de comandos verbales, los agentes les dijeron que tiraran sus armas y les indicaron que avanzaran hacia ellos, ya que para el personal no era un lugar seguro.
Cada uno traía un fusil calibre 7.62×39 milímetros, los cuales arrojaron al suelo y se acercaron a los agentes y uno de ellos se identificó como José Antonio; y el otro como Roberto, quien presentaba una lesión en la mano derecha.
De manera simultánea a la detención, otros agentes de la Guardia se percataron que una de las patrullas del convoy se encontraba con personal lesionado y a cinco metros de la unidad estaba parada una camioneta Jeep Grand Cherokee y de ella se iba bajando de la puerta del copiloto un hombre que portaba un fusil y vestía ropa táctica verde pixelada tipo militar y al notar que los elementos se dirigían hacia él, tiró al suelo el arma.
El hombre se identificó como José Manuel y portaba un fusil calibre 5.56×45 milímetros con un aditamento lanzagranadas calibre 40 milímetros.
En el asiento trasero de la camioneta localizaron una ametralladora calibre 5.56 milímetros, marca FN con 118 cartuchos útiles y tres cargadores; en la cajuela había una cinta con 83 cartuchos para arma de fuego calibre 7.62×39 milímetros y 139 cartuchos calibre .40 esparcidos.
La patrulla que estaba cerca de la camioneta Cherokee tenía 35 impactos de bala y ahí quedó sin vida la agente Sandra y tres elementos estaban heridos, por lo que se organizaron para sacar a los lesionados y trasladarlos a un hospital de manera inmediata debido a que presuntamente hacia el lugar se dirigía un convoy de 20 vehículos con hombres armados.
Los tres detenidos fueron subidos a patrullas para llevarlos a las instalaciones de la FGR en Aguaruto y cuando el convoy pasaba por Espacios Barcelona había bloqueos y poncha llantas y una de las unidades quedó con ponchaduras, pero una vez que cambiaron la llanta ponchada continuaron hacia la sede de la Fiscalía.
Cuando los detenidos fueron presentados ante el juez, el Ministerio Público dijo que José Antonio tiene registro como soldado de infantería en el 33 Batallón de Infantería.
José Manuel quedó vinculado a proceso por los delitos de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea, posesión de cartuchos para arma de fuego del uso exclusivo, homicidio calificado cometido con alevosía y homicidio en grado de tentativa calificado; y José Antonio y Roberto por portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea y homicidio calificado cometido con alevosía y homicidio en grado de tentativa calificado.
El 12 de enero de 2023 los tres detenidos fueron vinculados a proceso penal por un juez federal y dos años y nueve meses después, apenas fue ratificado el auto de vinculación.
Artículo publicado el d de octubre de 2025 en la edición 1184 del semanario Ríodoce.







