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¿Cómo fue la muerte de Andrea y Carolina?; prima de las víctimas revive la tragedia de Sanalona

ENERO DE 2020. El asesinato de las jóvenes.

El comandante Níquel libra otro delito por caso Sanalona

El coordinador del grupo Elite de la Policía Estatal Preventiva, Carlos Alberto, obtuvo una suspensión del proceso penal y aceptó su responsabilidad en los hechos en los que fueron asesinadas dos mujeres en Sanalona.

Lea: Caso Sanalona: ‘Qué hicieron, son unos pendejos’, dice comandante a policías https://bit.ly/2U8sxcC

Al coordinador, conocido como comandante Níquel, le suspendieron el proceso por delitos cometidos por servidores públicos y pagará la reparación del daño y ofrecerá una disculpa pública para evitar el juicio oral.

Dos días después inició el juicio contra otro involucrado, el agente Joel Noé. Ahí Dulce María habló por primera vez sobre el día que los agentes del grupo Elite les dispararon. “Quiero justicia para mis primas”, dijo al empezar.

La joven viajaba junto con Andrea y Carolina cuando los policías tirotearon sin motivo el vehículo en el que circulaban en el templete de la presa Sanalona el 27 de enero de 2020. Las dos jóvenes murieron y Dulce y Julio César resultaron ilesos.

Después de dispararles, los agentes alteraron la escena del crimen, sembraron una pistola y pusieron pólvora en las manos de las víctimas para simular un enfrentamiento.

El comandante Níquel, en el último mes intentó diversas estrategias para que le retiraran los dos delitos por los que está acusado.

El lunes le concedieron la suspensión por delitos cometidos por servidores públicos y seguirá en proceso por abuso de autoridad.

El comandante se comprometió a pagar 360 mil pesos a cada una de las víctimas por reparación del daño y una disculpa pública que será publicada en un medio de comunicación.

La jueza determinó que durante seis meses el agente no puede ocupar un cargo público.

El 19 de octubre pasado la defensa intentó quitar ese delito y solicitó el sobreseimiento pero fue negado por la jueza.

La defensa aseguró que de las investigaciones se desprendía que no había cometido esa conducta.

La jueza señaló que la solicitud era improcedente porque el 9 de julio ya le habían hecho una igual, en los mismos términos con los mismos argumentos y la negó; y no puede volver a pronunciarse sobre una solicitud que ya resolvió.

Ya existe un pronunciamiento y no fue motivo de inconformidad, dijo la jueza.

El 15 de septiembre tanto la Fiscalía como la defensa intentaron cerrar por completo el proceso penal con la figura de criterio de oportunidad.

La Fiscalía pretendió retirar la acusación a cambio de que Níquel declarara en el juicio contra los otros agentes involucrados.

El criterio de oportunidad había sido analizado y aprobado en un día por la FGE, incluso el comandante ya había depositado el pago para la reparación del daño a la cuenta del Fondo para la Administración de Justicia.

La jueza declaró improcedente la autorización de la FGE para aplicar el criterio de oportunidad porque la resolución no estaba fundada ni motivada.

El 3 de febrero al comandante ya le habían retirado el delito de encubrimiento por favorecimiento por presuntamente permitir que los agentes alteraran la escena del crimen.

La Fiscalía solicitó el sobreseimiento porque durante la investigación encontró que sí alteraron la escena pero el comandante no tuvo participación.

Contra el agente Joel Noé, la semana pasada inició el juicio oral por los delitos de homicidio, homicidio en grado de tentativa, abuso de autoridad y delitos cometidos por servidores públicos.

POLICÍA ESTATAL. El abuso de las armas.

El policía está acusado de disparar uno de los 22 balazos que tiraron al vehículo en el que circulaban los jóvenes.

En los alegatos de apertura, la fiscal Rosa Medina, dijo que no hay duda que el delito fue cometido por Joel.

Señaló que ese día los cuatro jóvenes lo habían destinado a divertirse pero se convirtió en un día de terror al ser atacado a balazos por servidores públicos que eran garantes de su seguridad.

Con las pruebas que presentará la FGE, aseguró, se acreditará que Joel participó en la agresión.

Pidió al juez que no se deje sorprender por la defensa que presentará testigos para confundir.

La abogada defensora Claudia Torres dijo que durante el juicio la Fiscalía presentará un desfile de entrevistas de personas que no estuvieron en el lugar y solo hablarán de suposiciones.

La Fiscalía, indicó, no podrá probar los hechos porque la defensa mostrará bastas pruebas para acreditar que Joel Noé no participó y el juez dictará sentencia absolutoria.

Dulce María acompañaba a sus primas el día de la agresión. Acudió al juicio como testigo y dio su versión, enlazada desde una sala alterna a la que estaba el acusado. El acusado solo la veía en una pantalla con la imagen distorsionada.

“Quiero que se haga justicia por lo que le hicieron a mis primas”, dijo la joven al empezar su declaración.

Narró que alrededor de las 0:30 horas bajaban del templete de la presa en un Honda conducido por Julio César, y de repente escuchó balazos, que “se oían como piedras que pegaban el carro”.

Al escucharlo dice que se agachó y se hizo “bolita” en el asiento trasero, hasta que el vehículo se detuvo y bajó de él y vio que estaban rodeados de policías. Vio que Julio también bajó pero sus primas no, seguían arriba.

La joven se volvió a subir al auto por el asiento del conductor y empezó a gritar a sus primas que se bajaran pero no respondían. Ana Carolina ya estaba muerta y Andrea lesionada.

Los agentes se le aceraron y la quitaron de ahí para llevarla junto con Julio a un costado de una patrulla desde donde ya no podía ver el Honda.

Ahí llegó una persona que no vestía de policía a preguntarle qué había pasado. Ella narró todo mientras la persona anotaba. El civil le dijo que se había enredado pero ya había entendido y tenía que volver a escribir la narración en otra hoja y le dijo que firmara una hoja en blanco en la que después él escribiría lo que le había dicho.

Luego los subieron a un vehículo blindado y después de un tiempo los llevaron a una oficia que desconoce, pero dice que había muchos policías. Ahí habló con un agente que le dijo que era sicólogo y solo le preguntó si les habían hecho algo.

Después los volvieron a subir al blindado y los movieron a otro lugar donde estuvo parado el vehículo. Más tarde se volvió a mover y los bajaron en un lugar donde los metieron en una celda. Después supo que era Barandilla.

Desde que los retuvieron en Sanalona hasta que los llevaron Barandilla pasaron más de siete horas.

Cuando estaba en Barandilla llegó su papá y la liberaron; y después llegaron familiares de Julio y lo liberaron.

Según la Fiscalía los agentes intentaron ponerlos a disposición del Ministerio Público pero por retención prolongada se negó a recibirlos y después los llevaron a Barandilla por presuntamente por escandalizar en la vía pública.

En los próximos días acudirán a declarar al juicio más de 50 personas entre familiares de las víctimas, policías, peritos y radio operadoras.

Por el homicidio también está acusado el agente Luis Antonio, vinculado a proceso en agosto pasado; y otros dos que están prófugos con orden de aprehensión.

Artículo publicado el 07 de noviembre de 2021 en la edición 980 del semanario Ríodoce.

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