agosto 14, 2020 11:15 PM

Cine: ‘Guasón’

el guason

Una de las películas más esperadas del año es Guasón (Joker/EU/2019), dirigida por Todd Phillips, no solo porque se trata de uno de los personajes más queridos de DC Comics, a pesar de su explícita y exagerada perversidad, sino porque varios actores lo han encarnado y cada uno tiene seguidores que los defienden como el mejor. La interpretación de Heath Ledger es, quizás, la de más adeptos y entrañable, pero es muy probable que eso cambie y, al menos, se divida, porque la versión del payaso de la sonrisa estática a cargo de Joaquín Phoenix es magistralmente excelente y merecedora de todos los premios.

El asesinato de tres hombres en una estación del metro de ciudad Gótica, cambia para siempre la vida de Arthur Fleck (Phoenix). De ser el raro, solitario y triste del que muchos se burlan por sus carcajadas involuntarias y malos chistes, el que golpean y dejan inmóvil en el suelo, se convierte en un tipo libre, auténtico y con un objetivo fijo en la vida, aunque no necesariamente sea en base a valores morales y la bondad, pero sí en acciones encaminadas a acabar con las toneladas de basura por todas partes, la plaga de enormes ratas y los constantes actos violentos, así lo haga sonriente payaso que represente la maldad, ya que los políticos solo prometen y exponen sus buenas intenciones para ser alcaldes.

Phoenix no solo estudió cómo llevar a su personaje de un extremo a otro en las emociones y transformarlo de un ser retraído, callado, solitario, humillado y pisoteado, a uno liberado, expresivo, suelto y con admiradores que lo defienden y lo idolatran, sino que perdió alrededor de 25 kilos para lucir más acorde a las características que el Guasón requería. Su actuación es tan precisa que su mirada comunica más que cualquier frase pronunciada (cuando Murray Franklin, interpretado por Robert De Niro, exhibe un video de Arthur y la vez que lo invita a su programa para entrevistarlo y reírse de él); sus carcajadas son desquiciantes; y su seguridad para cobrar venganza, “detener” el mal o “defender” a alguien, admirable.

Por si fuera poco, buena parte de lo que Arthur/Guasón dice es por demás interesante y digno de analizarse: “Pensaba que mi vida era una tragedia, pero ahora me doy cuenta de que es una comedia”; “lo peor de tener una enfermedad mental es que la gente espera que te comportes como si no la tuvieras”; “espero que mi muerte valga más centavos que mi vida”.

La cinta escrita por Phillips y Scott Silver no se ha escapado de las comparaciones y referencias: la atmósfera y la mano como pistola apuntando a la cabeza proceden de Taxi Driver (1976); el baile del Guasón de Phoenix proviene del que hacía Ray Bolger para la canción The Old Soft Shoe, en 1957; su risa sale del personaje Gwynplaine, a cargo del actor Conrad Veidt, en la película El hombre que ríe (1928); el deseo de Arthur de aparecer en televisión tiene que ver con El rey de la comedia (1983), en la que sale, por cierto, De Niro; incluso, ese paseo del Guasón en una patrulla de policía, hacia el final, es similar a uno de Heath Ledger en Batman: el caballero de la noche (2008).

Así como Phoenix logra darle su propia identidad y personalidad al Guasón, por el maquillaje, como se comporta y como baila, Phillips consigue una versión particular del Joker. Entre otras cosas, por esos colores intensos, los contextos caóticos y la muy disfrutable música. No se la pierda… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Artículo publicado el 13 de octubre de 2019 en la edición 872 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 915
09 de agosto del 2020
GALERÍA
COLUMNAS
OPINIÓN

LO MAS VISTO

El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos