Humanismo Social Mexicano

Humanismo Social Mexicano

El 27 de noviembre del 2022 con motivo de su 4to año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador le puso nombre a su política. “Hagamos realidad y gloria el Humanismo Mexicano”, lo definió como el modelo de gobierno de la Cuarta Transformación, subrayó; “Lo esencial de nuestro proyecto proviene de nuestra grandeza cultural milenaria y de nuestra excepcional y fecunda historia política”.

La nueva política económica, moral y social consiste en fomentar el progreso con justicia, la distribución equitativa del ingreso y la riqueza.” El fin último de un Estado es crear las condiciones para que la gente pueda vivir feliz y libre de miserias y temores. El aumento al salario, el reparto de utilidades y los programas para el Bienestar se han convertido en nuevos y eficaces medios para la distribución más justa de la riqueza”.

Primero los pobres es la esencia del proyecto humanista que busca transformar una sociedad de opresión y desigualdad hasta alcanzar el ideal de vivir en una sociedad mejor, más justa, igualitaria y fraterna.

El gobierno de AMLO tiene cualidades y logros que están a la vista de todos: se ha dignificado la política y la función pública, la corrupción de los funcionarios del gobierno federal se mantiene a raya, los indicadores de pobreza están a la baja. La economía al alza; la inversión privada extranjera y nacional aumentan año con año, como nunca antes se modifica radicalmente el distorsionado desarrollo nacional, sin quitar recursos y apoyos a las entidades norteñas, el sur y el sureste reciben programas e inversiones para su desarrollo, sin precedentes en la historia nacional, su economía y su bienestar crecen como nunca antes.

Se dice que el término izquierda proviene de la Revolución Francesa, según se sentaban los parlamentarios, a la izquierda los que profesaban temas de apoyo al pueblo, a la democracia, a las causas progresistas; a la derecha, los conservadores, los que estaban a favor de las clases pudientes. Con el tiempo, izquierda se identificó con las causas, movimientos y revoluciones populares de todo tipo; la Rusa, la China, las dos batallas antimperialistas del heroico Viet Nam, la revolución cubana y la mayor parte de las luchas revolucionarias del planeta; todos ellos marxistas, socialistas, maoístas, etc. La derecha está vinculada a la contrarrevolución, al fascismo, al nazismo, al imperialismo y, ahora, al sionismo. De derecha son todos las que avasallan a las clases populares, a los pueblos y naciones débiles y oprimidas.

Claramente el concepto de izquierda no se puede reducir a ser marxista, o maoísta, leninista, guevarista, castrista, socialista. Por supuesto que el humanismo mexicano de Andrés Manuel es de izquierda, popular y revolucionario. Hasta hoy día la realidad indica que está siendo mucho más exitoso que otros movimientos y triunfos revolucionarios consumados en otros lugares del planeta y cuyos resultados no han sido tan efectivos como el nuestro.

La Revolución Francesa marcó el fin de los gobiernos feudales, monárquicos, eclesiásticos y antidemocráticos y abrió una nueva etapa histórica; la edad contemporánea. La igualdad de los ciudadanos, sus derechos universales, revoluciones de independencia en Europa y América Latina, el nacionalismo y la democracia moderna.

Con la consolidación del capitalismo y la sociedad dividida en clases, aparecen las luchas y los partidos políticos de la clase proletaria y con ellas la ideología anarquista, comunista y socialista. El Marxismo cuya base política fue el Manifiesto Comunista, y el sustento teórico El Capital de Carlos Marx proclamaba, para los proletarios, la formación de un partido propio, el Comunista y el derrocamiento de los burgueses gobernantes por medio de una revolución violenta. Hubo varios intentos, pero fueron derrotados. La aplicación del marxismo a las condiciones propias de cada país llevó a la aparición del leninismo en la Rusia del siglo XIX y principios del XX y dio paso a la primera revolución proletaria triunfante, la bolchevique de 1917 en la Rusia Zarista. Mao Tse Tung en China, hizo lo propio y adaptó el marxismo a las condiciones de su país, logrando la victoria el 1 de octubre de 1949, después de una larga lucha iniciada antes de 1920, cuando fundó el Partido Comunista Chino. Su doctrina, el maoísmo, y su eslogan, “Servir al pueblo”. Ho Chi Minh que dirigió la lucha nacionalista y libertaria del pueblo de Viet Nam, y derrotó a los imperialistas de Francia y Estados Unidos, también aplicó a las condiciones propias de su país la doctrina marxista y revolucionaria. Fidel Castro no era propiamente marxista antes del triunfo de la revolución cubana; su ideología era nacionalista de izquierda, antimperialista y sustentado en las ideas de José Martí, es hasta que obligado por el bloqueo norteamericano se alía con el bloque socialista encabezado por la Unión Soviética y proclama a su revolución como socialista.

Así, Andrés Manuel López Obrador, el mejor revolucionario mexicano, proclama el humanismo y se nutre de la lucha libertaria, antiesclavista y humanitaria del cura Hidalgo; reivindica la autodeterminación nacional, el espíritu antimperialista y la visión de austeridad republicana de Benito Juárez; la terquedad incansable del anarquista revolucionario Ricardo Flores Magón; la vocación democrática y anti reeleccionista de Madero, y la identidad patriótica, popular, obrera y campesina de Cárdenas. Sería, prácticamente, el marxismo aplicado a las condiciones de México.

Artículo publicado el 26 de noviembre de 2023 en la edición 1087 del semanario Ríodoce.

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