agosto 2, 2021 9:24 PM

Lo visible y lo invisible

FERNANDO PUCHETA. Por arriba de la barda.

De entrada hay que admitir y reconocerle al PRI que no fue predecible en sus decisiones internas, hasta sorpresas extrañas se encuentran entre sus candidatas y candidatos. El tricolor es una organización política acostumbrada a perfilar una personalidad para algún cargo y mantenerla en ruta en tanto cuente con el sostén de poder necesario para alcanzar la postulación. Lo diferente a eso, en el PRI, significaba rompimiento, renuncias, y un candidato priista en otro bando. (Como en 2010, con Malova).

Lea: PRI en Sinaloa: derrotados y revanchistas https://bit.ly/39HGZ0c

Del mundo de nombres que como es habitual surgían y se apagaban, se conforma la propuesta del PRI para una elección que ellos mismos admiten difícil aun cuando en esta etapa todo es triunfalismo. Por más que lo nieguen, la preferencia electoral previa al arranque es adversa a la Alianza Va por Sinaloa. En términos generales, cada uno tiene nichos electorales, bases y demás.

También logró el PRI sus dos semanas de atención pública, que había perdido por meses. Además sin importantes disonancias, sin quiebres visibles. Por el momento. Ninguna personalidad importante del PRI ha salido a denunciar trampas en la selección. Disciplinados, si no gusta han guardado silencio.

En lo visible está el cuadro extraño donde el gobernador Quirino Ordaz no fue el gran elector interno que coloca sus piezas en sitios estratégicos. A menos que en la lista plurinominal anote a sus defensores en el Congreso, por aquello de las auditorías, para los próximos tres años. Por lo pronto el priista mayor acumuló derrotas. La más importante, evidentemente, no colocar en el arrancadero a un posible sucesor como aspirante de su partido a la gubernatura.

Otra derrota, a menos que exista algún acuerdo invisible, es colocar a Fernando Pucheta como candidato en Mazatlán, donde el propio Quirino Ordaz ha dicho que regresará una vez que acabe su mandato, donde tiene sus hoteles, otras empresas, y donde siempre ha vivido. Pucheta y Ordaz tienen diferencias que no son un secreto desde hace mucho tiempo. Aunque con el antecedente de la derrota de Pucheta en 2018, con los mazatlecos que suelen cambiar de humor político como nadie en todo el estado, y además el PRI abajo en las encuestas, Quirino quizás mejor ni intervino para una nueva derrota del efímero alcalde de un año en Mazatlán. Mejor estar bien con Morena y vivir un retiro en calma frente al mar Pacífico.

Sorpresa mayor es la nominación de Faustino Hernández para la Alcaldía de Culiacán. Su perfil en general no corresponde a las decisiones históricas que ha tomado el PRI para la capital del estado, el municipio con más habitantes y que concentra la actividad económica. No hay que olvidar que el PRI en Culiacán solo ha perdido dos veces, en 1995 contra Sadol Osorio que derrotó a Aarón Irizar, y apenas en 2018 cuando Jesús Estrada Ferreiro le gana a Jesús Valdés que intentó la reelección.
Pero al mismo tiempo, ningún candidato siquiera parecido a Faustino Hernández, refiriéndose a trayectoria política, formación pública, o peso específico en la correlación de fuerzas internas en el partido.

Faustino Hernández incluso es de los primeros afectados con la llegada al poder de Quirino Ordaz. Fue obligado a dejar la dirigencia estatal de la Unión Ganadera para cederle el paso a alguien cercano al gobernador. En la estrategia de Quirino para armar su llegada a la gubernatura fue mover de sus puestos a todos quienes tenían decisión en la ruta de los recursos públicos, vía apoyos o programas, y en la Unión Ganadera se decidía en buena parte quién sí y quién no, tendría un abrevadero, o renovación de hatos.

Aun así, y contra todo pronóstico, Pucheta y Faustino Hernández son los candidatos.

 

Margen de error

(Revancha) En ese cuadro híbrido que lanza el PRI como su propuesta integral para este 2021, hay tres municipios donde los aspirantes son los mismos que fueron derrotados en 2018. Otra particularidad extraña la búsqueda de la revancha con las circunstancias particulares de esta contienda. Así Diana Armenta Armenta en Guasave; Fernando Pucheta Sánchez en Mazatlán; y Hugo Enrique Moreno Guzmán en Escuinapa, que ya fueron alcaldes por un año (2017-2018) están de nueva cuenta propuestos.

Lea: Los tres Marios https://bit.ly/2Ms1OEf

Aunque se trata de tres personajes que no interrumpieron en estos años su activismo social o político en sus zonas de influencia.

El razonamiento en este caso es que no perdieron ellos, sino que el factor AMLO fue quien los arrasó. No deja de ser altamente arriesgada la decisión, pero esa es la opción del PRI.

El mismo razonamiento aplicaría para Morena si determinan internamente que los actuales alcaldes, en general, buscarán la reelección. En Guasave y Navolato podría funcionar, pero es arriesgado en todos los demás.

 

Mirilla

(Lesionados) Han quedado lesionados en el camino, por ahora es temprano para conocer hasta donde soportaran. En el juego de poder muchas veces es un tomatodo, quien no alcanza la nominación puede quedarse sin nada. Más aun si lo relegaron por completo en las negociaciones para otras posiciones a su equipo o cercano.

Se verá, por ejemplo, cuál será la recompensa para Jesús Valdés. ¿Se queda en la dirigencia del PRI? ¿Es confiable para Mario Zamora tener con todos los hilos del partido a su contendiente la semana pasada? Mario Zamora conoce poco el partido en sus tripas.

Y como Jesús Valdés hay otros y otras más. Esa lista es invisible, pero se irá actualizando.

 

Primera cita

(Cuatro días sin AMLO) Cuatro días solamente estuvo López Obrador fuera del ojo público, personalmente en persona, diría el clásico. Del domingo, en que anunció que había resultado positivo en la prueba de Covid y se aislaría, al viernes en que recorrió a pie y en tramitos los pasillos de Palacio Nacional hasta llegar a la oficina presidencial. Habló por 13 minutos, sin más pausas de las habituales, y citando cifras de memoria. Fue de tema a tema tomándose sus descansos.

En esos cuatro días enteros no dejó de hablarse ni un minuto de AMLO, en cualquier forma de transmisión de mensajes que pueda existir, desde el meme donde se decía que Los Simpson ya había anticipado por lo que atravesaba el Presidente de México hasta columnas políticas exclusivas.

El estado de salud del presidente es de interés público, sin discusión, pero desde presidencia solo atajaron rumores que crecían suficientemente. Dos en particular: uno donde se aseguró que el Presidente había sido internado porque se comprometió su oxigenación y otro donde no tenía Covid sino un infarto cerebral que alertó a sus médicos desde que bajó del avión el domingo.
AMLO, hasta callado, habla (PUNTO)

Columna publicada el 31 de enero de 2021 en la edición 940 del semanario Ríodoce.

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