Colonos muestran los dientes al parque “Perrón”; Gobierno pretende despojarles de un predio, denuncian

Colonos muestran los dientes al parque “Perrón”; Gobierno pretende despojarles de un predio, denuncian

 

Ciudadanos organizaron la defensa de su parque y frenaron al Gobierno de Ahome en su pretendida intensión de quitarles el área verde para cederlo a empresarios que construirían en él un parque para mascotas cuyo acceso sería previo pago.

El caso ocurrió en la colonia San Francisco, cuyos habitantes tienen 61 años cuidando su área verde, responsabilidad que se ha transmitido de generación en generación.

En una comparecencia accidentada y plagada de reclamos y aclaraciones, los colonos abrieron dos frentes, el de encarar al Gobierno y apostarse en el parque para la defensa cuerpo a cuerpo de la zona pública.

La peor parte de la furia ciudadana la recibió Bernardo Xavier Cárdenas Soto, director de Servicios Público Municipal del Gobierno de Ahome, quien promovía el parque canino “Perrón” que buscaba construirlo en una zona pública ubicada en la calle Veracruz entre Baja California y Campeche.

“Si quieres el parque para los riquillos de la ciudad, constrúyelo en sus privadas, porqué quieres quitarnos a nosotros un parque que han cuidado nuestros abuelos, nuestros padres y ahora nosotros y en donde jugué yo, lo hacen mis hijos y lo harán mis nietos sin pagar un solo centavo; lo que quieren ustedes como Gobierno es destruir todos los parques de la ciudad, fregárselos para que las personas pueden divertirse con sus hijos en plazas departamentales en donde ellos tienen que pagar y a donde las familias pobres no pueden entrar, porque son careros”, espetó Chiquis, una residente que se ha dado a la tarea de ser la cara de los residentes inconformes.

La mayor parte de los residentes, aunque participan en las protestas y defensa de su parque, prefieren el anonimato porque aducen una inseguridad personal ante la fama pública que se carga el alcalde, un sujeto vengativo y cruel, adujeron en corto.

“Es un negocio y nos quieren quitar el parque”, precisó Manuel Bojórquez Espinoza, un colono de segunda generación y con más de 30 años cuidando el lugar con sus propios recursos.

Dijo que sus padres compraron el lote a una de las familias de “gringos” que se apropiaron de terrenos a su arribo con el ingenio azucarero.

En esa negociación no intervino el ayuntamiento, y entre el lotificador y los clientes se acordó el polígono como área verde, además de otras áreas para mercados y escuelas.

Lidia Soto Luna, quien nació en el lugar y lo ha habitado desde entonces, sumó 61 años de existencia del parque y en ese lapso, los vecinos plantaron los árboles, el césped y construyeron los primeros juegos mecánicos, al pasar el tiempo, ellos se hicieron cargo del mantenimiento y el municipio sólo se interesó en él para quitarles un pedazo en donde construyó el Centro Antirrábico.

“Voy a defender ese parque que tanto trabajo nos dio sostener; allí me cuidaron mis padres, jugué yo, mis hijas y ahora mis nietos. El Ayuntamiento sólo quiere hacer negocio con bienes ajenos; nos quieren quitar el único parque que hay en más de dos kilómetros de casas; no lo vamos a permitir, no es de ellos, y mucho menos de los ricos de esta ciudad que se quieren quedar con los terrenos”, dijo.

Anabel Ramírez, una lideresa local, aseguró que utilizando el pretexto del Centro de Control Animal, el Ayuntamiento quiere crear un parque para perros ricos, cuyos dueños pueden pagar cuidadores, paseadores y veterinarias, para despojarles a las familias pobres de una zona pública en donde hacen deporte, conviven con sus hijos, que sirve como comedor público a trabajadores y zona de esparcimiento general, aulas para clases públicas de coro, pista de baile para grupos de zumba, y más.

Para acusar además un abandono, el municipio se llevó los juegos mecánicos y reinstaló unos chafas y descuidados, lo mantiene a oscuras, sin iluminación y buscó secar el pasto y los árboles no regándolos. “Los vecinos nos hicimos cargo de esos gastos para mantener la zona”.

La animalista Janeth Quiñónez, también residente de la zona, denunció que, de construirse en parque Perrón, los vecinos serán los más afectados porque las personas lo utilizarán como sitio de abandono de mascotas o como excusado de mascotas. “Esa etapa ya lo vivimos con el Antirrábico, que llegaron perros y gatos por montones, abandonados por los dueños”.

Cárdenas Soto, ante los reclamos, dijo que el parque Perrón es un proyecto que elaboraron particulares que será autofinanciado con los accesos a las instalaciones que tendrán rampas, areneros, jaulas de observación, mantenimiento y un reglamento.

Negó que se pretenda despojar el parque los colonos, aunque el sitio es más viable que el parque Lineal del bulevar Antonio Rosales, un sector en donde se construye una zona hotelera.

“Total, si los vecinos no lo quieren, no se hace; o se levanta en otro lugar”, advirtió.

Los colonos al unísono le tomaron la palabra: “Lléveselo a otro lugar, a una zona de ricos”.

Artículo publicado el 23 de febrero de 2025 en la edición 85 del suplemento Gula.

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