Tanto lo criticaron que ahora tienen que tragarse el sapo. Felipe Calderón fue demonizado por la 4T, por Morena, por AMLO antes y siendo presidente de la república, centenas de veces desde su púlpito execrable. Fue el “adversario” predilecto de todos ellos, su villano favorito. Había recibido un país en llamas —porque así lo dejó Vicente Fox— y quiso apagarlo a garrotazos, se puso la casaca verde olivo y llenó las ciudades de soldados.
Fue un fracaso brutal, sangriento. Cuando terminó su mandato habían caído, presos o muertos, dos decenas de cabecillas del narco de todos los cárteles —de Tamaulipas, de Sinaloa, de Michoacán, de Jalisco, de Guerrero…—, pero surgieron nuevos líderes y nuevos grupos, complicando aún más los escenarios. Un caso fue la caza de Arturo Beltrán Leyva en diciembre de 2009 en Cuernavaca, después de lo cual nacieron varios grupos de igual temeridad en Morelos y en Guerrero, sobre todo. Y otro, irrefutable, fue la muerte de Ignacio Coronel Villarreal en julio de 2010 en Guadalajara, a partir de lo cual surgió el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Ya en su desespero, Calderón dio luz verde para que las fuerzas federales actuaran en la clandestinidad —y si él no lo autorizó de todas formas eso ocurrió— como esa “barredora” que ahora se ha hecho tan famosa por lo que pasó en Tabasco, levantando, asesinando y enterrando a cientos de presuntos delincuentes, en las zonas de mayor conflicto como Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Chihuahua…
Es evidente que la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado distancia de la política de “abrazos no balazos” de su antecesor, lo cual es loable, pero también que está cayendo en lo que tanto criticaron, ella también, de Calderón Hinojosa. Lo que estamos viendo en Culiacán, una ciudad tomada por las fuerzas federales, es una muestra de ello. Esa imagen de una artillada de la SEDENA arriba de la plazuela Obregón, a un costado de Catedral, es abominable. Tenemos un gobierno civil controlado por militares. (Y no nos hemos metido a cuestionar la violación de los derechos humanos constitucionales, las libertades acotadas por operativos que no respetan la libertad de transitar sin ser molestados por autoridad alguna. El intercambio de libertad por seguridad es muy tentador, ocurre en muchos países, pero llevado al extremo significa aceptar la implantación de un gobierno autoritario. Y Morena no, por favor, Morena no pretende instaurar un gobierno autoritario).
Cuando Omar García Harfuch viene a Culiacán y dice que Iván Archivaldo Guzmán, su hermano Jesús Alfredo e Ismael Zambada Sicairos son objetivos prioritarios del gobierno federal, está calcando la estrategia de Felipe Calderón, basada, en las líneas que recibía del gobierno de los Estados Unidos. ¿Es incorrecto pretender atrapar a las cabezas de las organizaciones criminales? Seguramente no, pero hay una pregunta adicional: ¿Qué medidas van a tomar para evitar que al caer esas cabezas no surjan otras, incluso más violentas y en mayor cantidad? Allí está el pasado, que nos sirva de escuela. No basta con retóricas, discursos, frases hechas de que “estamos atacando las causas…”, qué bueno, pero el desarrollo de nuevas estructuras criminales es casi inmediato. El CJNG se anunció un año después de que mataron a Nacho Coronel. Guerreros Unidos nace meses después del abatimiento del Barbas en Morelos, grupo al cual se le atribuye la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Sabiendo lo que ha ocurrido, entonces, la postura de García Harfuch puede ser solo eso, una postura ante el gran público porque no pueden dejar al garete organizaciones criminales tan poderosas. Dijo también que, gracias a las operaciones de las fuerzas federales, los dos grupos en guerra, mayos y chapos, están debilitados. Pues quién sabe. Puede ser que los chapos estén debilitados porque los operativos han ido sobre todo contra ellos, pero no podría decirse lo mismo del otro bando, que está recibiendo apoyos de otra fuerza beligerante, la de Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro.
Bola y cadena
AL FINAL —TAMBIÉN ESTO HA OCURRIDO EN EL PASADO—el gobierno federal optará por negociar con las organizaciones que les representen menos violencia, pero, sobre todo, menos daño a la sociedad, a la gente de a pie, a los empresarios, grandes y chicos. “Si en Tamaulipas vendías un clavo tenías que pagar piso… por eso se acabaron a Los Zetas”, me dijo alguien que le sabe al tema. El Cártel de Sinaloa se había ganado la fama de no ser como aquellos y por eso, se decía, eran los que más posibilidades de sobrevivir tenían. Pero eso se puso en duda de un tiempo acá.
Sentido contrario
EL GOBIERNO MEXICANO TIENE el tiempo contado y dependerá mucho de las negociaciones con los gringos, sobre todo en relación con las políticas comerciales de Donald Trump. El republicano quiere resultados en la lucha contra el narcotráfico y Claudia Sheinbaum tiene que ofrecérselos. No tanto en el flujo de drogas hacia los Estados Unidos —algo muy complicado de medir— sino en cuanto a la cacería de líderes narcos. ¿Quiénes? Ya se sabrá. Tantos murciélagos en la cueva no estarán de oquis.
Humo negro
HAY UN TEMA VIEJO EN MAZATLÁN que se está poniendo sobre la mesa desde hace años sin que se tomen las medidas pertinentes. El del destino de las aguas negras. Frente a la Universidad Autónoma de Occidente hay una descarga permanente de mierda hacia el mar por un tubo de 20 pulgadas de diámetro. Mientras, miles de departamentos se siguen construyendo sin control.
Artículo publicado el 27 de julio de 2025 en la edición 1174 del semanario Ríodoce







