Indocumentados: entre la zozobra y el miedo

Indocumentados: entre la zozobra y el miedo

Las redadas iniciadas por el presidente Trump, mantienen en vilo a mexicanos que viven en Estados Unidos de forma ilegal

 

La desesperanza y estrés han empezado a adueñarse de los indocumentados en California, luego que el presidente Donald Trump anunciara una serie de decretos sobre migración, que incluye redadas en fábricas, restaurantes y lugares donde laboran migrantes latinos, así como retenes y una mayor presencia de agentes migratorios en las principales ciudades de Estados Unidos.

Rafael Hernández, de origen mexicano y quien tiene casi 25 años residiendo al sur de California, dijo que esa cacería, como él mismo la califica, ha hecho que empiece a tomar una serie de medidas en espera de lo peor, pues la situación no sólo no le impide dormir, sino que ha hecho que evite salir de su casa, por miedo a toparse con una redada o un retén de migración.

“Mi esposa y yo ya hablamos con mis hijos, de 17 y 13 años, sobre lo que deben hacer si un día no regresamos porque nos detuvo migración y sucede que nos deportan a México, incluso preparamos una carta poder para que alguien más los reclame, y también reclame los bienes materiales que hemos construido durante más de 20 años de trabajo”, dijo Hernández, de 55 años, y originario de la Ciudad de México.

Como Hernández, miles de latinos indocumentados, sienten ese desasosiego, pues el nuevo presidente ha amenazado con detener y tratar como si fueran unos criminales a los latinos ilegales en Estados Unidos, lo cual les impediría recobrar el dinero en sus cuentas bancarias, o bien los bienes inmuebles que hayan adquirido, incluyendo vehículos.

No obstante, la Secretaría de Gobernación publicó recientemente que eso no ocurrirá, porque aun cuando si un mexicano es deportado, sigue manteniendo los derechos sobre lo que posee, aunque el no tener acceso a sus pertenencias ni poder regresar para reclamar sus bienes, la recuperación de su patrimonio podría ser difícil, o bien tardar años en recuperarse.

“México puede decir eso, pero la verdad es que Trump ha dicho que tratará como criminales a los indocumentados, no importa que no hayas cometido ningún acto ilícito, para él, por solo hecho de ser indocumentado, ya eres un criminal, y un criminal no tiene derechos”, insistió Hernández.

Lourdes Lizardi López, activista y gestora en albergues para migrantes que son deportados en Tijuana, dijo que la situación en Baja California se empieza a tensar, porque poco a poco grupos de 20 o 40 mexicanos son deportados a esa ciudad, incomunicados y desprotegidos, por lo que ellos rápido acuden para asistirlos, junto con otras organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes, así como autoridades del estado y del gobierno federal.

“Desde acá, estamos monitoreando todo lo que está pasando del otro lado de la frontera, y lo que se nos dice es que hay mucha tensión entre la comunidad indocumentada, porque las autoridades de migración realizan retenes, y aun cuando la persona sea ciudadana o residente legal, si no trae ningún documento, los detienen”, dijo Lizarde López en entrevista telefónica.

Uno de los decretos del presidente estadounidense que más controversia ha causado es eliminar la ciudadanía por nacimiento cuando el recién nacido sea hijo de personas indocumentadas, aunque un juez federal emitió un día después una restricción temporal al decreto de Trump acusando la medida como inconstitucional.

“Es descaradamente inconstitucional”, vociferó el juez federal John Coughenour.

El revés podría significar una batalla legal sobre la política de migración entre la administración del presidente Trump y magistrados que no verán con buenos ojos esa medida.

También, fue durante el primer día de su mandato, el pasado 20 de enero, que Trump firmó un decreto declarando como emergencia nacional la frontera sur de Estados Unidos con México, e inmediatamente envió decena de miles de soldados a resguardar la frontera en su afán por detener el acceso de la migración indocumentada.

“Toda entrada ilegal será detenida de inmediato”, enfatizó Trump durante su discurso.

Este semanario cuestionó a un traficante de migrantes centroamericano sobre las medidas de Trump para detener el tránsito de migrantes a Estados Unidos, a lo que el coyote, quien sólo pidió ser identificado con el nombre de “Manuel”, sólo sonrió.

Foto: CUARTOSCURO

“Está loco el presidente si cree que va a acabar la migración a Estados Unidos”, dijo Manuel.

Lo que es innegable es que la persecución contra la población indocumentada en Estados Unidos, ya empieza a sentirse, y la tensión entre sus pobladores, poco a poco empieza a mermarlos, emocional y anímicamente.

Adriana Villaseñor, originaria de Jalisco, dijo que esa persecución la hace preguntarse una y otra vez si vale la pena seguir en ese país, y por más excusas que encuentra para volver a México, siempre se topa con una muy poderosa que la hace pensarlo dos veces: la inseguridad en México.

“Aquí uno tiene miedo de la migra, allá están los cárteles, y luego están los hijos que tuve aquí, y que yo sé que no se acostumbrarían, pues uno decide vivir con el estrés y quedarse aquí”, dijo Villaseñor, quien tiene 15 años residiendo en el área de Los Ángeles.

Según fuentes consultadas, redadas y retenes no sólo se concentran en las áreas donde laboran migrantes indocumentados, como son fábricas y restaurantes, sino que los agentes de migración también han ingresado a iglesias, hospitales, y escuelas.

“Por eso he dicho a mis hijos que, si un día que pasemos a recogerlos, y vemos que hay alguna patrulla de la migra, no vamos a llegar por ellos, y ellos tendrán que caminar, para no arriesgarnos a ser detenidos”, insistió Rafael Hernández, quien se dedica a las ventas.

La cacería, en palabras de mexicanos que viven en Estados Unidos sin documentos, se siente como en las películas de judíos durante el holocausto, sólo que acá en lugar de alemanes, son agentes de migración.

“Yo no puedo dormir pensando que, en cualquier momento, la migra va a tumbar la puerta y van a llevarnos a todos. Y hasta sueño que andan casa por casa buscando indocumentados, igual que en las películas del holocausto, sólo que aquí no es ninguna película, sino la realidad”, observó.

Temiendo que el número de deportaciones aumente y que Trump cumpla su palabra, la presidenta de México Claudia Sheinbaum creó una estrategia para amortiguar una posible debacle humanitaria que podría ocurrir si el gobierno de Estados Unidos llega a deportar a cientos de miles de indocumentados.

El programa, “México te abraza”, es una campaña implementada por la administración de Sheinbaum, que pretende recibir a los mexicanos deportados en las próximas semanas.

“Queremos que sepan que estamos preparados, y estamos listos para brindar apoyo a nuestros conciudadanos y estamos seguros de que alcanzaremos acuerdos con el gobierno del presidente Trump una vez que se establezcan los canales adecuados”, manifestó Sheinbaum durante una de las conferencias mañaneras.

De acuerdo al último censo de los Estados Unidos, de los 11 millones de migrantes indocumentados que viven en ese país, casi 4 millones son de origen mexicano, y la promesa que hizo Trump durante su campaña presidencial fue deportar 1 millón de personas indocumentadas al año.

Artículo publicado el 26 de enero de 2025 en la edición 1148 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.