Aumentan las denuncias, pero bajan los feminicidios. Todavía hay muchos casos donde las afectadas no se atreven a deunciar.
En Sinaloa cada dos horas una mujer presenta una denuncia por violencia familiar.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, del total de delitos cometidos entre enero y mayo de este año en el estado, el 19 por ciento son violencia familiar.
Este delito desplazó al robo de vehículos y lesiones dolosas y se convirtió en el de mayor incidencia.
En los primeros cinco meses de 2023, en la entidad se habían cometido 13 mil 806 delitos, de los cuales 2 mil 630 fueron violencia familiar.
Después de la violencia familiar, los delitos de mayor incidencia son las lesiones dolosas con 1 mil 469 y el robo de vehículo con 1 mil 189.
Los datos de la Fiscalía General del Estado disponibles desde 2005 indican que en Sinaloa ese año se registraron 450 casos de violencia familiar y año con año han ido en aumento. En 2018 alcanzó los 3 mil 005 casos y para 2023 se duplicó a 6 mil 004 casos.
De acuerdo con la Fiscalía, el año pasado llevaron a los tribunales 1 mil 568 casos violencia familiar y obtuvieron 84 sentencias.
Las denuncias representan apenas una parte del problema, de acuerdo con estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Reportes del SESNSP, detallan que, entre enero y mayo de este año, en el número de emergencias 911 recibieron 8 mil 614 llamadas relacionadas con violencia familiar y la mayoría no son denunciadas en la fiscalía.
La subsecretaria de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Secretaría de las Mujeres, Conzuelo Gutiérrez Gutiérrez, dijo que este año las denuncias por violencia familiar tienen un comportamiento similar al de 2023, cuando hubo un aumento del 8.04 por ciento en comparación con 2022.
La funcionaria comentó que las denuncias han aumentado en los últimos años por factores como el empoderamiento de las mujeres que ya se animan a denunciar y por el trabajo que se ha hecho para promover la cultura de la denuncia.
“No podríamos entender esta cultura de la denuncia sin el empoderamiento de las mujeres, de conocimiento cada vez más de sus derechos y de comprender esa violencia, de desnormalizar esa violencia, es decir, las mujeres estamos avanzando en una deconstrucción de nosotras mismas, comprendiendo que la violencia no es una opción en las relaciones y estamos exigiendo cada vez más nuestros derechos, por eso se elevan los casos de la denuncia porque en la medida que las mujeres rechazamos vivir en un círculo de violencia denunciamos estos hechos”, indicó.
Mencionó que en el aumento de las denuncias también ha contribuido la promoción de la igualdad y en construir condiciones igualitarias para las mujeres.

Señaló que había una preocupación de que en la medida en que más mujeres denunciaran la violencia, también habría más víctimas fatales, pero no ocurrió.
“Se ha logrado contener el número de víctimas fatales, por ejemplo en 2010 tuvimos 1 mil 450 denuncias por violencia familiar y estamos hablando que en el 2023 tuvimos 6 mil 004 y en el 2010 hubo un número importante de feminicidios; quiere decir que hemos logrado contener la violencia fatal contra las mujeres, estamos hablando de homicidios dolosos y feminicidios; entonces para nosotros también eso es un signo de que las políticas están dando resultados, a lo que estamos aspirando es que las mujeres se atrevan a denunciar”, indicó.
En el 2010 fueron 110 homicidios dolosos y feminicidios de mujeres y en el 2023 fueron 38.
Reconoció que, aunque ha disminuido, sigue habiendo cifra negra porque todavía hay mujeres que no se animan a denunciar.
“Hay un número muy alto de mujeres que se están atreviendo a denunciar, incluso mujeres que tienen una relación de un año están atreviéndose a denunciar; antes la constante era, en 2010 por ejemplo, que recibiéramos muchas mujeres que ya tenían 25 años, 20, 18 años viviendo violencia, pero no se atrevían a denunciar por muchas cosas, principalmente por pena, por vergüenza”, indicó.
Comentó que en las mujeres que no se animan a presentar denuncias también influye la estigmatización y que no había suficiente confianza en las instituciones.
Son varios factores los que se sumaron para que las mujeres no denunciaran, hoy por hoy hay algunos que se han ido venciendo, las mujeres ya son menos las que consideran vergonzoso vivir violencia y están aceptando que la violencia solo debe ser vergüenza de quien la ejerce, de quien está violentando, en ese sentido las mujeres tienen más clara esa situación y ejercen su derecho a no vivir una vida con violencia, indicó.
Explicó que la violencia familiar es un delito complejo, pero se ha avanzado.
Detalló que “es muy complejo porque la violencia contra las mujeres es multifactorial, por eso muchas mujeres permanecen ahí, porque muchas tienen una carrera trunca, no tienen una carrera terminada, nunca han trabajado porque se dedicaron al hogar y eso de alguna manera a ellas las coloca en una situación que no les permite vislumbrar una salida de ahí”.
Reconoció que todo el Estado necesita consolidar su respuesta y no solo las fiscalías, porque cuando una mujer se anima a denunciar necesitan que la apoyen y que se le generen las condiciones para salir del círculo de violencia.
Artículo publicado el 30 de junio de 2024 en la edición 1118 del semanario Ríodoce.






