Mientras intentaban llegar a Estados Unidos, tuvieron que pagar cuotas a la mafia y a la policía sinaloense
Migrantes africanos que se dirigían hacia Estados Unidos revelaron pagos a la mafia y a la policía en Sinaloa para poder continuar su viaje y la travesía que siguen al pasar por México.
Documentos judiciales que contienen declaraciones de 10 personas originarias de Guinea, en África, y que fueron localizados por migración y los polleros que los trasladaban detenidos, detallan que en Los Mochis se hospedaron en un hotel donde había más migrantes de muchas nacionalidades y que en Sinaloa tuvieron que hacer pagos para la mafia y la policía.
Los migrantes fueron encontrados el 22 de febrero de 2024, en Estación Don, en el municipio de Huatabampo, Sonora; cuando eran trasladados en tres vehículos y los tres conductores de las unidades quedaron detenidos e internados en el penal de Goros II, en Los Mochis.
En sus declaraciones los africanos narraron su travesía para llegar hacia Estados Unidos y los cobros y estafas de los que fueron víctimas en México.
Uno de los migrantes mencionó que salieron de su país para tratar de buscar un mejor futuro y para poder hacer el viaje vendió varios bienes.
Detalló que desde que llegaron a México “hemos venido preguntando cómo llegar a la frontera y diferentes personas nos han venido cobrando por México para trasladarnos, todo el tiempo fueron promesas para llevarnos a la frontera, pero sólo nos quitaban dinero, y la última vez que pidieron dinero fue en la ciudad de Los Mochis, ahí una persona nos dijo que por la cantidad de 6 mil pesos nos llevarían a Hermosillo”.
Todos salieron los primeros días de febrero de Guinea, en África, y volaron hacia Nicaragua y en autobús se trasladaron a Guatemala; y el 6 de febrero ingresaron a México por Tapachula, donde los llevaron en lanchas hasta Juchitán, Oaxaca.
En Oaxaca les cobraron 500 dólares a cada uno para llevarlos a la Ciudad de México, donde los hospedaron en un hotel y ahí contactaron a un hombre que por 17 mil pesos por persona les prometió llevarlos a la frontera con Estados Unidos.
En carros particulares viajaron a Guadalajara y luego siguieron a Tepic, donde los dejaron abandonados en la carretera.
“El grupo de personas que veníamos tuvimos que buscar un hotel de Tepic, en ese lugar encontramos a otra persona que nos llevó a Mazatlán. Nos cobraron 3 mil pesos (por persona), y además nos dijeron que teníamos que pagar mil quinientos pesos más para pagar a la mafia; una vez que llegamos a Mazatlán el chofer nos cambió de carro y nos llevaron a Los Mochis. Cuando íbamos en carretera hacia Los Mochis nos detuvieron unos policías de la ciudad y el chofer nos pidió 600 pesos a cada uno de nosotros porque según nos dijo que teníamos que darles 3 mil pesos a los policías por cada vehículo, una vez que llegamos a Los Mochis, el chofer nos llevó a un hotel, recuerdo que en el hotel habían mucha más gente de todas las nacionalidades”, expresó.
El 22 de febrero por la mañana salieron del hotel para continuar el viaje y se les acercó “una persona alta, robusta, con arracadas, piel color morena, cabello corto y esta persona nos dijo que él se encargaría que nosotros llegáramos a Hermosillo, para lo cual pagaríamos 6 mil pesos (por persona) y después a la frontera y tendríamos que pagar 3 mil pesos más, también nos dijo que los carros que nos llevarían cruzarían revisión migratoria de policía y mafia, pero que no pasaría nada porque todo estaba arreglado, por lo que pagamos los primeros 6 mil pesos”
Otro de los africanos señaló que cuando estaban en el hotel “llegó una persona alta, muy robusto, le dimos el dinero y llamó a tres choferes, nos dijo que incluía el traslado de carro particular, evitaría mafia, policía y migración hasta Hermosillo”.
El viaje hacia la frontera terminó en Estación Don, Sonora, donde los vehículos fueron interceptados por agentes del Instituto Nacional de Migración asignados para la práctica de acciones de verificación migratoria de personas que transitan por la carretera Internacional México 15.
Los migrantes no pudieron acreditar su estancia legal en el país y con ayuda de un traductor de francés dijeron que su finalidad era llegar a Estados Unidos. Además, mencionaron que para comunicarse con las personas que los trasladaban usaban el traductor de su celular.
Los tres choferes de los vehículos quedaron detenidos por el delito de transporte de migrantes por el territorio nacional, con el objeto de obtener directa o indirectamente un lucro, a uno o varios extranjeros con el fin de evadir la revisión migratoria.
Los detenidos aseguraron que eran choferes de Uber y que solo estaban prestando un servicio, sin embargo, en la plataforma no hay registro de que hayan solicitado esos viajes, por lo que el auto de vinculación fue confirmado el mes pasado.
En 2024, en Culiacán también rescataron a africanos que eran trasladados a la frontera. En total era 62 migrantes provenientes de Guinea, Ghana y Sudán, a quienes los tenían albergados en una casa en el campo El Diez, mientras reparaban el autobús en el que viajaban.
Artículo publicado el 16 de febrero de 2025 en la edición 1151 del semanario Ríodoce.







