Los recortes al financiamiento internacional para ayuda humanitaria dejaron sin asistencia a al menos un millón de mujeres y niñas durante los últimos 18 meses, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al alertar sobre el riesgo de que cientos de organizaciones cierren operaciones, según La Jornada.
El organismo señaló que la reducción de recursos ha afectado programas esenciales para víctimas de violencia, personas desplazadas y menores en situación de vulnerabilidad. Además, nueve de cada diez organizaciones reconocieron que ya no pueden cubrir las necesidades actuales y una de cada cinco prevé suspender temporal o definitivamente sus actividades en el próximo año.
La ONU atribuyó esta situación a la mayor caída anual registrada en la ayuda pública al desarrollo, mientras que la violencia sexual en conflictos armados se duplicó durante el último año.
Las agencias humanitarias advirtieron que, sin un incremento urgente en el financiamiento, organizaciones que operan en países como Afganistán, Haití y República Democrática del Congo podrían desaparecer, dejando sin apoyo a millones de personas en algunas de las crisis más graves del mundo.







