La abogada y exfiscal en Guatemala recibió desde el exilio el galardón que entrega la Universidad de Columbia Británica
“Hoy me niego a vivir con miedo, me niego a rendirme. Estoy aquí porque la verdad sigue siendo nuestra aliada. La justicia que me fue robada en todos estos años llenos de tortura sigue siendo una deuda pendiente, pero mi lucha no termina aquí”, expresó Virginia Laparra a través de un video proyectado durante la ceremonia de entrega del Allard Prize for International Integrity 2025.
La abogado y ex fiscal de Guatemala recibió el galardón en la edición 2025 el pasado martes 17 de junio, pero no pudo asistir a la ceremonia realizada en Nueva York, debido a que tiene una orden de aprehensión en su contra derivada de una declaración de rebeldía emitida por la Sala Quinta de Apelaciones Penal en Guatemala.
El proceso legal en contra de Laparra está relacionado al caso que inició en 2017, cuando siendo jefa de la Fiscalía Especial Contra la Corrupción del Ministerio Público en Quetzaltena, denunció al juez Lesther Castellanos, por supuesta filtración indebida de información reservada a un investigado.
Posteriormente, el juez y el abogado Omar Barrios, quien presuntamente filtró la información, denunciaron a la exfiscal por abuso de autoridad, y en febrero de 2022, un tribunal la condenó a cuatro años de prisión por abuso continuado de autoridad.
Laparra dejó la prisión en enero de 2024, luego de que un tribunal superior ordenó medidas sustitutivas, pero nuevamente el juez y Barrios la denunciaron ahora por supuestamente filtrar información reservada sobre la primera denuncia de 2017, y en julio de ese mismo año un tribunal la sentenció a cinco años de prisión conmutables, a pagar una multa de unos 60 mil quetzales (8 mil dólares) y la inhabilitó para ejercer como abogada y para ocupar cargos públicos. La exfiscal entonces se exilió de su país.
Durante la ceremonia de entrega del premio, la silla que ocuparía Virginia Laparra y los dos finalistas: Andréa Ngombet, líder de la sociedad civil congoleña, activista político, experto en cleptocracia y fundador del Colectivo Sassoufit y el periodista somalí, Abdalle Ahmed Mumin, quien además es activista de derechos humanos y cofundador del Sindicato de Periodistas Somalíes (SJS), permanecieron vacías.
Rooftop y Ngombet no estuvieron en el acto, debido también a presiones en su contra en sus respectivos países.
A través de un video proyectado en el edificio Tribeca Rooftop de Nueva York, desde el exilio Laparra afirmó que la “lucha contra la corrupción es una causa que nunca debe ser subestimada”.
“El mundo ha comenzado a cerrar puertas a las huestes de la corrupción, y yo aplaudo cada uno de sus esfuerzos. Esos pasos son vitales para asegurar que las generaciones venideras no vivan bajo el yugo del terror y los abusos”, dijo.
Añadió que actualmente se requiere una justicia que no esté cooptada ni se doblegue antes las presiones de la corrupción, y un sistema judicial que no criminalice a quienes luchan por la justicia y defienden la libertad de expresión, y “un Ministerio Público que cumpla con su función y no opere para sembrar terror, forzándonos al exilio”.
Desde el exilio, aseguró que sigue su lucha, levantando la voz para denunciar a los presos políticos en Guatemala, víctimas de un sistema judicial y un Ministerio Público completamente cooptados.
“Stuardo Campo, Eduardo Masaya, José Rubén Zamora, Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Jorge Santos, son algunos de los nombres de personas valientes que siguen privadas de la libertad. Sus voces no pueden ser silenciadas, su lucha no puede ser olvidada”, manifestó.
Laparra recordó que durante sus años en prisión vivió tortura física y sicológica en una cárcel de máxima seguridad, donde intentaron quebrar su voluntad y silenciarla.
Añadió que aceptó el galardón, con la “certeza de que la lucha por el respeto a los derechos humanos y por la libertad siempre será una causa que vale la pena. Todas y todos tenemos derecho a vivir sin miedo y a no ser perseguidos”.
Artículo publicado el 22 de junio de 2025 en la edición 1169 del semanario Ríodoce.







