octubre 15, 2019 10:58 pm

Ayuno intermitente, de vuelta a lo básico

Food clock. Healthy food concept on wooden table

En las últimas décadas, la salud mundial se ha visto fuertemente afectada por enfermedades derivadas de nuestros hábitos alimenticios. El crecimiento de los padecimientos ha desatado una corriente alterna que busca, de una u otra manera, soluciones que reviertan los mismos.

El número de dietas y métodos para mejorar la salud alimenticia ha crecido exponencialmente. La mayoría de ellas cuenta con información basada en experiencias y/o estudios que buscan validar su funcionamiento y obtener seguidores.

Hace algunos años, por ejemplo, la dieta Paleolítica o Paleo, tomó la delantera por sobre las demás, esto ayudado de la llegada del Crossfit, deporte con el cual es común combinar este tipo de dieta hipercalórica.

Si bien, los beneficios de la dieta paleolítica son evidentes, la condición es que hay que tener un gusto tremendo por la carne y la grasa, y esto no apetece a cualquiera.

En sentido inverso, las dietas veganas en cualquiera de sus versiones han probado contar beneficios, pero también con algunos déficits que incluso han llevado a renunciar a ellas a promotores de gran influencia, tal es el caso de la famosa youtuber Yovana Mendoza, quien recientemente empezó a incluir pescado en su dieta debido a problemas de salud a causa de su antiguo régimen.

Conjugaciones como esta, son las que han dado al ayuno intermitente una particular ventaja entre las alternativas para cuidar la salud a través a la alimentación sin la necesidad de etiquetarse con una dieta.

 

El sentido común del ayuno

Existen algunos mitos alrededor de saltarse una comida. Las llamadas “malpasadas” se asocian popularmente a dolores de cabeza o enfermedades gastrointestinales como reflujo, acidez estomacal y gastritis.

La realidad es que la humanidad no puede estar genéticamente adaptada a comer 5 o 6 veces al día. Ese ritmo es actual, industrial.

El humano, como cazador-recolector, pasó más del 99 por ciento de su existencia ayunando prolongadamente en tiempos de escasez, pues la disponibilidad de su alimentos dependía de ciertas habilidades y de variables no controlables como el clima y la zona en la que se encontraba.

Hoy en día, comemos más y hacemos menos, pues la disponibilidad es a todas horas, de cualquier tipo de comida y con un nivel de sedentarismo enorme.

 

¿Cómo funciona?
Estar a dieta es un término que no hemos estado empleando correctamente. Dieta es todo aquello que comemos en función de cantidad y frecuencia, por lo tanto, siempre estamos a dieta. Referirse al ayuno intermitente como una dieta tampoco es muy acertado, pues más bien se trata de un programa de alimentación basado en una ventana determinada de tiempo, misma que varía según la modalidad que se adopte.

La esencia del ayuno intermitente es comer todos los alimentos del día dentro de esta ventana. La modalidad más común es la 16:8, que consiste en ayunar por 16 horas y comer dentro de las otras 8 horas.

La modalidad más agresiva es la de una comida al día u OMAD (One Meal a Day) por sus siglas en inglés. Esta consiste en concentrar toda la ingesta calórica en una comida al día y ayunar durante las otras 23 horas. Además, existen algunos casos en los que el ayuno se prolonga a 48 o 72 horas, pero esto lo hacen personas que gozan de buena salud y llevan tiempo practicando ayunos intermitentes.

 

Reacción corporal

La finalidad del ayuno no es reducir peso por inanición, sino el de estimular la Autofagia, un proceso mediante el cual es posible entrar en un estado de renovación celular que decante en distintos beneficios.

Los beneficios más relacionados con el ayuno son:

Reducción de peso: el ayuno prolongado promueve el uso de reservas corporales como combustible (quema de grasa).

Ralentización del proceso natural de oxidación: esto favorece la longevidad, retrasando el envejecimiento.

Refuerza el sistema inmune: ayuda a la protección contra infecciones e inflamaciones.

Ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas: promueve la depuración de proteínas dañadas, cuya acumulación está asociada a enfermedades como el Alzheimer.

Antes de comenzar a adoptar alguna dieta o método nuevo para usted, es importante consultarlo con su médico. Al ayuno al igual que cualquier dieta que no haya llevado antes puede tener efectos negativos si no contamos con el perfil para llevarlo a cabo.

Artículo publicado el 4 de agosto de 2019 en la edición 862 del semanario Ríodoce.

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