De lograrlo, el ‘Mayo’, cada vez más decaído, podría evitar un juicio en el que el ‘Vicentillo’ estaría obligado a testificar en su contra
La posibilidad de que Ismael el Mayo Zambada logre un acuerdo con autoridades estadounidenses es cada vez más palpable, aunque eso no significa que sería colaborador o que se integraría al programa de testigos protegidos, sino que evitaría que su proceso llegue a juicio, donde podría ser condenado a cadena perpetua, dijo el abogado del capo, Frank Pérez.
“Estamos conversando para ver si llegamos a un acuerdo, pero las negociaciones no han avanzado”, confirmó el abogado del narcotraficante durante un encuentro con medios de comunicación, una vez concluida la audiencia preliminar, en Brooklyn, Nueva York.
Está sería la primera vez que el abogado de Zambada García reconoce que existe la posibilidad de que se llegue a un acuerdo que beneficie al capo, aunque no precisó qué es lo que ellos como defensa solicitarían, como tampoco refirió qué estaría solicitando la fiscalía.
Mike Vigil, ex agente de la DEA, consideró que de colaborar el Mayo con el gobierno de Estados Unidos, aportaría gran cantidad de información sobre cómo ha operado el Cártel de Sinaloa a través de los años, así como detalles sobre políticos, gobernadores, presidentes municipales corruptos, y generales de las fuerzas armadas con quienes mantuvo acuerdos, además de empresas que lavan dinero a integrantes de ese grupo criminal.
“El Mayo estuvo detrás de muchos acuerdos, además de ser, quizás, el narcotraficante que más contacto mantuvo con criminales de otras organizaciones delictivas, entre ellas el Cártel Jalisco Nueva Generación, pues no hay que olvidar que fue él quien negoció el rescate de los hijos del Chapo, en 2016, en un restaurante de Puerto Vallarta”, observó Vigil.
Negociar con Estados Unidos sería la única salida para Ismael Zambada García, pues a sus 77 años y con los achaques propios de la edad, difícilmente lograría la libertad con vida, incluso ni negociando con la fiscalía estadounidense, pero al menos lograría un acuerdo que podría beneficiar al resto de sus hijos.

De acuerdo a periodistas que cubrieron la audiencia, el Mayo se veía más decaído que la vez anterior, cuando fue presentado ante el juez James R. Cho, pues ahora tenía un semblante más triste y lejano, como retraído, pero habría sido firme al confirmar a Frank Pérez como su abogado, aun cuando pudiera significar un conflicto de intereses por tratarse del mismo defensor que negoció el acuerdo de su hijo, Vicente Zambada Niebla, con los fiscales.
“Está consciente que existe la posibilidad de que este caso llegue a juicio”, preguntó el juez Cogan. Pero el Mayo Zambada se mantuvo firme luego de que se leyera una carta en español durante la audiencia, que decía: “No quiero un abogado diferente”.
Según el código penal estadounidense, de llegar el proceso a juicio, Frank Pérez estaría limitado al momento de defender a Zambada García, pues de iniciarse un proceso en donde tendría que interrogar a su defendido para confrontar acusaciones de los fiscales, ya no podría hacerlo, como tampoco podría utilizar información obtenida durante el juicio del Vicentillo, que en su momento benefició a otros narcotraficantes.
“A como está ese proceso, es que, si es requerido, el Vicentillo tendría que testificar contra su propio padre, y no hay nada que el Mayo podría hacer para defenderse, por eso el juez Cogan le preguntó si deseaba proseguir con su misma defensa, porque eventualmente eso le traería limitantes”, dijo un funcionario familiarizado con el caso.
Esas limitantes disminuirían las posibilidades de que los miembros del jurado vean con buenos ojos a Zambada García, además de que aumentaría las probabilidades para una pena más severa. Por ello, evitar llegar a juicio sería la estrategia más lógica para la defensa.
El camino viejo
El aparente camino que tomaría la defensa del Mayo Zambada, de negociar con la fiscalía, sería la misma ruta que en su momento tomaron narcotraficantes como el propio hijo del capo, Vicente Zambada, lo mismo que su hermano Jesús el Rey Zambada García, así como líderes de otras organizaciones como fue el caso de Benjamín Arellano Félix, Osiel Cárdenas Guillén y Vicente Carrillo Fuentes.
Más recientemente, en 2023, fue extraditado Ovidio Guzmán López, así como uno de los coordinadores del grupo criminal conocido como Los Chapitos, Néstor Isidro Pérez Salas el Nini.
En el caso particular de Ovidio, el acuerdo con las autoridades estadounidenses fue inmediato, y se cree que serían los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López quienes orquestaron la captura y posterior arresto de Ismael el Mayo Zambada, en julio de 2024.
Aun así, la pena mínima que los hermanos Guzmán López, y acaso el mismo Mayo Zambada alcanzarían es de 10 a 15 años, por todo el daño que en su momento las mismas autoridades dijeron que causaron a la sociedad estadounidense, y por haber presentado cargos de tráfico de fentanilo.
Vigil, quien tuvo conocimiento de varias negociaciones que ocurrieron entre narcotraficantes con fiscales, dijo que va a depender lo que quiera ofrecer el Mayo, pero aún con todo lo que ofrezca, es posible que ya no salga de la cárcel ni negociando, por su edad y por lo enfermo que se encuentra. “Yo veo al Mayo muy acabado, y aun colaborando, le van a dar por lo menos 20 años, y considerando que tiene 77 años, yo veo muy difícil que salga”, consideró.
Respecto a las negociaciones que pudieran estar realizando los hermanos Guzmán López, Vigil mencionó que aunque tienen a su favor haber entregado a Zambada García, va a ser difícil que pasen menos de 10 años en prisión, pero al menos no enfrentarán cadena perpetua ni ninguna condena fuerte.
“Tienen acusaciones de tráfico de fentanilo, pero Joaquín y Ovidio no eran los únicos que traficaban esa droga, también sus hermanos, que siguen libres, han sido acusados, y otros miembros del Cártel de Sinaloa, incluso el Mayo Zambada”, observó.
De seguir colaborando Joaquín y Ovidio con Estados Unidos, en su momento tendrían que dar información sobre funcionarios corruptos en Sinaloa, sobre sus hermanos, y si el Mayo Zambada se va a juicio, testificar contra él.
Los nuevos objetivos de la DEA
Con Ismael el Mayo Zambada y Joaquín el Chapo Guzmán tras las rejas, los nuevos objetivos de la DEA serían los hijos de los capos: Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, junto con Ismael Zambada Sicairos el Mayito Flaco. Por los primeros dos, la DEA ofrece recompensas por 10 millones de dólares.
Según puede observarse en la página en internet de la DEA, los perfiles de los tres narcotraficantes, que aparentemente dirigen una guerra en diferentes municipios del estado de Sinaloa, forman parte de los narcotraficantes más buscados por el gobierno de Estados Unidos.
La inclusión del Mayito Flaco en esta lista data desde 2015, y desde entonces es buscado por las autoridades. A los hijos del Chapo Guzmán los buscan desde 2008, aunque fue apenas el año pasado, cuando las autoridades de Estados Unidos aumentaron la recompensa de 5 a 10 millones por cada uno de ellos.
Artículo publicado el 19 de enero de 2025 en la edición 1147 del semanario Ríodoce.






