En los últimos meses se ha puesto en la agenda económica, se ha priorizado la discusión sobre las exportaciones mexicanas y su contenido de origen nacional, o importado (de Norteamérica u otros países). Para algunos esto es un tema de nacionalismo, sin embargo, su importancia radica en la generación de mayores ingresos y sus multiplicadores en la economía mexicana, por lo que su fortalecimiento es crucial.
La exportación de mercancías o servicios es una excelente oportunidad que tienen los países, y sus empresas, para acceder a mercados más grandes y hacer crecer su rentabilidad a escala. Para ello, las empresas deben lograr altos niveles de productividad para incursionar en nuevos mercados, por lo que una empresa exportadora, tiende a ser la punta de lanza en competitividad regional. Al producir cualquier bien o servicio, las empresas requieren mano de obra e insumos, mismos que pueden tener un origen nacional y/o importado. Estos elementos son muy significativos, ya que esta composición nos da información valiosa acerca de la complejidad del aparato productivo nacional, pues si una empresa exportadora requiere la mayor parte de sus insumos de otros países, ello indica que el resto de las empresas locales son poco competitivas.
Al mismo tiempo, una vez que se adquieren insumos, las empresas agregan valor a través de la transformación, de tal forma que la exportación de un alimento en fresco tiene menor agregación de valor, que un automóvil o una computadora, que requieren varios procesos.
Por todo lo anterior, entre los objetivos más importantes del actual sexenio, se encuentra el impulso a la mayor incorporación de valor agregado nacional en el sector exportador, así como incrementar el contenido nacional, ya que ello traería consigo multiplicadores significativos a la economía
¿Cómo es la situación actual?
En los últimos años ha habido avances lentos en el crecimiento de valor agregado nacional a las exportaciones globales, de forma que en el 2013 la aportación era de 39.4 por ciento y creció a 42.6 por ciento en el 2023, último año con información de INEGI disponible.
De ello, es muy importante señalar que las industrias de mayor contenido de agregación de valor nacional, y que por lo tanto generan más ingresos a la economía regional y/o nacional, son las de baja complejidad como lácteos, como alimentos para animales y otras relacionadas a insumos locales, con hasta 90 por ciento. Mientras que las industrias más complejas como metalmecánica, equipo de transporte, electrónicos y otros presentaron una integración de valor agregado nacional de menos de 42 por ciento al 12 por ciento. Justamente son este tipo de industrias las que tienen una mayor capacidad de generación de ingresos. También sus insumos, son en su mayoría importados, con valores de contenido nacional de solo 3 por ciento en la fabricación de herramientas, hasta 57 por ciento en la industria de metales no ferrosos.
En resumen, al analizar los componentes de la agregación de valor y el contenido de insumos nacionales en las empresas que participan en mercados internacionales es claro que, a pesar de los avances recientes, aún hay una gran área de oportunidad ya que una política como los corredores económicos del bienestar que fortalezca ambos aspectos generará mayores multiplicadores regionales y, por ende, mejores ingresos para las empresas y sus trabajadores mexicanos.
Artículo publicado el 11 de mayo de 2025 en la edición 1163 del semanario Ríodoce.







