Investigar los derechos de las mujeres y la violencia en su contra es un tema cada vez de mayor riesgo para el periodismo en el mundo, señaló Reporteros Sin Fronteras, en un informe detallado sobre “el periodismo en la era del #MeToo”, publicado en octubre de 2024 y que a propósito del 8M vale la pena retomar.
El informe RSF que abarco a más de 110 países encontró que más del 60 por ciento de periodistas que ha abordado estos temas ha sido víctima de acoso cibernético. Uno de los hallazgos indica, “de 113 periodistas encuestados para el informe y en casi otros tantos países, más del 80 por ciento señalaron un aumento significativo del número de temas relacionados con los derechos de la mujer, las cuestiones de género y las violencias machistas y sexuales, desde 2017 a la fecha”.
El informe también encontró que “aunque las informaciones sobre los derechos de las mujeres y las violencias de género parecen haber ganado mayor legitimidad y visibilidad” a nivel mundial, la mayor preocupación de la organización es la violencia cada vez mayor en contra de periodistas que abordan estos temas que van desde el ciberacoso y ataque físicos a un riesgo real de detenciones y muerte en algunos países.
En México la situación de las mujeres periodistas que sufren agresiones va cada día en aumento de acuerdo a organizaciones como Article19 y el Centro de Investigación de la Mujer, CIMAC.
Aunque el gremio periodístico continúa siendo un espacio primordialmente ocupado por hombres, las mujeres periodistas son cada vez más atacadas, indicó en su informe 2023 la organización Article19, y refiere que de los 561 ataques perpetrados contra la prensa en 2023, los hombres periodistas fueron las víctimas con el mayor número de agresiones, con 303 casos (54 por ciento) y las mujeres fueron víctimas de 167 ataques (29.77 por ciento), dentro de las cuáles, dos fueron agresiones contra mujeres trans.
Asimismo, la organización CIMAC, ha dicho que en 2024, las agresiones contra mujeres periodistas aumentaron en este año, registrando un total de 204 agresiones en contra de mujeres periodistas en el ejercicio de su labor, siendo las reporteras con un 61 por ciento la que sufren más agresiones seguidas por las directoras con un 22 por ciento. La Ciudad de México ocupa el primer lugar en las agresiones seguida por estados como Michoacán, Puebla, Coahuila y Jalisco entre otras entidades.
El contexto de México coincide de alguna forma con los datos que anteriormente se señalan en el informe “Periodismo en la era del #MeToo” de RSF, en el sentido que gran parte de las agresiones se dirigen cada vez más a mujeres que cubren temas de violencia y género entre otros temas como corrupción y seguridad.
El informe de RSF encontró que para el 27 por ciento de los encuestados para este reporte “es peligroso trabajar cubriendo los derechos de la mujer, las cuestiones de género y/o las violencias machistas y sexuales. La represión de periodistas y medios que abordan estas cuestiones no sólo no cesa, sino que a veces empuja a las y los periodistas a la autocensura o incluso al exilio. Otras son encarceladas”, enfatiza.
También se encontró que el 25 por ciento de los encuestados para el informe, indicaron que trabajar estos temas (derechos de las mujeres y violencia de género) resulta peligroso. Aunque la mayoría de las agresiones se dirigen a mujeres periodistas, precisa, la organización encontró casos de hombres periodistas que cubren los derechos de las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia.
Fue por este hallazgo que la organización no solo analizó que había pasado en los medios desde 2017, con el periodismo y las mujeres periodistas y el #MeToo, sino que pidió a los estados que refuercen “las medidas que protegen y garantizan la libre información sobre la violencia de género y los derechos de las mujeres, sin temor a las represalias para lo cual propuso 16 recomendaciones, con el objetivo de apoyar a las y los periodistas que trabajan sobre los derechos de la mujer y la violencia de género”, entre las que destacó las siguientes:
La primera está dirigida a los gobiernos, sus autoridades policiales y judiciales, plataformas digitales y redacciones para garantizar que las y los periodistas que trabajan sobre los derechos de la mujer, las cuestiones de género y/o las violencias machistas y sexuales estén plenamente protegidas/os.
También planteó la tipificación de los delitos de ciberacoso; la movilización de las plataformas digitales para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la creación de responsables editoriales de género e igualdad para prevenir y combatir este tipo de violencia en los medios y las cuestiones de género se tengan más en cuenta.
Queda claro entonces que, en el 8M, no debemos olvidar que cientos de mujeres, si es que no miles de mujeres en el mundo, están cada vez más expuestas y reprimidas y sufren violencia, entre estos nuestro país, donde enfrentan amenazas, acoso, demandas estigmatización, desplazamiento y hasta la muerte. Cerca de 20 periodistas mujeres según la organización CIMAC, han sido asesinadas en México y dos se encuentran desaparecidas. No las olvidemos nunca.
Artículo publicado el 9 de marzo de 2025 en la edición 1154 del semanario Ríodoce.







