Pide gobierno estatal otro crédito por mil 500 mdp

Pide gobierno estatal otro crédito por mil 500 mdp

El préstamo quirografario busca cubrir necesidades a corto plazo ante la falta de liquidez temporal

El gobierno del Estado se volvió a quedar sin liquidez y contrató otro crédito a corto plazo ahora por mil 500 millones de pesos.

Desde que empezó la administración de Rubén Rocha Moya ha enfrentado problemas de liquidez y frecuentemente recurren a créditos quirografarios, que son pagados en un plazo de un año.

El 30 de noviembre de 2021, apenas un mes después de haber iniciado la administración, pidieron el primer crédito y para diciembre de ese año ya habían solicitado mil 600 millones de pesos.

En esa ocasión Rocha Moya justificó que contrataron los créditos porque recibió la administración sin recursos y necesitaban el dinero para solventar los gastos de fin de año y en los siguientes tres años han seguido pidiendo.

El 19 de septiembre pasado la Secretaría de Administración y Finanzas realizó un Proceso Competitivo para Financiamientos en el que adjudicó dos nuevos contratos de crédito quirografario por un total de mil 500 millones de pesos.

El documento señala que el destino del crédito es “cubrir necesidades de corto plazo, entendiendo dichas necesidades como insuficiencia de liquidez de carácter temporal”.

La SAyF invitó a enviar propuestas a siete bancos y dos de ellos rechazaron la solicitud y los otros cinco enviaron propuestas con créditos de entre 500 y mil millones de pesos.

Tras analizar las propuestas resolvieron contratar dos créditos con el Banco Mercantil del Norte, uno por mil millones de pesos y otros por 500 millones de pesos.

El plazo para pagar los créditos es hasta un año, contando a partir de la fecha de la celebración del contrato.

El estado asegura que no constituirá, ni utilizará ningún fideicomiso para el cumplimiento de las obligaciones contraídas al amparo del financiamiento contratado.

De acuerdo con el avance financiero trimestral, actualizado hasta el segundo trimestre de 2025, al 31 de diciembre de 2024 el estado tenía contratados siete créditos a corto plazo por un monto total de 4 mil 500 millones de pesos y en el primer trimestre de este año, liquidaron tres.

Con los créditos que quedaron vigentes, en marzo el gobierno estatal tenía una deuda de 2 mil 139 millones de pesos, a los que se suma el nuevo crédito contratado este mes.
Además de la deuda en créditos a corto plazo, el Estado tiene una deuda de créditos a largo plazo por 5 mil 200 millones de pesos.

El 26 de junio de este año, la calificadora crediticia S&P Global Raiting informó que la calificación crediticia de Sinaloa paso de estable a negativa debido a que encontró vulnerabilidad en su posición de liquidez.

“La perspectiva negativa de la calificación de Sinaloa refleja el uso intensivo de deuda de corto plazo, que contrasta con los planes iniciales del gobierno de reducir su exposición, en un contexto de liquidez débil. En nuestra revisión anterior considerábamos que el estado podría reducir el financiamiento de corto plazo y cerrar la brecha de financiamiento tras concluir el programa de apoyo a productores de maíz, en 2024; sin embargo, el gobierno contrató nuevos financiamientos al cierre de ese año”, indica.

Establece que el estado tiene una posición de liquidez débil y considera que el entorno de alta incertidumbre económica mantendrá el crecimiento de Sinaloa limitado.

“En nuestra opinión, el desempeño presupuestal de Sinaloa se ha debilitado durante los últimos dos años debido a las presiones derivadas de los gastos como subsidios a productores de maíz, y de infraestructura. Consideramos que el Estado podría afrontar presiones presupuestales de nómina y de gasto en infraestructura como en años anteriores que podrían mitigarse parcialmente mediante esfuerzos de fiscalización tributaria y digitalización a través del Servicio de Administración Tributaria del Estado de Sinaloa (SATES)”, menciona.
La calificadora señala que espera que las necesidades de financiamiento se mantengan elevadas, pero que la trayectoria de sus contrataciones disminuya hacia 2027, a medida que controla el gasto.

Los principales retos del gobierno son reactivar la economía local, atender los pasivos sin fondear del sistema de pensiones para los maestros (ISSSTEESIN) y mejorar la administración de la liquidez, indica.

En abril de este año, Ríodoce publicó que desde el inicio de la administración de Rocha Moya habían pedido 11 mil millones de pesos en créditos a corto plazo.
“Somos pedidores de crédito para ayudarle a la gente, para ayudarle a la gente, para los productores, y pagamos, ya vamos a terminar de pagar”, reconoció el mandatario tras la publicación.

En esa ocasión detalló que los créditos fueron usados para ayudar a la gente y en pagos de aguinaldos al inicio de su gobierno y para comprar maíz a los productores.

“¿Para qué entonces son estos créditos? Son para ayudarle a la gente, no lo hemos hecho con otra intención. Esa ha sido la razón por la que este gobierno, este gobierno, ha pedido tantos créditos, sí, para ayudarle a la gente, para eso hemos pedido los créditos”.

Artículo publicado el 28 de septiembre de 2025 en la edición 1183 del semanario Ríodoce.

 

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.