Luego de la muerte súbita del Insabi, los servicios médicos de los no derechohabientes pasan, con todo y “elefantes blancos”, al programa federal
El nuevo sistema de salud para la población no derechohabiente es la misma gata pero medio revolcada. Ya no será Secretaría de Salud o Servicios de Salud en el estado, sino IMSS-Bienestar.
Nombre copiado al Instituto Mexicano del Seguro Social, pero este como organismo público descentralizado (OPD), dependiente de la Secretaría de Gobernación y de la Secretaría de Salud federal.
Mismos “elefantes blancos” transferidos a la nueva OPD para los servicios médicos y hospitalarios, como lo son el nuevo Hospital General de Culiacán y el Hospital Pediátrico de Sinaloa.
IMSS-Bienestar
Con la desaparición del Seguro Popular y la muerte súbita del Insabi, gobierno federal creó el IMSS-Bienestar como un organismo público descentralizado que brindará los servicios médicos y hospitalizaciones a la población no derechohabiente.
En este nuevo programa federal, Sinaloa se integró a finales de junio.
“IMSS-Bienestar es un programa que surge como un programa de atención de la salud, es decir, un programa de atención de primer nivel a las familias… Un programa para zonas rurales, para zonas donde hay un difícil acceso”, dice Cuitláhuac González Galindo, secretario estatal de Salud.
La cobertura será nacional de manera gratuita para los mexicanos que no tengan IMSS, ISSSTE o Sedena.
En el estado los Servicios de Salud, que tienen que ver con la red hospitalaria y la red de atención de primer nivel, pasaría a este nuevo programa.
“Hasta ahorita nosotros tenemos firmados y transferidos, de manera ya autorizada, firmado y conveniado, 249 unidades médicas, dentro de los que están unidades de primer nivel como centros de salud, hospitales integrales y hospitales generales”, explica González Galindo.
Aunque ya se transfirieron de manera legal, aclara, el proceso de operación de estas unidades médicas todavía va a llevar tiempo.
La gratuidad
A diferencia del Seguro Popular que contaba con un catálogo de enfermedades que entraban en el programa de atención, con el IMSS-Bienestar la gratuidad está garantizada con el retiro de las cajas registradoras de las unidades médicas, asegura el funcionario.
“Como primeros pasos que dimos, retiramos las cajas registradoras de recursos en los hospitales, en las unidades de salud, en donde ya no se debe estar cobrando nada. A excepción de que un paciente que tiene IMSS o ISSSTE llegue a la unidad, reciba una atención. Ellos sí serán candidatos a un cobro”, expresa.
IMSS, sin afectaciones
Con la puesta en marcha del programa IMSS-Bienestar, la duda y el temor de algunos derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social es que se vayan a ver afectados los ya de por sí deficientes servicios médicos y hospitalarios.
“No (serán afectados). Porque van a ser dos entes diferentes. Van a ser dos instituciones diferentes. Aunque se llamen IMSS-Bienestar, en IMSS-Bienestar no podemos atender pacientes del IMSS ordinario. Por qué? Porque ya está la OPD. Ya la OPD se separa del IMSS ordinario y tiene una retórica diferente, tiene un director, un director administrativo, ya tiene todo un recurso federal asignado, totalmente diferente”, afirma Cuitláhuac González.
El funcionario aseguró que el personal que trabaja en lo que fue el Insabi, pasará a formar parte del nuevo programa.
En todo caso, dice, al contar con mejor infraestructura y presupuesto, se estaría en la posibilidad de subrogar servicios al IMSS, que cuenta con listas de espera muy largas.
Los mismos elefantes
El 22 de mayo, el secretario de Salud anunció una inversión superior a los 78 millones de pesos para adecuar más de 40 unidades de salud y con ello, mejorar la atención médica a los sinaloenses.
Y el 10 de julio, que el nuevo Hospital General de Culiacán requería de una inversión estimada de entre 80 y 100 millones de pesos para su funcionamiento.
De una inversión estimada de poco más de 666 millones de pesos, el nuevo Hospital General de Culiacán terminó costando a los contribuyentes más de 2 mil millones de pesos, y aún siguen sin operar.
“El hospital general nuevo que le llamamos, tiene una problemática parecida y distinta (con la del Hospital Pediátrico). ¿Por qué? Porque tiene una problemática de aires acondicionados.
“Por ejemplo, si aquí, en el Hospital Pediátrico, la corrección de los aires del sistema de ventilación y de ductería, me va a salir a alrededor de entre 10 y 12 millones de pesos, que es pequeño, modificar eso en el hospital general, que es muchísimo más grande, pues me dispara mucho los volúmenes de recursos, entre otras tantas problemáticas que hemos encontrado en el hospital nuevo”, comenta González Galindo.
El funcionario negó que se tenga un “elefante blanco” para rato, pues la indicación del presidente Andrés Manuel López Obrador es que todos los hospitales que dejaron pendientes los demás gobiernos, se concluyan en este año para que se dé cobertura en todo el país.
“Yo considero que no. Considero que vamos a tener un hospital trabajando para el año que entra. Están por definirse los volúmenes de recursos que va a mandar el presidente, y en cuanto tengamos el recurso nos estaríamos haciendo ya las licitaciones o designaciones para que el hospital inicie la corrección de los detalles que tiene”, asegura.
Artículo publicado el 06 de agosto de 2023 en la edición 1071 del semanario Ríodoce.






